Zuckerberg y el Gran Inquisidor

Detrás de un puritano se esconde el embrión de un inquisidor. “Satán, a veces, se presenta como un hombre de Paz”, proclama Bob Dylan en una canción. La bondad superlativa puede ser el origen del horror. Y viceversa: hay santos sancionados por el Vaticano que provocan pánico. En Los hermanos Karamazov, Dostoievski incluye un monólogo –El Gran Inquisidor– que tiene lugar en la Sevilla del Siglo de Oro, puerto y puerta de las Indias y sede del Santo Oficio encargado de dirimir, en nombre de la Iglesia, la ortodoxia de la herejía. En este discurso un personaje de ficción fabula con el hipotético regreso de Cristo a la Tierra, donde en vez de ser alabado por los católicos es de […]

Manuel Gavira, ‘più recente’

Ser portavoz de Vox en la Marisma tiene más riesgo que un contrato fijo-discontinuo. Lo natural es que, llegados el día y la hora, no te renueven. Si es que antes no te dan boleta quienes en las nuevas cenas de Carlomagno creen que jugar a las máscaras es una virtud política. La tropilla de Abascal (Santiago), últimos creyentes en don Pelayo, devotos del toro bravo, partidarios de los higadillos y la casquería fina en los almuerzos, no terminan de dar con su hombre en la República Indígena. Primero eligieron a Serrano (Francisco), exjuez condenado ante el Supremo por saltarse la ley y, ahora, investigado por haber recibido una subvención que nunca se usó ni se devolvió. Después optaron por […]

Andalucía, historias y fronteras

Milan Kundera, que nació en Moravia y, tras más de medio siglo de residencia en París, adquirió la ilustre nacionalidad francesa, acaso por la creencia de que ser indefinidamente un apátrida es una condición que trae mala fortuna, dejó dicho que las fronteras –esos conceptos abstractos que de repente se concretan violentamente en una raya, una verja o un muro– son mucho más que un lugar físico o un parteaguas (donde ni siquiera existe el agua). Son una condición espiritual que nos acompaña eternamente con independencia del tiempo y la edad. Igual que el miedo a la muerte. Es una lección de sabiduría que convendría tener presente tras la crisis –política, pero también humana– desatada por la decisión de Marruecos […]

La baraja de naipes

Roberto Arlt, nuestro maestro en el arte -tan incomprendido- de la columna impertinente, aconsejaba a uno de sus lectores: «Amigo: hágase una base de sinceridad y, sobre esa cuerda floja o tensa, cruce el abismo de la vida con su verdad en la mano. Va a triunfar. No hay nadie, absolutamente nadie, que pueda hacerle caer». También decía que el único discurso de un político que tendría éxito debía ser el siguiente: «Para robar se necesitan condiciones que no tienen mis rivales. Se necesita ser un cínico perfecto, y yo lo soy. Se necesita ser un traidor, y yo también lo soy porque sé venderme oportunamente, no desvergonzadamente, sino evolutivamente. Abarquen la magnitud de mi sacrificio y se darán cuenta […]

Brecha fiscal, milonga política

“El primer principio de la democracia” –escribió G.K. Chesterton, que tiene frases espléndidas para casi todo– “es que los hombres tienen en común más cosas de las que los separan”. En materia fiscal, desde luego, no cabe duda: se puede tener una ideología antagónica y coincidir en que los tributos son un arma de destrucción masiva, una forma de confiscación con timbre y sustento legal, pero completamente impopular. En la España del Covid –por desgracia todavía no podemos utilizar el prefijo post— mucho más. Sobre todo si tenemos en cuenta que la pandemia ha matado a mucha gente, pero ha arruinado a más, parcialmente o por completo. Como las puñaladas, las heridas del frenazo económico –primero el confinamiento estricto; más tarde […]