La milonga de la estabilidad

Lo venimos oyendo desde la caída de Troya -el diciembre mítico del 2D- y lo vamos a volver a escuchar (mucho) en estas vísperas del 10N: los políticos indígenas -los de antes, los de ahora- entonan sin cesar una milonga alegre que afirma que vivimos en la mejor de las Marismas posibles porque aquí, al contrario de lo que ocurre en otros lares, contamos con un tesoro, un incunable, un lujo: la estabilidad institucional. ¡Ah, la estabilidad institucional, qué cosa más grande e indescriptible! ¿Y en qué consiste exactamente la estabilidad institucional, esa indudable maravilla? Pues básicamente en que ocupe la poltrona aquel que pronuncia esta frase. Nada más. Lo resumiremos a la manera de Flaubert: «La stabilité, c’est moi«. […]

La amnistía de los parcelistas

Está escrito que en cualquier guerra la verdad es la primera víctima que cae en el campo de batalla. Lo asombroso -o quizás no tanto- es que en la Marisma las evidencias, que no son sino uno de todos los rostros posibles de los hechos, sean ajusticiadas sin descanso por tirios y troyanos, por susánidas y cofrades de Nuestro Señor del Santísimo Escabeche. Lo decimos porque no terminamos de comprender -y no es un problema nuestro- cómo el gobierno del Reverendísimo Bonilla se felicita -¡con trompetería de metales!- por su decisión de legalizar las 327.000 viviendas ilegales que existen en la República Indígena, construidas al margen de la ley por propietarios que sabían per-fec-ta-men-te el jardín umbrío en el que se […]

‘Cernudiana’ con estrambote

Cualquier espectador medianamente culto que contemple la política indígena, cosa que tiene un indudable mérito, se topará con el famoso verso noveno del canto tercero de la Divina Comedia, donde Dante advierte a las almas en pena que se aproximan a las puertas del infierno que, a partir de ese instante, deben abandonar toda esperanza («Lasciate ogni speranza, voi ch’intrate«). No hay enunciado mejor para expresar el presente estado de cosas en la Marisma, donde los de ahora son como los de antes y los pretéritos se dedican, igual que hacían los nuevos purpurados, a jugar a la mosqueta en la oposición. No sé si se han fijado, pero llevamos meses sin ver ni en los consejos de gobierno (la […]

El reformismo invisible de Cs

“Quod natura non dat, Salmantica non præstat”. Este proverbio latino está escrito (en piedra labrada) en la fachada de las escuelas menores de la universidad castellana, como un desafío del sentido común ante el espejismo –tan frecuente– que suele confundir los galardones y la púrpura (en este caso académica) con la verdadera sabiduría. No hay credencial que garantice la inteligencia, ni tampoco alta magistratura capaz de obrar el milagro del carisma natural. Especialmente en la política indígena, donde se le llama líder a un jefecillo de escuadra o se considera estadista a un presbítero de aldea. El carácter no se hereda ni depende de una votación parlamentaria. Se tiene o no se tiene. Es una ley infalible. Las Crónicas Indígenas […]

El ‘happening’ rociero

La frase, origen de la madeja del caso ERE, cuya sentencia esperamos como las lluvias de un otoño que (casi) se ha extinguido en la Marisma, decía así: «La Junta colabora con quien colabora». Una sentencia con una violenta redundancia expresiva. Desde que la oímos por vez primera, incluido el elocuente silencio que acostumbra a acompañar a estas declaraciones que insinúan sin concretar, pero que lo confirman todo, un día se cayó el telón de las mentiras y empezamos a ver (claro como la mañana) que tras cuarenta años de autogobierno no hemos avanzado nada desde nuestro pretérito agrario, caro siciliano. Las apariencias sugieren otra cosa, sí, pero se trata de un error óptico: lo importante no es la sonrisa […]