Una jugada maestra

Acostumbra a decirse, sobre todo entre el gremio de magos e ilusionistas, que la mejor forma de ocultar algo es dejarlo a la vista. El ojo que mira no da importancia a lo que parece natural. En este sentido deberíamos leer la crisis de gobierno del Quirinale, que antes de que muera este agosto de las siete plagas bíblicas se ha saldado con ajustes cuya importancia política, digan lo que digan algunos heraldos, es relativa, por no decir insignificante. El Adelantado Marín, envidia de las academias, ha hecho honor a su epíteto épico y nos ha deleitado con un cambalache de competencias merced al cual su partido -Cs- pierde poder (el reparto de los fondos europeos) en favor del PP, […]

Sálvese quien pueda

Una de las agrias certezas que ha instalado entre nosotros la pandemia es que el viejo mundo de las posiciones maximalistas ha muerto. Kaputt. Desde que comenzara esta pesadilla hemos visto, oído y presenciado un sinfín de episodios en los que nuestros próceres proclaman una cosa –categóricamente, por supuesto– y hacen justo la contraria, se enmiendan a sí mismos (negando sus desmentidos) o perjuran no haber dicho jamás lo que momentos antes enunciaron. Si fuéramos piadosos, que es nuestro estado natural, diríamos lo de Billy Wilder: “Nobody´s perfect”. Resulta imposible: los sublimes interruptus son constantes. Tenemos, sin ir más lejos, el ilustrativo caso del Adelantado Marín, envidia de las academias, que estos días decía –en contra de la ley– que […]

La autonomía de los caricatos

A veces en la vida (léase con tono resignado, el propio del que está de vuelta de todo), y por lo general sin querer, antes o después todos rompemos algún corazoncito. Lo decimos en diminutivo porque vivimos en un tiempo en el que ya no existe la sensibilidad, sino sólo los sentimientos desbocados y excesivos del capricho personal. Es probable que se sientan más ofendidos quienes creen que es obligatorio profesar un ridículo orgullo por un hecho tan banal como nacer donde nadie decidió hacerlo, pero eso no nos sorprende: desde que estas crónicas indígenas vieron la luz venimos recibiendo el admirable amor de los que adoran las banderas, aunque no sean más que trapos de colores. Encantados, oigan. El caso […]

La muerte comunal

La combinación entre una sociedad inconsciente e irresponsable, ciega ante la crudeza de la muerte, y una clase política cobarde, que de entrada niega los problemas y después miente en cadena para absolverse, es especialmente devastadora. Pues bien, eso es lo que tenemos en la Marisma, donde los contagios por el coronavirus ya superan el medio centenar diario. Los escabechistas de la Junta dicen que los geriátricos son seguros, pero el virus ha regresado a ellos. El Quirinale de San Telmo está preocupado en manipular las estadísticas para que todo parezca mejor de lo que es más que en proteger a los ancianos. Fueron los últimos en prohibir las visitas a los asilos y ahora se niegan a confirmar muchos […]

La Andalucía del pretérito

Uno de los rasgos que identifican a las sociedades culturalmente primitivas es que entienden el paso del tiempo como un problema. Su reacción ante esta amenaza es tratar de encauzarla mediante la codificación de rituales sociales que, gracias a una repetición infinita, casi obsesiva, asienten la creencia de que vivimos dentro de un único círculo temporal, donde el fin de las cosas es también su principio. Y viceversa. La clase política de la Marisma reproduce, probablemente sin saberlo, por simple emulación, este mismo patrón: todas sus propuestas remiten al pretérito, nos conducen al pasado y, al cabo, impiden cualquier tipo de reforma a fondo que salve a la República Indígena de sus propios monstruos. El pasado, no obstante, no es idéntico […]