La forja secreta del diablo

“No temo nada ni quiero nada”. Las renuncias nos convierten en seres indestructibles. Hunter S. Thompson (Louisville, Kentucky, 1937-Woody Creek, Colorado, 2005) escribió esto a una amiga en 1958. Empezaba a ser consciente de la dureza del oficio de escritor, que entonces se diferenciaba muy poco del periodismo. Ambos consisten en lo mismo: sentarse ante el folio y dejar que fluya el interior. Si tienes talento serás una referencia. Pero si sólo eres “un cagatintas” puedes ir y apuntarte al club de los rotarios, uno de los poderes fácticos que, según él, condicionaban el periodismo norteamericano. La suya siempre fue una senda alternativa, mayormente tremendista.

Baltimore: el final del sueño americano

Lo primero que hay que hacer, si se quiere sobrevivir, es aprender a pisar el suelo que está bajo tus pies. Patear las calles. Mirar correctamente hacia determinadas esquinas oscuras. Todo lo demás viene solo: ver, escuchar, ser capaz de reproducir con cierto grado de verosimilitud la vida real –cazar al vuelo algunos diálogos, revivir ciertas puestas en escena, experimentar algunos desengaños– y esperar. Sobre todo esperar. Todo el rato. El tiempo y los detalles secundarios son los que dan solidez a los buenos relatos. Si el periodismo, este oficio tan noble y tan en cuestión, tiene algún futuro no está ya –quizás– en los diarios impresos, ni siquiera en las tabletas tecnológicas que nos vende Steve Jobs. Está en […]

Postales del Hotel Suicidio

El tono es confesional. Sincero. “Me resulta difícil encontrar héroes a estas alturas, así que tengo que crear mi propio héroe: yo mismo”. La escritura lírica y obstinadamente autobiográfica, desprovista de aderezos, de Charles Henry Bukowski Jr (Andernach; 1920-Los Ángeles; 1994) ha resistido el paso del tiempo –empezó a escribir en los lejanos años cuarenta; hace casi siete décadas– con una energía que sólo es comparable a la de los clásicos prematuros. Aquellos que lo son mucho antes de que casi nadie les otorgue dicha condición. Esta fortaleza es la mejor muestra de que, en la tarea autoimpuesta de configurar a su propio personaje, de crear un asidero al que poder agarrarse, el escritor norteamericano logró una enorme victoria: articular […]

Las edades sucesivas de MVM

Los periodistas somos como los trapecistas: hijos de lo efímero, además de (según algunos) resultado directo de otras maternidades no siempre nobles. A decir verdad, en este oficio existen dos estirpes: la de quienes no dejan jamás de jugar sobre la fragilidad del alambre –el buen periodismo requiere una extraña mezcla de prudencia y riesgo, sobre todo en tu propia casa– y aquellos que antes de poner una letra delante de otra prefieren curarse en salud y caminar por el sendero convenido, tan ajeno como inofensivo. Por si acaso. Manuel Vázquez Montalbán (Barcelona 1939-Bangkok 2003) era de los primeros. Y procuró a lo largo de su dilatada trayectoria –cuatro décadas estuvo escribiendo en prensa– no llegar nunca a parecerse a […]

Fouché: la política como asesinato

Fue uno de los políticos más insultados. Y, quizás justo por eso, de los más hábiles a la hora de usar las cartas a su disposición en el juego, siempre voluble, del poder. Nadie neutro puede ser objeto de tan intensa crueldad ajena. En política, igual que en la vida, sólo se odia con verdadera dedicación a aquellos capaces de quebrar la imagen que uno ha construido sobre sí mismo, aunque el procedimiento consista en poner un espejo delante del propio rostro. Ante determinadas personalidades, no existe peor afrenta.