Camba, cronista en Cortes

Julio Camba ya es lo que siempre quiso ser. O, al menos, aquello a lo que aspiró convertirse, aunque sólo fuera a ratos: el personaje único de su literatura. Tal consagración, sin embargo, no está exenta de costes. El más evidente: que te recuerden durante toda una eternidad como el último misántropo del Hotel Palace, a sueldo del financiero Juan March, más que como un escritor rabiosamente independiente. Camba fue estas dos cosas, pero en edades distintas. Al final de su vida fue conocido como columnista de la prensa conservadora; mucho antes ejerció como un joven e indocumentado anarquista que, tras embarcarse como polizón en dirección al Gran Buenos Aires, a su regreso, dos años más tarde, aún ambicionaba participar […]

Yo a Doñana, tú a Chiclana

El gran Manuel González Fustegueras, que es uno de los mejores urbanistas de Andalucía, suele decir en broma, pero total- mente en serio, porque la verdadera serie- dad siempre es cómica, como escribió don Nicanor (Parra), que las vacaciones son una costumbre burguesa. De este principio irrebatible se infiere que nuestros próceres, sobre todo los que se intitulan de izquierdas (que lo sean ya es otra cosa), han asumido los principios de la otrora odiosa burguesía como si fueran los versículos sagrados del Evangelio: con la misma fe ciega de un converso. En honor a la verdad hay que decir que habitualmente ellos están en vacaciones permanentes: cobran por hacer política, sí, pero ésta es sólo una forma como otra […]

El aura de Sevilla

Toda la literatura del costumbrismo sevillano, ese subgénero localista que confunde la sensibilidad con la sensiblería, y que se presenta como un refinado producto espiritual siendo en el fondo un fenómeno reaccionario, pues su visión sobre la ciudad es consecuencia de una patología camuflada bajo el falso amor, se basa en la singularización artificial de Sevilla. Siempre hemos creído -a contracorriente de ayatolás, monaguillos y demás ralea- que nos iría mejor si en lugar de dar por sentado que somos estupendos nos aceptáramos como simples indígenas meridionales. Donde existe la (auto)crítica cabe la posibilidad de que algún día se produzca un cierto progreso cultural -el material sólo es un espejismo-. Pero donde reina la vanidad estúpida de los pueblos que […]

¿Fue el PP alguna vez de centro?

Enrique Jardiel Poncela, uno de nuestros mejores escritores del absurdo, perteneciente a esa estirpe tan poco valorada de autores cuya literatura se sustenta en el humor, esa forma de inteligencia superlativa, se interrogaba en el título de una célebre comedia (perdonen ustedes la impertinencia) si realmente hubo alguna vez 11.000 vírgenes. Tras el congreso exprés del PP para elegir al sucesor de Rajoy no cabe sino preguntarse: ¿Pero el PP fue alguna vez de centro? La victoria de Pablo Casado, el joven al que los títulos académicos apenas le cuestan una sonrisa profidén, supone –lo decimos mansamente– un retorno hacia las esencias más conservadoras de la vieja derecha española, que ya sabemos que aspira a representarnos a todos cuando únicamente defiende […]

Tom Wolfe, el bisonte blanco

En periodismo​, que es una de las formas de la literatura prosaica, no hay más que dos géneros: la entrevista y la crónica. Todos lo demás, incluso el celebérrimo reportaje, que no es más que una crónica extensa y profunda, son variaciones sobre estas dos formas básicas de contar historias. No hay más. Si acaso, menos: porque una entrevista, en el fondo, no es más que el artificio retórico que se construye con una parte del material de trabajo de una buena crónica, un género tan flexible y abierto como en su momento fue la novela, cuya relevancia social –a pesar de ser todavía el corazón de la industria editorial– es bastante relativa. Esto explica que la muerte de Tom […]