El ‘corralito’ de la Navegación

Un hombre de prestigio debe tener vicios inconfesables y hábitos mudables. De los primeros, como comprenderán ustedes, queridos indígenas, no diremos ni una palabra. Para eso ya están nuestros enemigos, los pérfidos costumbristas mayores y monaguillos menores, que siempre nos desean lo mejor y alimentan, cosa que les agradecemos sinceramente, la leyenda. Saludos, muchachos: seguid remando. En relación a los hábitos diremos que uno de ellos consiste en andar, caminar o hacer el flaneur. Elijan ustedes el término que prefieran dependiendo de lo estupendos que se sientan hoy. En una de estas incursiones peatonales por la secreta Sevilla norteamericana -que está en la Isla de la Cartuja- nos encontramos la otra tarde, mientras los próceres de la autonomía volvían de […]

El urbanismo ‘solemnis’

La política sevillana tiene una irrefrenable tendencia a la teatralidad, que es esa costumbre local que consiste en hincharse en público sin motivo. Aquí todo es escénico: las puestas de sol, las estampas de los solitarios faroles en los pequeños callejones, los egregios puentes que surcan -hacia ningún sitio- la dársena del Guadalquivir y, por supuesto, las espadañas que nos recuerdan que habitamos en un enclave elegido por los dioses y la naturaleza, aunque no siempre por la inteligencia. Con este patrimonio inmaterial por bandera ya se figurarán ustedes, queridos indígenas, que para nuestros sucesivos alcaldes es más importante contar con don de gentes -aunque tal título no siempre concuerde con sus méritos- que con lo que desde hace cierto […]

El urbanismo de ayer

En Sevilla, ya lo saben ustedes, queridos indígenas, algunos presumen de contar el tiempo hacia atrás. Pueden verlo en los almanaques piadosos de los calendarios cofrades, en las pizarras que el Ayuntamiento enseña, con una fascinación a la que todavía no hemos podido encontrarle una explicación razonable, el día que se coloca el primer tubo de la portada de la Feria -ese día- y, en general, cada vez que uno de nuestros dilectos costumbristas tiene a bien pronunciar un (mal) pregón, proferir una loa en favor del dogma concepcionista o marcarse una meditación trascendente ante alguna de sus figuras titulares, ante las que se ponen no sólo intensos, sino estupendos. Ellos llaman a esta brasa la teología según Sevilla. La […]

La música ambiental

Los políticos suelen decirle a la gente aquello que desean oír para llegar al poder y, una vez allí, terminan haciendo lo contrario. Entre las necesidades generales y las particulares, que básicamente son las suyas, no dudan: su interés está primero. Las generaciones más recientes de esta estirpe -hablamos de una clase endogámica que se perpetúa a sí misma- tienen además un pánico ancestral al riesgo. Sus mayores podían ser mejores o peores, ladrones u honrados, pero en mayor o menor medida asumían algún tipo de responsabilidad por sus actos. No es el caso de los benjamines: la posibilidad no ya de perder unas elecciones, sino de no gozar de la popularidad que ambicionan -que es toda- les convierte en […]

El comercio sin escaparates

Los comerciantes sevillanos tradicionales, que constituyen un influyente lobby localista, están muy preocupados porque estas Navidades, a pesar de las bombillitas full que les ha puesto Espadas, el alcalde de las luces amables, las ventas no están respondiendo ni de lejos a sus expectativas. A algunos esto les parece que es noticia, aunque si somos justos, lo que irremediablemente nos obliga a ser crueles, no lo es. En absoluto. El estado natural de un comerciante tradicional es la insatisfacción permanente. Es lo que tiene vivir en una ciudad mendicante con sueldos piadosos ¿Recuerdan ustedes, queridos indígenas, que algún socio de Aprocom, ese insigne ateneo del arte mercantil, haya dicho alguna vez que su negocio va como un tiro? Nosotros no. […]