La legislatura efímera

Una de las patologías del mundo indígena es la alergia a la sinceridad. Los aborígenes de la República de las Marismas insinúan las cosas de forma oblicua, lateral e indirecta. No hacen esfuerzos por ser entendidos, pero exigen ser comprendidos en cualquier situación, confiando en el campo sin vallar de los sobrentendidos -«la Junta colabora con quien colabora»-, que es la piedra Rosetta de los jeroglíficos de nuestra singular cultura política. Las Crónicas Indígenas del lunes en El Mundo.

De los vinos jóvenes

Dulzones y azulados, blue, blue blue, los editores se matan por las esquinas buscando jóvenes valores, gente potencialmente rentable que poner en sus catálogos, porque lo de ponerlos en nómina pasó, definitivamente, a la historia. Se requieren escritores de una nueva generación para una nueva estirpe de consumidores. Puesto que de lo que se trata aquí es de ampliar los mercados, todo lo referente a las generaciones convendría dejarlo de lado. Es un término gastado. Es más: siempre ha sido una falsedad.

Gavidia: ‘End of the Game’

Decíamos ayer, a la manera de Fray Luis, que a Espadas le convenía explicar, por su bien y el de todos, que en esto coinciden, su tibieza con el procesamiento de los agentes de la Policía Local. No lo ha hecho, ni alto ni claro, en sus 100 simbólicos días. La primera conclusión está clara: este alcalde va a caracterizarse más por sus elocuentísimos silencios que por su oratoria, que ya sabemos que es materia muy de su gusto. La estrella que guiaba sus pasos parece haberse extraviado. Ha sido rebasar la cifra exacta, y recibir visitas inquietantes, y comenzar el vértigo. La Noria del sábado en El Mundo.

La reina de Macedonia

Fue Marguerite Yourcenar, la escritora francesa, quien puso en boca del emperador Adriano una frase tan inquietante como exacta: la verdad siempre es un escándalo. Podemos aplicarla sin esfuerzo a los episodios con los que ha comenzado el curso político en Andalucía, convertida en una República Indígena donde la democracia sólo es la proyección ficticia del peronismo rociero. Como la lucidez conduce inevitablemente al pesimismo, empezaremos diciendo que la certeza, ahora general, de que Ella tiene alergia a la democracia para nosotros no es un descubrimiento, sino la confirmación de un augurio temprano. Las Crónicas Indígenas del lunes en El Mundo.

Las librerías de los insomnes

Cuentan las crónicas que en los años dorados de Buenos Aires, aquellos años de principios del siglo pasado y lustros consiguientes, cuando la ciudad y hasta el suburbio al que tanto cantó Borges todavía miraban con anteojos en dirección al París de la época modernista, las librerías porteñas, esos templos culturales de Corrientes, Florida, Santa Fe, fueron las parroquias en las que los drogadictos de la lectura se mezclaban con los amantes de lo noctámbulo, los legionarios del vicio y los apóstoles de la falta de sueño, siempre buscando, no se sabe muy bien exactamente qué –o quizás se sabe demasiado bien– por las esquinas.