El pesebrismo popular

Algunos creerán que el asunto nos deleita -tenemos cosas mejores con las que distraernos- pero sucede que aquí, en la Marisma, las cuestiones relacionadas con la Función Pública son un tema capital. Mayormente porque los políticos hacen política -esto es: demagogia- con los empleados públicos y una parte de éstos forman parte del colectivo más victimista que existe. Sólo les ganan los pérfidos nacionalistas. Según Fernando Villalón, el mundo se divide -exagerando- entre Sevilla y Cádiz. Los ciudadanos, a efectos laborales, pertenecemos a dos estirpes: los funcionarios o asimilados -que no son cosas iguales- y aquellos que trabajan para el sector privado (o para sí mismos). Unos crean riqueza mediante la inversión de capital y el trabajo. Otros prestan servicios […]

Cambio, más cambio, etc

En campaña electoral -seamos sinceros- se dicen muchas tonterías. Demasiadas. A veces nos gustaría escuchar a algún candidato guardar un poco de silencio. No decir niente. Sería un gesto admirable: un político que, como no tiene verdaderamente nada nuevo que decirle a sus votantes, les obsequia con un educado callarse en lugar de darles la brasa preguntándoles por su familia, su vida o sus aspiraciones, que -indudablemente- no son las suyas, porque el ciudadano medio no se pasa la vida viviendo del presupuesto. Se limita a pagar impuestos, por lo general a cambio de nada. Sabido es que una de las virtudes de los grandes prohombres consiste en ser señores de sus silencios y esclavos de sus palabras. Pero en […]

Narcisos con petaladas

Hay quien cree que presentarse a alcalde es un sacrificio que los políticos hacen por los demás. Quiá. Nuestros próceres, o los aspirantes a serlo, nos lo presentan como una gesta, pero vistos los hechos, que son los que cuentan, diríamos que a regidor municipal -y no digamos ya a concejal- se presenta cualquiera, aunque entre ellos abunden esos individuos que cuando se miran al espejo gozan. De entre la nutrida pléyade de narcisos que crecen de forma espontánea, casi salvaje, en las aguas de la Marisma tenemos a dos (candidatos) que han demostrado que no tienen abuela. Ellos se bastan y se sobran para organizarse petaladas. Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Frutas del bosque y farolillos

Del Reverendísimo Bonilla, nuestro particular presidente carambola, se podrán decir muchas cosas -de hecho, se cuentan bastantes- pero nadie puede asegurar que de su boca haya salido nunca, al menos en público, una mala palabra. No pensamos que sea una virtud natural –hasta el carácter más frío tiene instantes críticos–, pero, indudablemente, el hombre domina bien el arte del protocolo, que en el fondo es lo suyo. El PP se ha hundido en las generales y acude a las municipales en un estado de postración mayúsculo, pero a Bonilla (Moreno) no se le arruga la chaqueta nunca jamás. El Primero de Mayo nos deleitó con un vídeo -de la serie vita privata- en el que en lugar de celebrar el Día […]

La autonomía era esto

Las elecciones son milagrosas. Fíjense ustedes cómo es la cosa, queridos indígenas, que unas horas después de conocerse los resultados electorales del 28A en la Marisma, que para unos son el augurio de una resurrección socialista –tururú– y para otros suponen un frenazo en el inquietante ascenso de los ultramontanos de Vox –tampoco es el caso–, quiso la casualidad, ¡oh maravilla!, que el Reverendísimo Bonilla sacase del cajón de los altos secretos un avance de las famosas auditorías (relativas) sobre la administración paralela de la Junta, ese ecosistema donde los pesebristas son cientos –o quizás miles– y cobran todos los meses sin haber superado, en la mayor parte de los casos, ninguna prueba, oposición o concurso. Familias enteras, y hasta […]