¿Quiénes tienen el dinero?

No damos crédito. Literalmente. Lo decimos porque ni trabajamos en un banco –Deo Gratia– ni nos queda la esperanza de ver algún día la Marisma convertida en un medio acuático civilizado. Que el PP y Cs hayan decidido hacer públicos (a medias) los datos sobre la manipulación de las listas de espera de la Dependencia y los 3.000 millones de euros en subvenciones sin justificar heredados de Su Peronísima (marchita) tiene un indudable aroma electoralista, pero este perfume, que a algunos les va a permitir justificar la ausencia de un cambio real en la Junta, no puede diluir la extraordinaria repulsión que merece el hecho de que los susánidas, que tanto presumían de sus obras de caridad (pagadas con el […]

¿El cambio? Hágaselo usted mismo

El teatrillo electoral, en el que estamos inmersos de nuevo en la Marisma, a pesar de que hace sólo un trimestre de la caída de Troya, está deparando momentos inolvidables en el capítulo de las listas electorales, que es la verdadera razón por la que todos los que están en política se metieron en política. A saber: por obtener gracias a la representación pública beneficios -económicos o sociales; ambos se traducen en dinero- que jamás obtendrían en el ámbito privado, suponiendo que en el mundo real -la política es una de las posibles formas de simulacro- pudieran progresar. Y, claro, ocurre lo de siempre: los jefes de escuadra -léase partidos- ponen a quienes les da la gana y una parte […]

¡Atenti, Bonilla, que el tiempo pasa!

La Marisma cuenta con un nuevo oficiante de misas, bautizos y comuniones (con palmas) desde hace 55 días. El Reverendísimo Bonilla, inquilino carambolero -de carambola, cuya etimología remite al sánscrito karmaranga– del Quirinale de San Telmo, primitivo hogar de mareantes y, ahora, refugio de liantes, se encarga de recordarlo para que no nos pongamos exigentes con lo del cambio, porque -según su pliego de descargo- él sólo lleva medio centenar de días sentado en la cúspide, esperamos que sin graves problemas de espalda. Sabemos que no está en sus manos -ésas que los fotógrafos retratan en primerísimo plano en las entrevistas- hacer milagros. Tampoco los pedimos. Ni, por supuesto, los esperamos. No. Pero no podemos dejar de tener la impresión -creciente- de […]

Los ‘pisotenientes’

Las declaraciones de bienes de nuestros próceres, esos seres desinteresados y carentes de cualquier vanidad, son como el dogma de la resurrección: te las crees porque no te queda más remedio, no porque se presuman ciertas. ¿Cómo? ¿Acaso van a mentir los ilustres diputados al Parlamento? Indudablemente, no: los políticos no mienten nunca (jamás). Se limitan a contar medias verdades, a utilizar su característica “forma de expresarse”, como nos ha recordado el consejero de Economía, de nombre Rogelio (Velasco), pero, para su pandilla, simplemente Roger. Alguno habrá, cándido, que pensará que publicando sus propiedades -incluido el Porsche de Imbroda- y sus saldos bancarios están fuera de sospecha. Pues no. Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Demagogia, omertá & ordenadores

El espectáculo del intercambio (de cromos) en la Marisma va camino de convertirse en una ópera bufa, con sus momentos de risa, llanto, misterio y suspense. Y con esos personajes memorables de las farsas clásicas, sublimes hijos de la impostura, que dicen una cosa, hacen otra, explican lo contrario de lo que piensan y actúan de manera que sus hechos desmientan sus palabras. Todo un festín para un cronista impertinente, como es nuestro caso. Al grano: Bendodo, el consejero múltiple –porque sirve para todo(s)–, ha dicho hace unos días que los susánidas, difunta legión, antes de partir tristes hacia el exilio “borraron los ordenadores de algunas consejerías”. Esto ya lo sabíamos –todos– antes del traspaso de poderes. No es ninguna […]