La melodía del desamparo

Alejo Carpentier, el padre del realismo mágico, tiene un relato (alucinante) en el que un hombre recorre el curso del tiempo desde el crepúsculo de su vida hasta el vientre de su madre, en un viaje en dirección a la semilla de su origen que discurre en sentido opuesto a la agujas del reloj del tiempo, señor de todas las cosas. Su existencia, que es también la nuestra, aparece, igual que las notas de un concierto desafinado, como una sucesión de escenas en movimiento inverso que muestran lo pasajero que es el hecho de habitar el mundo. En el cuento, los retratos de sus antepasados cobran vida, se oyen las voces de los muertos por los pasillos vacíos de su […]

Imbroda, el hermeneuta

“En el principio fue el Verbo y el Verbo era Dios”, escribe San Juan en el primer versículo de su evangelio. En efecto, la creación comienza con un acto de habla. La discordia, también. El lenguaje configura el universo, salvo en la política indígena, donde las cosas son según se las nombre. Esto es: fluctuantes, relativas o, como decía Montaigne, ondulantes. Una cuestión nominativa ha causado el primer gran pulso de esta segunda fase de la legislatura, que en los meses venideros se va a complicar sobremanera para el Quirinale. Y el responsable –¡un aplauso para él!– es el consejero de Educación, Javier Imbroda (Melilla, 1961), malagueño de adopción, entrenador de baloncesto de profesión y empresario (educativo) de ocupación. Tres […]

La Andalucía asimétrica

Las grandes crisis económicas, igual que las guerras mundiales, alumbran espantos, alteran los mapas políticos y modifican el carácter de las personas. Son como bombas atómicas cuya descarga de neutrones expande la calamidad y la desgracia por doquier, aunque algunos las sufren más que otros. Los quebrantos no suelen ser equilibrados ni justos, pero tienen un  patrón previsible: por lo general, afectan con mayor intensidad a quienes se encuentran en una situación de partida más frágil. La pandemia del coronavirus, que ha tomado el relevo al crack económico de 2008, que en determinados territorios de España distaba mucho de haberse diluido a pesar del paso del tiempo, ha colocado a Andalucía en una inquietante encrucijada cuyas consecuencias políticas son una […]

El Estatuto y el calefón

Uno de los rasgos que identifican a las religiones vivas, aquellas que realmente tienen fieles, es el grado de popularidad de sus eventos fundacionales. Donde veamos solemnidad, boato y obstinación ritual rara vez encontraremos fe, que es una costumbre espontánea. Y viceversa: las auténticas creencias no requieren de grandes conmemoraciones porque se profesan (todos los días) o sencillamente se ignoran. Cuando una efeméride únicamente causa el entusiasmo de los devotos profesionales -los sacerdotes, presbíteros y diáconos que viven de la Santa Causa- podemos certificar que se trata de una creencia embalsamada, aunque nos la expongan todos los años de cuerpo presente, igual que un Niño Jesús de Praga. Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Garzón y las cosas de comer

En la biografía de Alberto Carlos Garzón (Logroño, 1985) figuran varios hitos interesantes. El primero es nacer en La Rioja, tierra generosa en vinos. El segundo es pasar parte de su infancia en Marchena (Sevilla), donde las monjas clarisas hacen -con aceite y manteca de cerdo, blanca y rotunda- los mejores borrachuelos que vieron los siglos pasados y verán los venideros. Y el tercero es vivir la adolescencia y la juventud en Rincón de la Victoria (Málaga), una de las patrias del boquerón y vaticano de los espeteros. Dados estos antecedentes, nadie diría que el ministro de Consumo se hizo comunista por hambre. No. Él, por suerte, nunca formó parte de la «famélica legión» a la que La Internacional insta […]