La estabilidad, ese vicio nefando

Las elecciones adelantadas del 2D son un plebiscito sobre la vigencia del peronismo rociero, que lleva ya un lustro ocupando el Quirinale de San Telmo en la última fase –ya veremos si también postrera– de los famosos cuarenta años de pax socialista en la República Indígena. Decimos pax, a la manera tradicional, por no decir estabilidad, que es el concepto recurrente con el que los susánidas intentan convencer al personal de que es mejor quedarse con lo malísimo conocido que optar por lo absolutamente incierto. Toda la campaña melodrámatica y bostezante de la Reina de la Marisma, que dice a todo el mundo que Ella está “muy feliz” cuando a nadie le importa demasiado su estado personal de ánimo, sino sus decisiones de gobierno, que son escasísimas y mayormente electoralistas, se basa en esta idea de la estabilidad institucional que nadie sabe exactamente en qué consiste.

Las Crónicas Indígenas del sábado en El Mundo.

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