La increíble fábula del escudo social

La propaganda política, eso que algunos llaman el relato, se parece mucho a los castillos de arena que los niños construyen en la playa. Con una ingeniería más bien pedestre, y armados con cubos y palas, estos candidatos a agrimensores levantan, junto a la orilla, una orgullosa fortaleza llena de almenas que simbolizan sus infantiles aspiraciones de dominio. El ritmo de las mareas les permite mantener el espejismo imperial un rato largo, pero, más pronto que tarde, una ola horada, sin esfuerzo, el monumento efímero que unos segundos antes prometía protección y cobijo permanentes. El mar destroza así los efímeros sueños infantiles. Algo similar ha ocurrido con el escudo social que el Gobierno central prometió crear para proteger a los más […]

La democracia partidista

Los historiadores cuentan que Diógenes de Sinope, conocido también como El Cínico, uno de los filósofos-mendigos de la Grecia antigua, que tuvo el inmenso detalle de no molestarse en dejarnos ni una sola de sus ideas por escrito, probablemente en un ejercicio supremo de sabiduría, solía masturbarse en el ágora de Atenas, provocando así el escándalo de sus vecinos, que consideraban tal costumbre indecorosaa pesar de que, al ejercerla, Diógenes no perjudicaba a nadie y sólo se daba satisfacción a sí mismo. ¿A quién ofendía el sabio onanista? Desde luego, no violaba la religión –la griega era politeísta y bastante laxa, con dioses eminentemente carnales– ni contradecía moral alguna, pues ésta no es más que una convención social que puede […]

El amargo cáliz

España está hecha un Getsemaní. Hay un gobierno, pero no gobierna. Existe un Estado, pero todas sus instituciones, sin excepción, gozan de un profundo descrédito ganado a pulso. La pandemia ha regresado sin haberse ido, la situación económicageneral es devastadora, las administraciones –all of them– no son capaces de asistir a los ciudadanos, abandonados a su suerte. Los viejos se mueren en los asilos y la sanidad y la educación están en pie de guerra; la primera, por falta de medios, y la segunda porque no entiende que no puede continuar funcionando como antes. Con este panorama, importa muy poco el porvenir del cayetanismo –la prueba más evidente de la dislocación del PP–, la moción de censura (inútil) de Vox, […]

La calamidad sin tregua

Va siendo hora de aceptar las evidencias: las mascarillas, que durante meses fueron el mayor objeto de deseo para todos, movidos por esa ficción que llamamos supervivencia, no van a salvarnos. Salta a la vista. Sobre todo cuando la guerra la libramos contra nosotros mismos bajo las formas de la ignorancia, la irresponsabilidad o la hipocresía. Una batalla en contra de un determinado modelo cultural –pueden denominarlo forma de vida, si lo prefieren– que vincula la felicidad a la compañía –la calidad, en esto, siempre ha sido un factor secundario– y exalta el éxito identificándolo con la multitud. Es evidente que el devenir de la pandemia en España, como el modelo territorial, es injusto y asimétrico. También es un hecho […]

España ya no existe

A estas alturas del partido, que, indudablemente, vamos perdiendo sin remedio, uno se pregunta en qué momento dejamos de ser lo que creíamos –un país normal, moderno, abierto– para convertirnos en esta caricatura negra donde no hay nadie –habiendo tantos– detrás del teatro de guiñol en el que se ha convertido toda la política española. Ya tenemos encima la segunda oleada del coronavirus, con sus muertos, sus cartas de despedida sin destinatario, el miedo como un hecho cotidiano, las mascarillas piadosas, el pánico pegajoso e inmanejable, el presente aciago y un futuro inmediato con música de metales que tocan a funeral. Para asombro del orbe, especialmente de nuestros supuestos prestamistas europeos, hemos dejado avanzar libremente a la pandemia –mientras otros países […]