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carlosmarmol

Manual de filosofías pedestres

carlosmarmol · 18 julio, 2025 ·

Acaso la culpa la tuviera el Romanticismo, que en contra de la Ilustración, su inmediato precedente, instauró al individuo como único patrón para juzgar el arte de la modernidad más temprana, elevando así al sujeto a la cima del Parnaso e identificando la subjetividad como única poética, pero lo cierto y verdad es que el talento (literario) acostumbra a ser un hecho contagioso y la inteligencia es saludablemente promiscua. Se comprende bien cuando uno se topa con los grandes autores –Cervantes, Shakespeare, Borges, Goethe–, esas cimas que nos parecen inalcanzables. Ante ellos cualquier escritor no experimenta –o sólo sucede durante un breve instante– pánico ni siente el amedrentamiento de saberse incapaz de emularlos. Sucede lo contrario: la lectura de los clásicos –entiéndase esta categoría en todo su espectro– es lo que más anima a otro escritor a ponerse a escribir, con independencia del resultado. En literatura rigen las leyes del círculo virtuoso: los buenos escritores hacen mejores a sus lectores y a otros autores; los mediocres, en cambio, todo lo aplanan.

Las Disidencias en Letra Global.

Las guerras de Heródoto

carlosmarmol · 18 julio, 2025 ·

Si el estado de ánimo de un hombre equivale, a efectos prácticos, a su destino, porque existir, tanto como respirar, es sentir, no caben muchas dudas de que el acuerdo entre el PSC y los partidos independentistas para articular un hipotético concierto catalán –la financiación singular, según el eufemismo más exitoso– no ha dejado, ni puede dejar satisfecho, a nadie. Desde luego, no a quienes aseguran que van a combatirlo con todas sus fuerzas, aunque éstas sean políticamente escasas; tampoco a aquellos que lo interpretan como un asunto difuso, más formal que real, sin calendario definido, carente de mayorías seguras e insuficiente para sus pretensiones.  En esta divergencia, en esencia, está el problema: las guerras no se inician cuando uno de los dos bandos en liza se siente moderadamente satisfecho.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

La verdad del cuento

carlosmarmol · 17 julio, 2025 ·

Nunca hubo un acuerdo sincero. Fue una mera y simple transacción. A esto, en el fondo, se reduce la Santísima Transición. La realidad es que ellos nunca han estado fuera. Por eso tampoco han tenido que regresar desde ningún enclave extraño. Todos estos años –cinco décadas, medio siglo: se dice pronto– han estado construyendo desde dentro, con el dinero de todos, la semilla de una discordia enquistada que ha encontrado en la figura de Pedro I, El Insomne, su mejor cauce de aceleración súbita. El objetivo del nacionalismo vasco y catalán nunca fue encajar –verbo que aún sigue utilizándose– en España, sino avanzar en la dirección contraria. Hacia una secesión simbólica, pero con desenlace real, que, sin duda, el Tribunal Constitucional nos dirá (cuando llegue el momento) que es lícita según nuestra Carta Magna, que más que un compendio de derechos civiles y políticos parece una summa de capitulaciones. 

Los Aguafuertes en Crónica Global.

El arte sonoro y las edades de la música

carlosmarmol · 11 julio, 2025 ·

“La música es el único placer sensual que no entraña un vicio”. Samuel Johnson (1709-1784), el único hombre de letras británico que ha merecido el alto honor de ser al mismo tiempo un individuo real y el personaje de una obra de ficción (la biografía escrita por James Boswell es una construcción literaria perfecta), juzgaba el arte de la creación de sonidos (y el posterior deleite de su escucha) como una forma del hedonismo en la que no está presente el carácter pecaminoso con el que la Iglesia justificaría, durante mucho tiempo, la prohibición y la censura de determinados hábitos humanos, especialmente la risa. La música producía un placer instantáneo que, al contrario de lo que sucede con otros, no era merecedor de condena. En realidad, la música no podía ser censurada: en su esencia, carece de un mensaje verbal explícito. Tampoco es, de partida, instrumento de ninguna doctrina o ideología, aunque esto no signifique que no atesore sentido. Los himnos, desde los pueblos sumerios a los Estados-nación, pasando por la fastuosa liturgia eclesial, han sido la forma más eficaz de expresar en público un sentimiento comunitario, pero esta convención social no deja de ser un añadido muy posterior y ajeno a su verdadera condición. La música, sencillamente, es música. “Et tout le reste” –como escribió Paul Verlaine– “est littérature”.

Las Disidencias en Letra Global.

Las nuevas legiones del César

carlosmarmol · 11 julio, 2025 ·

Los dirigentes de los grandes partidos políticos, nada sofisticados, miden su influencia (social) en función de dos parámetros. El primero es externo: los resultados electorales sucesivos, monitorizados de forma constante y evidenciables sólo cuando se abren las urnas. El segundo tiene que ver con el estado de las discordias y las alianzas internas. El asunto orgánico.La dinámica del poder se asemeja a las olas del mar. Nunca cesa. Jamás descansa. Cada infanzón pretende ser signore de su predio para, acto seguido, intentar erigirse en monarca. Y no se conoce ningún rey que no se haya imaginado a sí mismo como emperador. El mando se demuestra con atributos y rituales sacros y el control, a veces despótico, de la tropa. Por eso es un factor importante, y para algunos una cuestión vital, colocar en los puestos de mando de sus respectivas organizaciones a sus propios soldados, designar validos, tener peones y contar con guerreros obedientes, ya que en política es cosa infrecuente que la lealtad se tenga por una virtud.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

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Ilustraciones: Daniel Rosell