El mal perder

LA escenita de esta semana en las Cinco Llagas, que para algunos duelen como si fueran ciento, justo tras la aprobación de los primeros presupuestos de las derechas, que al mismo tiempo pactan lo que les interesa con los susánidas para que después éstos nos deleiten a todos con el pregón de «la extrema derecha» –tremendismo de argumentario, podríamos llamarle a la cosa–, fue colosal, épica. Quince minutos inolvidables. No sólo porque Su Peronísima (marchita) le negara el saludo a Bravo (Juan), el consejero de Hacienda, que parece un tipo tan servicial como simpático –no es lo mismo ser lo primero que lo segundo–, sino porque la bancada socialista, que casi siempre funciona como una barra brava argentina –el peronismo […]

La Andalucía de los dos tripartitos

Los senderos de la política en el Sur nunca discurren en línea recta. Son más bien como los meandros de una marisma –Andalucía– que, en ocasiones, adoptan la forma de una ciénaga. Nada es completamente claro. Todo tiene su doblez, su sorpresa, un fondo diferente a lo que indican las apariencias. Un elemento real-maravilloso. Una serie de contradicciones evidentes que, sin embargo, guardan un extraño sentido de la coherencia, aunque no sea necesariamente el ordinario. Algo característico de la cultura meridional, habituada a sumar antagonismos. Ustedes pensarán que desde el 2D gobierna en Andalucía un tripartito tácito –la llamada fórmula andaluza– que articulan PP y Cs (en el Gobierno) y Vox (como socio parlamentario preferente). Es cierto, pero tan sólo es […]

El solsticio y otros clásicos

Superada la primera quincena de julio -el mes más tórrido del año- podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que este verano en la Marisma está siendo mucho más piadoso de lo que esperábamos. Sí. Hasta el punto de que hemos entrado -en lo político- en un solsticio que hace decaer la atención general. Ya no es noticia ni que el cambio no es cambio (sino escabeche) ni que Su Peronísima (marchita) intente llamar la atención acudiendo a la toma de posesión (interruptus) de su tito, Villalobos, en la diputación sevillana, donde el sanchismo ha bajado la cerviz lo suficiente –Toscano ya no influye tanto en la Moncloa, a pesar de tener hasta un embajador empotrado– como para que los susánidas (todavía a […]

La investidura y sus simulacros

Vivimos en un simulacro de democracia cuya principal característica es que no dejamos nunca de votar. Parece una contradicción en sus propios términos pero, en el fondo, es una descripción exacta. Votamos mucho, quizás demasiado, pero muy rara vez elegimos lo que deseamos. La impostura de nuestra vida pública cobra todo su sentido si reparamos en que sólo se nos permite opinar sobre una política y la opuesta, jamás acerca del asunto sobre el que conviene pronunciarnos. Los ciudadanos eligen, no deciden. La agenda nos llega predeterminada, igual que los móviles que nos espían. Podemos seleccionar a unos candidatos o a sus antagonistas para el espectáculo de los gladiadores del Circus Maximus. Nunca se contempla la posibilidad –el sistema electoral […]

Mentiras piadosas

En política los espacios vacíos se ocupan. Siempre. Nuestra vida pública es un monumento al horror vacui. Igual que una pared colmada de cuadros o una taberna cofrade donde las fotos de los Cristos y las Vírgenes (bajo palio) alcanzan el techo. La plaza (pensionada) de líder de la santa oposición en la Marisma estaba vacante desde el 2D. Oficialmente correspondía (temporalmente) a Su Peronísima (marchita), pero en realidad se encontraba sin ocupar. No había nadie al otro lado. Se vio en el debate de los presupuestos de las derechas: el escaño de la general (secretaria) del PSOE, perdido el trono del Quirinale (San Telmo), era ido, ausente, nada. Hasta que la Querida (ex)presidenta, asumido el luto por la gran […]