El Dios Montanelli

Los periodistas, a excepción de los gacetilleros costumbristas, que por fortuna cada vez son menos, somos tipos escasamente sentimentales, mayormente fríos y como de vuelta de todo, sobre todo si uno lleva algunas décadas largas en este oficio y ha oído ideas geniales que a los cinco minutos quedan en nada. Uno de los escasos objetos por los que casi todos profesamos devoción –una excepción en nuestra particular galería de escepticismos– son las viejas máquinas de escribir. Por lo general, ya no las utilizamos, pero nos gusta mucho mirarlas y soñar con un pasado que no hemos vivido. Las underwood norteamericanas son verdaderos objetos de museo, piezas perfectas y preciosas. Pero las primeras que disfrutamos con nuestras propias manos son las […]

Memorias de un periodista

Los periodistas, escritores efímeros de hojas volanderas, somos por lo general incapaces de sacar adelante eso que algunos llaman textos de largo aliento, léase novelas o grandes ensayos de pensamiento profundo y estructurado. La profesión, salvo en los casos diagnosticados con la célebre patología de Onán, nos vacuna contra los peligros de la extensión excesiva y la autoficción, inclinándonos decididamente hacia la autobiografía personal, que es una de las formas de realismo subjetivo. Entre las dos variantes del autorretrato establecidas por Philippe Lejeune, el referencial y el ambiguo, tendemos casi siempre al primero, mayormente por deformación, aunque según sea el carácter el relato sobre la propia vida se llene de adornos, que no son lo mismo que las mentiras. Miguel Ángel […]

Verba volant, scrīpta mānent

Las revistas literarias son una de las formas más hermosas de ejercer eso que desde antiguo se conoce como el periodismo​ menesteroso. En general, gozan de mala prensa, tienen una vida más bien efímera y, en algunos casos concretos, su trayectoria es tan breve como ruinosa. Dados estos antecedentes históricos es natural que se considere una locura el hecho de fundar una. Sin duda, podríamos considerarlo un acto heroico y demencial. Justamente por eso en Crónica Global lo hemos cometido sin dudar, haciendo de la inconsciencia nuestra valentía. ¿Quién dijo miedo? En un mundo en el que las noticias se han convertido en commodities, término con el que los norteamericanos designan los productos hechos en serie, y cuya abundancia en cualquier mercado […]

Días sin Verdú

Vicente Verdú llegó al periodismo​, ese oficio sin nobleza, por un camino insólito y, al mismo tiempo, perfectamente convencional: quería ser poeta. Degenerando, degenerando, como diría Juan Belmonte, terminó un día, aunque quizás fuera más bien una noche, en la redacción de un diario, ese sitio mágico que en alguna ocasión definió como un lugar de donde –si eres periodista– no tienes manera de irte nunca a tu casa, salvo a la fuerza. Léase: con la carta de despido entre los dientes o con los pies por delante. Hasta embarcarse en el primer paquebote a la deriva –el periodismo no es más que la suma de naufragios– su singladura biográfica había sido generosa en desvíos, rodeos y digresiones. Niño burgués […]

El cronista increíble

En Sevilla, ab urbe condita, existía un cronista oficial. Generalmente era un escribano (oficio que nada tenía que ver con lo artístico) que, a la manera de las célebres cartas de relación histórica, levantaba acta de las reuniones de los capitulares de cualquiera de los cabildos, anunciaba los nacimientos de los hijos de linaje, certificaba los dolosos decesos de los ilustres y embellecía (preferentemente en verso) el pasado milenario de la capital de la República Indígena, vinculándola a los insignes sitios de la Antigüedad o relatando historias y leyendas de comprobación imposible. Que nos alcance la memoria, este cargo perduró hasta los tiempos de Joaquín Guichot y Santiago Montoto, hasta bien entrado el siglo pasado, cuando tal título -que aún […]