Antes de la tempestad

Los sondeos electorales del 26J, cuya fiabilidad siempre es relativa, coinciden en inclinar el dedo pulgar hacia abajo -pollice verso- para el socialismo indígena. Los susánidas no terminan de dar crédito al augurio y se hacen -en bucle- la misma pregunta de la canción de Fito Páez: «¿Qué ha pasado en este barrio/tan tranquilo, tan callado/Quién dio la orden de cambiar el mundo?». Vargas Llosa expresó esta misma incertidumbre vital por la persona interpuesta del protagonista de Conversación en la Catedral, que nos dejó para la posteridad de los siglos venideros aquel sublime interrogante metafórico: «¿Cuándo se jodió el Perú?». Zavalita, el personaje de la novela, era un periodista de clase acomodada que se alejó de sus raíces familiares para […]

Discursos y gaitas

Escribir discursos es una tarea complicada. Conseguir que además sean interesantes es tan difícil como enamorarse o carecer de miedo ante la muerte. Y, sin embargo, son legión los discutidores que llenan las páginas de los periódicos ansiando legar a la posteridad la primera idea que les pasa por la cabeza. Por tradición, en ciudades como Sevilla es donde más se da este fenómeno del rapsoda gritón, vehemente y ridículo. Quiero decir: en el Sur es habitual, corriente, encontrar a alguien que emite palabras sin saber ni escribir ni expresarse. A ráfagas. En Sevilla hay días en que o das un pregón o te lo dan. También ocurre, con otras variantes distintas, en Madrid, donde las tareas de la Corte […]

Los pies sin suelo

Sevilla tiene una extraña fascinación, casi diríamos que una obsesión, con las barreras. No sólo en términos mentales, sino estrictamente físicos. En esta ciudad hay vallas por todas partes: olvidadas, abandonadas, de distintos colores y tamaños; reutilizadas a capricho según las necesidades de los operarios de carga y descarga, los camareros y los albañiles, que son los que mandan en esta ciudad donde la Policía Local, salvo excepciones, no sale del coche. Te encuentras vallas al caminar por calles secundarias, en las obras a medio hacer, en las esquinas por las que en algún momento ha pasado -o va a pasar- una cofradía y una cruz de mayo y, por supuesto, en el espacio común que ocupan ilegalmente los hosteleros […]

La utopía familiar

Inmerso en el humo espeso de sus puros, y tras escuchar las convulsas historias que salían de su diván cubierto de terciopelo y alfombras, Sigmund Freud explicaba que los seres humanos inventamos nuestro linaje del mismo modo que los escritores crean a sus antecesores: por una cuestión de supervivencia. No es tarea fácil. Los neuróticos fracasan en el intento. Y quienes consiguen culminar el proceso creen -de forma ingenua- que han superado los interrogantes de la existencia. En política sucede algo similar: quien camina por libre termina ajusticiado por la horda circundante; en cambio, los que son incapaces de hacer autocrítica se camuflan en la tribu para reforzar una identidad que explica su presencia en la cúspide, pero no arregla […]

Elogio del periodismo local

El periodismo es un arte fragmentario, hecho de retazos, aproximaciones y desengaños. Quizás por eso a algunos locos, que le hemos dedicado los mejores años de nuestra vida, nos gusta tanto. Las cosas imperfectas son reales; las ideales resultan falsamente perfectas. Como la literatura de los diarios no es más que una variante menor de la poesía vulgar -entendida a la manera de los clásicos-, los periodistas, sobre todo los locales, no tenemos museo ni techo que nos ampare. Nuestros éxitos -contados- se esfuman en cuestión de horas. Nuestros fracasos nos persiguen toda la vida. La Noria del sábado en El Mundo.