Dylan, 80 secretos & algo +

Es fascinante ver la capacidad de influencia que Bob Dylan (Duluth, 1941) ejerce desde hace seis décadas en el universo cultural –léase en su sentido más amplio– mediante un método que tiene bastante de singular: el desapego extremo. Radical. Se trata de una costumbre extraña viniendo de un artista popular y millonario desde los veinte años que acaba de vender todas las canciones de su catálogo a Universal Records, su compañía discográfica, gracias a un acuerdo comercial sin precedentes (no por su importe, sino porque de inmediato ha abierto la puerta para que otros autores hagan exactamente lo mismo, estableciendo así el patrón esencial para rentabilizar una obra musical en el universo digital) y al que el dinero, con el […]

La era de las vanguardias

Los augurios, que en latín designan la acción de ver pasar a los pájaros, gozaban en el mundo antiguo de un extrañísimo prestigio. Homero se refiere en la Ilíada a un adivino –Calcas– que presagiaba el porvenir, ese eterno libro por escribir, examinando el vientre de las aves. Todas sus predicciones sobre la guerra de Troya, primera materia del género épico, se cumplieron con asombrosa exactitud, especialmente los hechos sangrientos, la duración de la batalla y el encumbramiento de Aquiles como héroe mitológico. Los dictámenes del Oráculo de Delfos, que hoy es una ruina en un pacífico pueblecito de montaña, alumbraron en esa época el negocio de la adivinación, que podía abarcar desde las cosas más comunes –los amores, las […]

Lledó, el sabio de la diáspora

Que a Emilio Lledó (Sevilla, 1927) le den un premio ha dejado de ser una novedad. Los tiene todos. O, al menos, los más prestigiosos en el campo (infinito) de las Humanidades, que son las ciencias que nos explican y que, asombrosamente, los sucesivos gobiernos -da igual su signo político- arrinconan cada día en los planes de estudios y las academias, al paso que favorecen el imperio (doctrinario) de los Estudios Culturales, donde el sentido crítico -el cimiento de cualquier educación digna de tal nombre- se sustituye por el dogmatismo de los ofendidos profesionales. Toda la trayectoria intelectual de Lledó, que desmiente el cruel oxímoron del pensador sevillano, y que esta semana ha recibido la Medalla de Oro al Mérito […]

Camarón, el oro del mito

En la Marisma tenemos la costumbre (ancestral) de confundir lo particular con lo comunal. Pensamos que lo estrictamente privado es -o debería ser- público, que no es exactamente lo que pertenece a todos, sino la categoría funcional que asignamos a bienes supuestamente colectivos que administran, no siempre con acierto, las administraciones. El fenómeno, uno de los pilares secretos de la tradición indígena, es corriente en política, donde los gobernantes usan las instituciones como si fueran la extensión de su patrimonio personal o el mayorazgo de sus respectivas familias. Últimamente se ha trasladado al ámbito de la religiosidad popular -convertida así en un materialismo de incienso– y la cultura. El Bestiarium en El Mundo.

El sectarismo de los mandarines

Clifford Geertz, padre de la antropología simbólica, escribió hace 30 años un libro —La interpretación de las culturas— donde, en línea con Max Weber, defiende que la cultura, eso que la mayoría de las veces nadie sabe definir muy bien porque sus límites se han ampliado hasta designar un sinfín de realidades dispares, no siempre amables, es una “telaraña de significados”. Una red de sentido. La placenta en la que pensamos. El símil nos parece exacto si exceptuamos la paradoja de que somos al mismo tiempo la araña que construye su trampa en el aire y sus víctimas. Nuestros mitos pueden terminar devorándonos. Los Aguafuertes en Crónica Global.