Escenas de cine mudo

En política conviene saber hacer teatro. Siempre. En todo momento. En cualquier lugar. Del derecho y del revés. La comedia, por supuesto, es toda una gran mentira -a esto se refieren los spindoctors cuando hablan del relato-, pero el simulacro de la vida pública exige que los trampantojos se nos presenten como si fueran deliciosos. Quien paga exige sumisión. Quien cobra es conminado a callar. La semana pasada terminó con el Reverendísimo saliéndose por vez primera del tiesto de la contención, esa flor extraña, al ordenar chitón (so tarabillas) a su Direttore della Comunicazione y a ciertos heraldos. «No me hagan grupos y, por favor, bajen la voz cuando estamos hablando los presidentes», vino a decir. Así. En plural mayestático. […]

Kant y el crepúsculo de la sabiduría

La muerte, esa dama blanca, hija secreta del tiempo y de la mala fortuna que a todos nos alcanza, es la visitante más impertinente que existe. Nunca la esperamos, pero se presenta en nuestra casa sin estar convidada. El día que se anuncia, dejamos de estar. Mientras llega ese momento –una larga espera que puede durar todos los siglos que caben en un segundo– va acorralándonos poco a poco contra la pared de lo irremediable. Es curioso: nos pasamos la vida cambiando (generalmente, sin desearlo) y en la hora final lo que nos parece más terrible de nuestro ocaso es que, a partir de un determinado instante, sabemos que la infinita cadena de transformaciones anímicas –eso es la existencia– se […]

Kichi I, ‘Il meglio’

Antonio de Guevara, que además de obispo de Mondoñedo fue un soberbio ensayista, gloria áurea de las letras del Renacimiento español (el de verdad, no el Quattrocento en escabeche), cuenta en su Relox de Príncipes, un tratado del buen gobierno, que los romanos tenían una ley en las Doce Tablas por la cual si un ciudadano aventuraba su vida en defensa de Roma la ciudad debía hacer un altar para perpetuar su honra, que se trasladaba a los herederos de su linaje. Al alcalde de Gades, la fenicia, José María González Santos (Róterdam, 1975), Kichi I de Cádiz y V de la Bahía, le sucede lo que en la urbe del Tíber le ocurría a la estirpe de los Camilos: […]

Sevilla-Olot-Poblet, 1980

La vida, a veces, tiene el argumento de una farsa: los dos eventos categóricos en los que, sin duda, somos los únicos protagonistas –el nacimiento y el deceso– no los recordaremos nunca. El primero no se fija en la memoria y cuando acontece el segundo ya no estamos aquí. De casi todo va haciendo ya más de esos veinte famosos años que, como decía el tango, puede que quizás no sean nada, pero –duplicados– terminan convirtiéndose en una cuarentena. Las cosas, desde esta perspectiva, cambian. La rebeldía muda en melancolía. El tiempo, ese extraño fluido en el que habitamos, se vuelve escaso. Y el calendario pasa de ser un milagro cotidiano a transformarse en un juicio contra reo. La condena, […]

Susana Rosa, el Retorno

(Suena una música estruendosa. Luces y focos. Las cámaras se encienden). Regidor: ¡Listos, estamos en el aire! -Amparo (la presentadora): ¡Por fin tenemos en nuestro estudio el cromo que nos faltaba. Bienvenida a Todo es peronismo (rociero), Susana Rosa, nuestra nueva y flamante tertuliana, experta en industria (de la desgracia). Aquí no vas a tener que defender al Guapo si no quieres. Esto es la televisión en bruto: espectáculo, espontaneidad, nada de melodramas. -Ella: Muchísimas gracias por invitarme (aunque me lo merezco), pero yo lo que pienso lo digo dentro y fuera de mi partido. Y lo he pagado más que nadie. (Sonrisa de medio minuto) -¿Cómo exactamente? -Me han elegido senadora. -¿Los andaluces? -No, mis (antiguos) obispos. El PSOE […]