El Sagrado Decreto

A estas alturas del calendario, lo más parecido al paso de la Santa Cena que vamos a ver esta Semana Santa, que llega con el coronavirus cuaresmal y el IVA aplicable a los palcos y sillas –¡a pagar, cofrades, que la ley es igual para todos!–, va a ser la imagen de la presentación en sociedad de las Tablas del Cambio, que, por supuesto, son un nouvo escabeche. Desde luego, el cuadro no se parece mucho a la célebre pintura de Leonardo (da Vinci). En la mesa de la collazione, además de la comida, faltaban la mitad de los apóstoles del Reverendísimo. Tampoco atisbamos el sfumato por ningún sitio, pero no podemos negar que la puesta en escena del Sagrado […]

¿Una Sevilla inteligente?

La capacidad para innovar, como decía Paul Valery de la sintaxis, es una extraña cualidad del alma en estos tiempos posmodernos. Especialmente en el caso de las ciudades, esas obras de arte imperfectas. Recordarán ustedes, queridos indígenas, que una de las grandes motos que intentó vendernos a los sevillanos Juan Espadas, el quietista, al llegar a la Alcaldía, gracias a aquella bendita carambola del destino que nada tuvo que ver con sus méritos políticos, sino con los horrores de Zoidus, era que iba a convertir Sevilla en una urbe inteligente. En una smart city. Tres años y medio después podemos decir sin temor a equivocarnos que Espadas no ha logrado su objetivo y que todo aquello era escabeche en rama. […]

La Sevilla invisible

Decíamos (ayer) que el ilustre alcalde de Sevilla, el otrora socialista Juan Espadas, prefería los platós de cine y las entregas de premios de cualquier pelaje -últimamente tiene especial devoción por los foros costumbristas-, a otras obligaciones más prosaicas de su puesto, como sentarse a hablar con los vecinos de los barrios más pobres de la ciudad -en la capital de la República Indígena hay pobres, señores, aunque de ellos no trate ningún ciclo del Festival de Cine Europeo, que sí nos habla de los desgraciados de Rumanía y Albania- para intentar paliar su situación, que en algunos casos es desesperada. La Noria del miércoles en elmundo.es

Tercer año triunfal (sin Plan Centro)

Roberto Arlt, nuestro maestro en el arte de la columna, decía que a veces no queda más remedio que escribir con «desechos de pena» ante un mundo que se derrumba a nuestro alrededor. El problema de Sevilla, que es el tema de las norias digitales de cada miércoles (de ceniza), no es que la ciudad se derrumbe. No. Es que no se levanta. Ni a tiros. Pensábamos el otro día todo esto -viniéndonos arriba- al reparar en que nuestro ilustre gobierno municipal, con su alcalde, el quietista, a la cabeza, ha rebasado ya con creces su tercer año triunfal (con brillantina) y seguimos esperando -sabemos perfectamente que en vano- algún tipo de política de sostenibilidad urbana, que es la burra […]

Ponga una ‘velá’ diabólica en su vida

El infierno del Dante, en Sevilla, tiene la forma (florida) de una velá popular. No hay nada que guste más a un indígena que una casetilla, unas palmitas al compás, unas sevillanas (rocieras) y esa alegría que sube por la espalda y transforma los rostros -léase caretas- en la misma representación del gozo. No hay nada igual. En la Muy Leal y Muy Noble, que no es ni lo primero ni tampoco lo segundo, la felicidad de la gente sencilla, el paraíso de los simples, es una fiesta improvisada con farolillos y música cuchi-pandi, a ser posible Canal Sur style, ese cóctel impagable que entretiene nuestros días y nuestras noches. La Noria del miércoles en elmundo.es.