La ‘incógnita’ Sánchez

Las primarias socialistas, transcurrido tiempo suficiente desde el último ciclo electoral, han sido un buen termómetro para medir la salud del sistema político español. Como todas las cosas trascendentes, ocurrieron en un escenario prosaico. Incluso vulgar: una lucha cainita por controlar la dirección de un partido que hasta hace una semana parecía tener más pretérito que futuro. Primero, por una cuestión biológica; pero también por un problema sociológico: los socialistas sufren una desconexión total con la España real, que es un país a dos velocidades y profundamente desigual. La verdadera trascendencia de las elecciones del PSOE tiene, en realidad, poco que ver con los nombres. La elección del nuevo líder socialista ha sido una prueba diagnóstica: una forma de averiguar […]

Jaque mate a la Reina

La rebelión de las bases socialistas ha sido un éxito. La rotunda victoria del militante Sánchez –un candidato con cazadora y mochila, en apariencia desahuciado ante el aparato que lo derribó de un violento plumazo– complica las cosas al Gobierno de Rajoy, abre la puerta a un hipotético frente de izquierdas en el Congreso (también acelera la posibilidad de un adelanto electoral), alimenta el discurso victimista de los nacionalistas y obliga –ya veremos si con éxito– a refundar desde sus cimientos la organización socialista, cuyo timón gobernaba por vía delegada la endogámica generación política de los patriarcas de Suresnes. Los Aguafuertes del lunes en Crónica Global.

Postpolítica

La política es un juego de vasos comunicantes. Unos están más llenos que otros, pero nada impide que esta proporción se altere. De hecho, ya está ocurriendo entre los partidos tradicionales y los movimientos políticos posmodernos, cuya relación tiene algo de siamesa: unos necesitan de los otros. Ambos conviven dentro de las sociedades contemporáneas. La diferencia sólo depende de cuál de estas estructuras de poder prevalezca sobre la contraria y de cómo intente conservarlo. La historia nos enseña que casi todas las innovaciones políticas no son nuevas. Simplemente son novedosas: parecen recién nacidas, sin serlo realmente, en función del contexto político en el que suceden. Todo está inventado. Los Aguafuertes del lunes en Crónica Global.

La resurrección del ‘militante Sánchez’

Los muertos que Su Peronísima mata gozan de excelente salud. Es nuestra conclusión de la primera vuelta de las primarias del PSOE, donde todas las lecturas –incluso las que están a favor de la presidenta de Andalucía por intereses fenicios— no han tenido más remedio que admitir el indudable milagro que supone que el militante Sánchez, secretario general caído en los célebres idus de octubre, haya resucitado y amenace seriamente al establishment de los patriarcas de Suresnes. La impresión dista de ser pasajera. Viene de lejos. Lleva alimentándose desde hace meses gracias a la tardanza de Susana Díaz en dar el paso, la oposición de determinadas líneas editoriales, la alianza-pánico de tirios con troyanos y la extensa nómina de caídos […]

La política adolescente

Las edades del hombre, según Goethe, se resumen en una frase: “El niño es realista; el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo, místico”. Aplicada a Pablo Iglesias, líder carismático de Vistalegre 2, el resultado neto es que el jefe de los jacobinos se encuentra perdido en un espacio extraño que oscila entre la mística panfletaria y el idealismo ingenuo. Todavía es joven, cosa que solucionará el tiempo, pero ya actúa como un viejo. Y viceversa. Además, confunde la ideología con las ideas. “Obrar es fácil, pensar es difícil; pero obrar según se piensa es aún más difícil”, dejó escrito el príncipe de los poetas alemanes. Los Aguafuertes del lunes en Crónica Global.