Los aristócratas con sexenios

No existe nada más egoísta que el corporativismo, que es una forma de nacionalismo difuso cuya falsa patria es el oficio, ese entretenimiento que unos tienen para cobrar todos los meses y otros necesitamos ejercer –a duras penas– para sobrevivir. Decía G.K. Chesterton, al que como escritor católico deberíamos hacer más caso, que en determinadas sociedades la cirugía y la tortura apenas se distinguen por una leve diferencia de grado. Lo mismo sucede en esta legislatura incierta, la primera del unipartidismo bifronte: para unos decidir si los empleados públicos, a los que deseamos todos los parabienes de los que nosotros carecemos, deben ganar más o no es una cuestión de Estado; para otros, el asunto resulta absolutamente demencial. Los Aguafuertes del lunes en […]

Sedentarios & Exiliados

Me jode confesarlo pero la vida es también un bandoneón hay quien sostiene que lo toca Dios pero yo estoy seguro de que es Troilo ya que Dios apenas toca el arpa y mal Mario Benedetti. El poeta Mario Benedetti, uruguayo de mil días y cien noches, tenía una extraña preferencia por burlar la rotundidad de las letras mayúsculas trastocándolas en minúsculas. En la vida sucede algo parecido: no hay grandes conceptos, sólo personas ordinarias. Esta disidencia versa sobre el exilio, la marcha, la huida. El desplazamiento en cualquiera de sus múltiples variedades. Y viene a cuento ahora que se celebra –es un decir– a Cernuda, a quien en Sevilla se lee mal, casi siempre en clave indígena, y fuera […]

Esperando a Godot

El culto al Narciso que (casi) todos llevamos dentro es una herencia singular del primitivo cristianismo, que, paradójicamente, o quizás no tanto, predicaba la humildad como una virtud bastante recomendable. Desde que Agustín de Hipona escribió sus Confesiones, donde trata de explicar su anómala condición de converso, cualquiera que necesita justificarse ante los demás te suelta sin dudarlo un discurso en primera persona. Es una forma peculiar de tortura malaya. Este onanismo del yoes especialmente intenso en el ámbito de la política patriótica, donde los argumentos de antaño se han reducido al ritual recurrente de mirarse al espejo en público. Para nuestros próceres gobernar no consiste en gestionar los problemas colectivos. Basta simplemente con enunciar deseos o prometer la inminente promulgación de cualquier ley […]

Noticia de un arte que se muere

A veces aparece uno de esos libros milagrosos que hacen pensar que quizás no todo esté perdido por completo. Que aún es posible la salvación de este arte menor que cada día que pasa parece más muerto y que los periodistas estamos enterrando después de ser, al mismo tiempo, sus víctimas y sus verdugos. Los dolientes y el muerto del ataúd. El periodismo, ya lo hemos escrito muchas veces, es una de las formas más prosaicas de literatura cotidiana que existen. Igual que cualquier otra artesanía, hasta ahora se ha transmitido entre generaciones cuya formación era una mezcla de vocación y convicción, atributos ambos en franco retroceso. La primera, dadas las cosas, pronto será una utopía. La segunda sencillamente se ha […]

‘Combat’

Uno de los síntomas más evidentes de corrupción moral es la rebeldía de la clase política ante el imperium de la ley, que en cualquier democracia civilizada es uno de los escasos principios sagrados. Los guerrilleros del independentismo, que no visten de verde olivo, sino con abrigos de Armani, consumaron esta pasada semana, a cuenta de la breve visita de Carme Forcadell al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), otra de esas vibrantes ceremonias sentimentales –con cánticos, banderas, proclamas and all these stuff— que los patriotas necesitan organizar cada cierto tiempo para alimentar su delirio identitario. Ya saben: aquello, tan absolutista, de “Nosotros, el Pueblo”. Debemos tomarlo como un fenómeno meteorológico: las mentes adolescentes experimentan al mismo tiempo la duda y la necesidad de […]