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Disidencias

Jordi Amat y las cenizas de la ciudad democrática

carlosmarmol · 10 julio, 2026 ·

La obsesión por la grandeur produce monstruos. Igual que las frustraciones no resueltas. Sobre todo en el ámbito de la historia cultural de las ciudades, esos artefactos hechos con las capas que deja el tiempo sobre un lugar, la historia de quienes lo han habitado –y todavía lo habitan– y la condensación de anhelos y esperanzas que explica que individuos muy diferentes, incluso antagónicos, compartan un mismo espacio que, gracias a la acumulación, adquiere algunos de los atributos de lo sagrado. Cualquier urbe es, al mismo tiempo, un enclave prosaico y una suerte de templo religioso, ya sea desde el punto de vista sentimental o en el aspecto simbólico. La ciudad señala nuestro origen –todas las biografía constan de un nombre, dos fechas (el nacimiento y la muerte) y los dos lugares donde tienen lugar ambos sucesos– y albergan el instante nuestro ocaso. Del mismo modo que ocurre con los individuos, las ciudades nacen por unas determinadas circunstancias, evolucionan –no siempre a mejor– por otras distintas y desaparecen o se estancan, que es una forma pasiva de aceptar que nadie puede ganarle la batalla decisiva al tiempo.

Las Disidencias en Letra Global.

Alan Pauls y las mentiras de todas las biografías

carlosmarmol · 9 julio, 2026 ·

De los infinitos misterios del cerebro, ese cofre desconocido y sin fondo que custodia lo que somos, y que llevamos con nosotros a todas partes, acaso no haya ninguno más paradójico que el calambre de un déjà vu, esa sensación inquietante y pasajera –que los neurólogos consideran una vana ilusión– de volver a vivir algo que ya ha ocurrido y se ha sentido antes. Un error de apreciación –descrito por el psicólogo Émile Boirac, uno de los padres del esperanto, aquel presunto idioma ecuménico hecho con préstamos de distintas lenguas que nunca fue– que nos hace sospechar que quizás tengan razón aquellos que creen que hemos vivido antes en otro cuerpo y que la existencia no es sino una rueda infinita de sucesivas reencarnaciones, de las que no guardamos memoria alguna. Por el contrario, no se conoce demasiado a su antónimo: el jamais vu, que es la extrañeza que experimentamos en un lugar, con una persona o en una situación familiar. No reconocer más a quienes conocemos o amamos. Mirar a nuestra familia como si padres y hermanos fueran extraños. Oírnos en una grabación y no ser capaces de soportar nuestra propia voz. O leer la biografía de alguien con quien hemos convivido muchos años sin que el relato escrito de su vida nos parezca verosímil, sino fantasioso e incompleto.

Las Disidencias en The Objective.

Daniel Melingo, el ‘Gran Linyera’ del tango burlesco

carlosmarmol · 6 julio, 2026 ·

“Una mala vida”, como dice el verso irónico del gran Javier Salvago, “la tiene cualquiera”. Pero no todas son, por refugiarnos en la célebre frase de Tolstói sobre las desgracias familiares, idénticas. Cada uno de nosotros llevamos encima, igual que un nazareno sin cirineo, nuestro propio drama. Hay quien llora desconsolado ante las penurias y quien se carcajea de las infames traiciones del destino. Daniel Melingo (Buenos Aires, 1957-2026) supo hacer ambas cosas –y muchas más– en los 68 inviernos estrictos de su vida, que terminó este último martes de junio. No fue ni en París, donde vivió varios años de cabaret y vida regalada, ni con aguacero, como pronosticaba el poema de César Vallejo, sino en el barrio patricio de la Chacarita, en uno de los distritos nobles de la capital argentina. 

Las Disidencias en Letra Global.

La poesía de Philip Larkin o el deseo de estar solo

carlosmarmol · 3 julio, 2026 ·

Philip Larkin (1922-1985) era tartamudo, calvo, tímido, miope, misántropo y, al decir de algunos, un individuo chapado a la antigua. Periférico –pasó su madurez en la ciudad portuaria de Hull, en el Noreste de Inglaterra, donde dirigía la biblioteca universitaria– y tocado por esa forma inversa de nostalgia que hace que se sienta melancolía por las cosas que nunca sucedieron. Un hombre perfectamente vulgar, previsible, atado a un férreo ritual de rutinas íntimas que le permitía olvidarse, sin conseguirlo por completo, del paso del tiempo, ese enemigo silencioso. Presentado así, o vislumbrado en las fotos de la época –hablamos de la Inglaterra grisácea de la posguerra–, vestido con un terno color carbón, corbata de funeraria y una obstinada camisa blanca, con aspecto de director de banco o de agente de seguros, nadie podría haber imaginado que terminaría convirtiéndose en uno de los poetas capitales de la segunda mitad de la pasada centuria. 

Las Disidencias en Letra Global.

Milena Busquets y todas las personas del singular

carlosmarmol · 2 julio, 2026 ·

Hay quienes viven la vida como una tragedia y otros, en cambio, que la conciben, con independencia de lo que les suceda, al modo de un entremés: la miniatura dramática –de un solo acto y espíritu cómico– que funcionaba como divertimento pasajero entre dos piezas teatrales mayores. Un enredo leve sobre los hábitos sociales de época. Algo muy semejante son los libros –todos ellos publicados por Anagrama– de Milena Busquets (Barcelona, 1972), donde se explora el costumbrismo autorreferencial de su generación –que también es la nuestra– desde una concepción de la literatura liviana, sin excesivas complicaciones y netamente confesional. Muchos de los libros de los escritores nacidos en la década de los años setenta del pasado siglo, en el quicio entre el final de la dictadura y los albores (imperfectos) de la democracia, tienen como temas preferentes no tanto los cambios sociales que en aquel tiempo acontecían en España como  los conflictos íntimos y los problemas de índole familiar. 

Las Disidencias en The Objective.

William Shakespeare: un solo hombre y mil leyendas

carlosmarmol · 26 junio, 2026 ·

De los grandes misterios –es el caso de la maldita muerte o del arte más sublime– acostumbra a escribirse mucho. Casi se diría que demasiado. En exceso. Tiene fácil explicación: si supiéramos de verdad qué sucede tras el largo viaje de donde nadie regresa o descubriéramos los sortilegios de la creación, de la que somos consecuencia y causa, no escribiríamos ni una línea. Es la ignorancia, y a ratos una inconsciencia suicida, la madre de la mejor escritura literaria. Esta regla puede aplicarse también a muchos de sus autores mayúsculos, de cuyos hechos vitales no sabemos demasiadas cosas, o bastante menos de lo que desearíamos, y es esta inmensa laguna la que explica que pasemos tanto tiempo dando vueltas sobre un círculo hecho de vacío. Nadie, a veces si siquiera algunos de los mayores genios de la humanidad, puede explicar cómo crearon, desde la nada, un mundo de ficción, un personaje, una determinada forma de contemplar la máquina del mundo. 

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell