El pasado es otra dimensión (más) del presente. Las huellas del pretérito, escondidas bajo el disfraz de la desmemoria o ayudadas por la ignorancia, perviven en nuestro imaginario colectivo y se proyectan, para asombro de quienes aún son capaces de percibirlo, en nuestra manera de expresarnos y de contemplar la realidad. Hablamos, sin saber por completo el origen de aquello que decimos –dado el desconocimiento de la etimología–, igual que los difuntos que nos han precedido sobre la Tierra. Donde mejor se nota esta persistencia cultural es en el lenguaje, depositario de nuestra identidad. ¿Qué queremos decir exactamente cuando hablamos de tirar de la manta? ¿Por qué poner verde a alguien se interpreta como una amenaza? Todos estos conceptos del idioma vulgar poseen esa rara capacidad de perdurar en el imaginario cultural. Proceden de un universo en apariencia desaparecido pero que sobrevive.
Las Disidencias en The Objective.
