Imposturas

No hay nada como una guerra indígena para que se descorra el velo de las imposturas sevillanas, que son un arte sin estética ni tratado del que presumen aquellos que han hecho del fingimiento su industria. La decisión de la Junta y la Caixa de incorporar a las Atarazanas el mirador arqueológico que Vázquez Consuegra diseñó para su proyecto inicial, caído en desgracia tras las gestiones de Zoido –¿recuerdan cuando el exalcalde se preguntó si él tenía pinta de hacer las cosas mal?–, ha provocado una serie de milagros sucesivos en virtud de los cuales algunos ciegos han descubierto la luz y determinados cojos han comenzado a andar. Nos congratulamos. La Noria del sábado en El Mundo.

Posthegemonía

La suerte está echada. La declaración (pactada) de la guerra que viene llegará dentro de unos días con clarines y maceros de gala. La batalla inconclusa de diciembre vuelve a repetirse en junio, justo antes del infierno del inminente estío. El resultado está más abierto que nunca. La convocatoria electoral, a la que estamos abocados ante el fracaso de las fuerzas políticas para alcanzar una mayoría suficiente con la que investir a un presidente de mínimos, confirma una de las tesis de la nueva política viral: la estabilidad formal que existía en la vida pública desde hace décadas ha pasado a mejor vida. Ya veremos si de forma definitiva o temporal. Las Crónicas Indígenas del viernes en El Mundo.

De las sirenas

Los mecenas son tipos afortunados. Con su dinero pueden comprar voluntades, plumas, intelectos y servicios refinados de propaganda. Así ha sido a lo largo de la historia. Primero compró intelectuales y artistas la nobleza: para ella trabajaron, rindieron pleitesía y se rebelaron los artistas. Después lo hicieron los hombres de negocios más o menos acomodados. Ahora lo hacen –con nuestro dinero, faltaría más– los políticos, que son una nueva casta extractiva: una clase preñada de privilegios que vive de los fondos públicos y tiene intereses, casi se diría que también obstinación, en que sus acciones cuenten con las correspondientes justificaciones ante terceros. No en vano, todos vivimos –dicen– en una democracia. Justamente por eso los políticos compran voluntades intelectuales, que […]

Círculos viciosos

Pepote Rodríguez de la Borbolla, maestro en el arte de marinear en las procelosas aguas indígenas, me contó hace tiempo que la sociedad sevillana está compuesta por una serie de círculos cerrados en oposición mutua que, sin embargo, se tocan entre sí en algún punto determinado. Si se dominan las zonas concretas de intersección entre ellos, que pueden ser sitios, personas o intereses compartidos, se puede llegar a dominar la ciudad entera sin esfuerzo. Es una teoría bastante exacta de la difusa y singular articulación social de la Sevilla oficial, que tiene mucho de estructuralista sin saber muy bien en qué consiste el estructuralismo. Cada uno de los círculos del mosaico de Sevilla, por lo general, se cree único e incuestionable. […]

La tempestad que viene

El Gobierno (en funciones) acaba de admitir públicamente que durante los próximos dos años tendremos más déficit público, más paro y menos crecimiento económico. A continuación, sus embajadores nos han indicado, como vienen haciendo desde diciembre, que lo más sensato es que ellos mismos -solos o en compañía de otros- sigan gobernando este país por nuestro bien y por su propio interés. Parece un consejo inaudito, pero es tan real como que hoy es viernes. Las Crónicas Indígenas del viernes en El Mundo.