Savater, las formas del duelo

La vida es algo que sucede entre paréntesis. Por azar, suerte o casualidad, aunque a todos nos guste pensar que la existencia traza la línea ascendente de ese relato que llamamos destino. No es cierto, por supuesto: lo asombroso de vivir es que lo hacemos merced a una autoficción, y por tanto gracias a la ambigüedad (de no saber nada). El cuento se acaba justamente ese día en el que chocamos (de frente) con la realidad. Entonces entendemos el soberbio verso de Lorca en la Oda a Walt Whitman: “La vida no es noble, ni buena, ni sagrada”. En la cubierta de Mira por dónde (Taurus), las memorias ejemplares que Fernando Savater (San Sebastián, 1947) publicó en 2003, aparece una foto, tomada […]

Agrio dolor de mayorazgo

El escritor Joseph Conrad, experto en las artes de la marinería, escribió: «Recuerdo mi juventud y ese sentimiento que nunca más volverá. El sentimiento de que yo podría durar más que todo, más que el mar, más que la tierra, más que todos los hombres». Lo primero que aprenden los marineros es que, frente a una verdadera tempestad, nadie es inmortal y, aunque no se crea en nada, rezar no estorba. El símil es extrapolable a la Marisma, que es la tierra invadida por el mar (en este caso, tempestuoso). Tras la sentencia de los ERE, que va camino de convertirse en el nuevo Estatuto de la República Indígena, los partidos que abrevan en las Cinco Llagas, venerable Hospital de […]

La letra pequeña de los ERE

“El diablo habita en los detalles”, sostiene un dicho anglosajón cuyo origen, según la fuente que se consulte, parece ser una traslación de significado entre la figura de Dios y su reverso. Un tribunal es el equivalente en la Tierra del juicio universal de los Evangelios, presidido por el Pantocrátor de los ábsides románicos y los exvotos bizantinos. Un juez es un dios vulgar, pero sin el atributo divino de la infalibilidad. En la sentencia de los ERE, que ha condenado a la cúpula del PSOE en Andalucía por burlar la ley para nutrir con fondos públicos un sistema clientelar sustentado en la subvención de despidos en empresas afines, los delitos de prevaricación y malversación, cometidos en grado distinto por […]

Una condena sin castigo

La Justicia en la Marisma, medio acuático por antonomasia, no es justicia, sino un caldo espeso donde los patos juegan a ser víctimas. Sin riesgo, por supuesto. Al retraso, interesado e injustificado, de la sentencia de los ERE, que no se hizo pública antes del 10N para atenuar el quebranto electoral del PSOE -el que tuvo (el poder) retiene (la influencia en la judicatura)- se suma ahora la certeza de que a los condenados por la pieza política del caso no se les va a exigir ni un euro de responsabilidad civil. Su Peronísima (reducta), en un gesto absolutista que vamos a pagar todos, decidió durante la instrucción que aquí no había nada grave y que quienes crearon la red […]

Investidura con Moleskine

Oscar Wilde sostenía –contra los biempensantes de su tiempo– que en las cuestiones de amor, por las que el escritor irlandés sufrió prisión y destierro, una negociación consiste básicamente en que uno de los dos amantes (aquel que quiere mantener el vínculo con el otro) se eche la culpa a sí mismo de todo. Una actitud que, en política, recuerda a los juicios sumarísimos de los grandes totalitarismos, donde los acusados confiesan sus pecados con una pasmosidad tan impostada que terminan rogando que les impongan la condena. No sabemos si las negociaciones entre los socialistas y los independentistas –facción ERC–, que esta semana marcarán la agenda política española, tendrán este mismo formato, pero parece poco probable. Los republicanos no aceptan el fracaso […]