Los vasos comunicantes

El dinero, que es un valor relativo y apátrida, es la mejor metáfora de la vida. Si sigues su rastro encuentras explicación a todas las cosas. Incluso a la política, que desde la socialdemocracia -ese paraíso pervertido por sus evangelistas– se nos presenta como el arte de la redistribución de las rentas, siendo en realidad una singular forma de legalizar el afano. Anda el país escandalizado con el cambio de criterio del Tribunal Supremo sobre el impuesto de las hipotecas, un sainete con puñetas (judiciales), en las vísperas de la campaña electoral y han bastado unas horas para que nuestros próceres –all of them– pusieran carita de niños de primera comunión y prometieran -su trabajo consiste en garantizar el trigo […]

¿Una Sevilla inteligente?

La capacidad para innovar, como decía Paul Valery de la sintaxis, es una extraña cualidad del alma en estos tiempos posmodernos. Especialmente en el caso de las ciudades, esas obras de arte imperfectas. Recordarán ustedes, queridos indígenas, que una de las grandes motos que intentó vendernos a los sevillanos Juan Espadas, el quietista, al llegar a la Alcaldía, gracias a aquella bendita carambola del destino que nada tuvo que ver con sus méritos políticos, sino con los horrores de Zoidus, era que iba a convertir Sevilla en una urbe inteligente. En una smart city. Tres años y medio después podemos decir sin temor a equivocarnos que Espadas no ha logrado su objetivo y que todo aquello era escabeche en rama. […]

La estabilidad, ese vicio nefando

Las elecciones adelantadas del 2D son un plebiscito sobre la vigencia del peronismo rociero, que lleva ya un lustro ocupando el Quirinale de San Telmo en la última fase –ya veremos si también postrera– de los famosos cuarenta años de pax socialista en la República Indígena. Decimos pax, a la manera tradicional, por no decir estabilidad, que es el concepto recurrente con el que los susánidas intentan convencer al personal de que es mejor quedarse con lo malísimo conocido que optar por lo absolutamente incierto. Toda la campaña melodrámatica y bostezante de la Reina de la Marisma, que dice a todo el mundo que Ella está “muy feliz” cuando a nadie le importa demasiado su estado personal de ánimo, sino […]

La Sevilla invisible

Decíamos (ayer) que el ilustre alcalde de Sevilla, el otrora socialista Juan Espadas, prefería los platós de cine y las entregas de premios de cualquier pelaje -últimamente tiene especial devoción por los foros costumbristas-, a otras obligaciones más prosaicas de su puesto, como sentarse a hablar con los vecinos de los barrios más pobres de la ciudad -en la capital de la República Indígena hay pobres, señores, aunque de ellos no trate ningún ciclo del Festival de Cine Europeo, que sí nos habla de los desgraciados de Rumanía y Albania- para intentar paliar su situación, que en algunos casos es desesperada. La Noria del miércoles en elmundo.es

Salir a ganar

Decía Winston Churchill, cuyas frases son un tesoro de sabiduría e ironía, que el problema de su tiempo era que los hombres ya no querían ser útiles, sino importantes. En nuestra época no pasa: los políticos no aspiran a ayudar a los demás ni ambicionan ser importantes (por sus actos); lo único que desean es figurar en las listas electorales, una de las mayores canonjías de nuestra partitocracia, tan generosa con sus intermediarios, ¡ah, los intermediarios!, como avariciosa con los contribuyentes, a los que saquea a diario para mantener el sistema fiscal que a ellos les permite vivir (de escándalo) sin doblarla, simplemente obedeciendo al jefe de escuadra. Es amarga la verdad, como decía Quevedo, pero conviene echarla pronto de […]