Campoamor, el primer poeta ‘indie’

Ramón de Campoamor ha pasado mal a la posteridad. Lo ha hecho con cara de vate de casino provinciano, como un acaudalado bolsistadecimonónico, cual propietario de una gran casa con muchos balcones en Navia (Asturias). Igual que un hombre de orden. Un señor patriarcal, monárquico y moderado, del que hasta septiembre celebramos su centenario. Por supuesto, todo esto es cierto. Pero, al tiempo, no deja de ser mentira. Verdadero es asimismo que la crítica literaria oficial no lo ha tratado como se merece, bien fuera por sus ideas políticas –conservadoras– o por el éxito que tuvo en vida con sus poemas, a los que unas veces llamaba doloras y otras, humoradas. Para parte de la academia española, Campoamor es el […]

Primarias para todos

La Reina de la Marisma aún anda deshojando la margarita del adelanto electoral, cuya sanción depende de que a sus asesores áulicos no se les atragante el café que toman por las tardes en el Coliseo y de lo que dicten los sondeos a la vuelta del veranillo. Será que sí. No hay duda. Mayormente, por una paradoja: la llegada a la Moncloa de Sánchez, El resucitado, puede beneficiar las expectativas electorales de los socialistas indígenas, a los que hace unos meses las encuestas no les daban demasiada tranquilidad. No es que la cosa haya mejorado, pero no está peor. Eso ya es bastante, piensan en el Quirinale. Las Crónicas Indígenas del sábado en El Mundo.

La ciudad registradora

Va siendo hora de que alguien lo diga: en Sevilla no tenemos alcalde. Lo sé: piensan que me equivoco. Miran la web del Ayuntamiento y allí, retratado y sonriente, sale Juan Espadas, nuestro querido quietista, con el título de regidor pacífico; oficialmente es socialista pero tiene querencia por la derecha sociológica. Se debe a la serenidad de la poltrona: enseguida asumes aquello que criticabas -como hacen todos los grandes conservadores- y te convences de que lo mejor que puede hacer uno para no tener problemas es no ir ni al baño. Ya lo dice el sabio refrán: camarón que se mueve, se lo lleva la corriente. Es cierto: los signos exteriores indican que nuestro admirado mosén es el alcalde de […]

Sánchez y los bárbaros

Ha sido un duelo tan imprevisto como agrio, lleno de medias verdades que, como sabemos desde la antigüedad, son las peores de las mentiras. La investidura fragmentaria de Pedro Sánchez como presidente de Gobierno, consumada gracias a un Rajoy que se resistía a irse, como si no estuviera escrito en el cielo que sería reprobado por el arco parlamentario tras no querer asumir la verdad sucia de los papeles de Bárcenas –“Luis, sé fuerte”–, no solventa ninguno de los grandes problemas a los que se enfrenta la política española. Aún así, hay quien habla de un nuevo tiempo, aunque ciertos indicios señalan que estamos básicamente ante un simple cambio de rostros que, en el fondo, deja casi todo igual, empezando por los […]

Subida al Parnaso, descenso al Maelström

Zeus sigue en plena forma, aunque la misa (solemnis) se impartiera esta vez detrás de un hermoso piano negro de cola que le servía de defensa (ante el público) o como aquel barco a la deriva, azotado por la furiosa tempestad nórdica, del famoso cuento de Edgar Allan Poe. Bob Dylan, el poeta popular (sin libro sancionado) al que la academia sueca situó hace dos años para escándalo de los puristas en la misma estirpe sagrada de Homero y Shakespeare, reapareció en Salamanca​ el sábado pasado después de tres largos años de ausencia en las Españas con la misma pose que un venerable Dios griego. Puntual como el tiempo, hierático como una estatua y poderoso como una criatura mitológica. Las Disidencias […]