El nacionalismo de la Marisma

Fue en Torremolinos. Como en las viejas películas de Ízaro Films. La Reina de la Marisma proclamó ante los históricos próceres de la autonomía –sólo Escuredo y Borbolla; Chaves y Griñán aguardan el juicio de los ERE–, que el nacionalismo (de los demás) es incompatible con el socialismo susánida. “Los nacionalistas levantan fronteras; los socialistas, las eliminamos; los nacionalistas buscan privilegios, nosotros defendemos la igualdad”. Por supuesto, hubo aplausos. Es de suponer que espontáneos, aunque sabiendo que los peronistas rocieros son una legión que se nutre del presupuesto común es lícito albergar ciertas dudas. Su Peronísima hizo acto seguido algo inaudito: animó “a la izquierda andaluza” a proteger “el corazón de la región” y reivindicar un 4D que el PSOE […]

Somos los mejores

Uno de los rasgos más inquietantes de la infantería susánida, siempre en posición marcial ante los deseos de la Reina de la Marisma, es la vehemencia con la que se refieren a Andalucía como «nuestra tierra». Pareciera que llevan toda la vida arando los surcos sagrados de los ancestros del lugar para obtener -con sudor y trabajo- los frutos de la naturaleza. Y no, oigan. En absoluto. Su negocio es el negociado, esa industria que consiste en mezclar lo público con lo privado y lo particular con lo que nos pertenece a todos. A unos días para los actos del guateque patriótico, que está reportando a los heraldos grandes beneficios a nuestra costa, acabamos de saber que el vicario de […]

El trigo no se devuelve

El grado de madurez de las instituciones políticas depende de la ausencia de caudillismo -eso que algunos próceres llaman tener un “líder fuerte”- y de la eficacia de las administraciones. Si somos sinceros, cosa que en periodismo es una obligación, aunque en política haya quien todavía lo considere un defecto, podríamos concluir que nuestra República Indígena no anda nada falta de absolutismo, aunque sea en su variante maternalista, ni es un ejemplo a seguir en términos de gestión. La prueba es el discretísimo resultado de la iniciativa, vendida en su día a bombo y platillo, para recuperar el dinero público perdido en los dos grandes casos de corrupción de la Andalucía reciente: los ERE y la formación. Del total de […]

La Andalucía desesperada

Los monarcas, antes de ceñirse la corona, ejercen como infantes. Detrás de cada rey, sobre todo si practica el absolutismo, no hay más que un niño cruel que desea imponer a los demás sus caprichos marciales. El debate de esta semana sobre el estado de la comunidad meridional, que versaba sobre la salud (maltrecha) de nuestra República Indígena, desveló que la Querida Presidenta sigue guardando en su interior el alma de una niña. Lo decimos con cariño y honda devoción, sin ánimo de ofender, no como en su día hizo (para su desgracia) el cura Chamizo. Lo aclaramos ante los malpensados.  Las Crónicas Indígenas del sábado en El Mundo.

Los amigos de la nieve

Tenía que ocurrir. Era inevitable. Los susánidas, fervientes creyentes en la Reina (de la Marisma), llevan desde la vuelta del verano reivindicando por tierra, mar y aire la urgente mejora de la financiación autonómica al mismo tiempo que ocultan -sin éxito- los recortes que desde hace cinco años aplican sin piedad en la sanidad y la educación andaluzas, castigadas como nunca hasta ahora y origen de las mareas civiles más activas que se recuerdan en la historia de la República Indígena desde los lejanos albores de la autonomía, cuando unos (los ingenuos) salieron a la calle agitando sus banderitas y pidiendo trabajo y otros (los intermediarios) rentabilizaron este esfuerzo colectivo con el cobro -encadenado- de nóminas públicas, sostenido durante tres […]