• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo 'indie' | Literatura 'underground' | Edición 'avant-garde'

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • La Vanguardia
    • The Objective
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • Diario de Sevilla
    • El Correo de Andalucía
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Prosaica Press
    • Geographica
    • Revista de Occidente
    • Letra Global
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Crónicas Indígenas
    • ‘Bestiarium’
    • Las Tribunas
    • Los Aguafuertes
    • La Noria
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

The Objective

La agonía del sanchismo y el populismo posmoderno

carlosmarmol · 5 septiembre, 2026 ·

“Nuestros padres mintieron: eso es todo”. Jon Juaristi resumió con este verso, inspirado en uno de los epitafios que Kipling escribió sobre los soldados caídos en la Primera Guerra Mundial –“Si alguno pregunta por qué morimos, diles que fue porque nuestros padres nos engañaron”–, sencillo y rotundo, la calamidad de su generación política, que creyó que matar por la imaginaria patria (vasca) era un destino heroico que exigía la muerte ajena y la propia. Nada es más peligroso que asumir, sin someterlas a revisión, las convicciones políticas de quienes nos precedieron: el fielato a determinadas herencias familiares y culturales conduce al desastre. Hubo un tiempo en el que entre la clase política española, primero durante la Transición, y después entre sus herederos, se instaló la idea de que el relativismo era un instrumento útil para la convivencia. Despreciar la gravedad de la realidad, después del largo y oscuro tiempo de la dictadura franquista, lleno de prohibiciones y doctrinas, parecía ser un atenuante frente a la visceralidad ibérica.

Las Crónicas Indígenas en The Objective.

Esquilo, las formas del teatro y las calamidades de la guerra

carlosmarmol · 3 septiembre, 2026 ·

La escena da que pensar. Mucho. Imaginen un teatro griego a rebosar de público, junto a la Acrópolis, donde un grupo de actores representan las calamidades, las muertes y los quebrantos de la guerra mientras un coro gime tras el sufrimiento de la batalla y llora por el terrible destino de las víctimas de la discordia, tanto de las vivas como las muertas, porque las primeras continuarán sufriendo (en vida) mientras que a las segundas lo que les aguarda es el Hades, el submundo espectral de los difuntos.La guerra, material esencial de la epopeya, un arte que canta el destino y la zozobra de sus héroes, se torna sufrimiento en la tragedia ática, que pone en escena hechos terribles y crueles no sólo delante de sus propias víctimas –especialmente las mujeres, que formaban parte del botín de los generales y la soldadesca– sino ante los propios verdugos. Esto es lo que asombra.

Las Disidencias en The Objective.

Ángel Víctor Torres, valido de urgencia e ideólogo del reparto de inmigrantes

carlosmarmol · 30 agosto, 2026 ·

Los antiguos monarcas absolutistas confiaban las altas tareas políticas y los asuntos de Estado a hombres de su confianza –favoritos y privados– para dedicarse a la caza y a otros menesteres, entre ellos los placeres cortesanos. Solían elegir para esta misión a alguien de los escalones intermedios o inferiores de la nobleza; de esta manera, los agraciados con la encomienda regia ganaban mayor grandeza y honores por sus decisiones en lugar de debido al tamaño de su patrimonio o a los insignes blasones de su linaje.  Ángel Víctor Torres (Arucas, 1966), ministro de Política Territorial, ha sido elegido por el Gran Insomne para una misión similar en esta larga etapa crepuscular del sanchismo, al ser nombrado mando único para la crisis de Ceuta, con la diferencia de que Sánchez no reina –aunque lo desea– y, en lugar de a cuestiones cinegéticas, pasa el tiempo veraneando a todo tren con cargo a las arca públicas. Ya lo saben: es un hombre de izquierdas.

El Bestiarium en The Objective.

España ya no es un país. Es la fábula de un relato

carlosmarmol · 29 agosto, 2026 ·

Uno de los principales rasgos de los políticos –de todo signo y condición– es que mienten sin cesar, sin vergüenza, sin respeto a sus votantes y sin consideración alguna por sí mismos. Alguien les ha dicho, o ellos solos han llegado a esta conclusión, que los embustes funcionan, tienen su audiencia –la política emocional consiste en hacer del espacio de diálogo común una obscena fan zone– y piensan que, gracias al dinero público que gastan en propaganda –llámenlo comunicación si lo prefieren, queridos indígenas–, convencerán a la gente de que encarnan la honradez y la bondad y los adversarios son la representación de la malversación y de la codicia. Todos parten de una hipótesis falsa: la gente es infinitamente crédula, no sabe distinguir los hechos de las opiniones y votan no por lo que uno haya hecho, sino por lo que el líder supremo del partido les haga sentir. Una idea de la política en la que los gobernantes y los gobernados retroalimentan la misma pasión adolescente. Smells Like Teen Spirit, cantaba Nirvana. 

Las Crónicas Indígenas en The Objective.

La madre de todas las lenguas, el idioma de todas las culturas

carlosmarmol · 27 agosto, 2026 ·

En el Génesis (capítulo 2, versículos 19-20) se relata que, tras crear a todas las bestias y aves de la tierra, Dios otorgó a Adán, el lejano primer hombre, la tarea (sagrada) de imponer un nombre a cada uno de los animales, cediéndole así el poder (bautismal) de atribuir la identidad ajena a quien ha venido a este mundo sin ella. Todos tenemos nombres perfectamente intercambiables pero no seríamos los mismos si alguien nos adjudicase una denominación alternativa. La prueba son los pseudónimos: nombres que sirven para fingir una identidad –incluso aquellos de los que conocemos la referencial real– por el procedimiento infalible de inventar otra. No existe nada más vulgar que tener nombre propio. Por eso a quienes carecen de él se les considera –en todas las lenguas y culturas– seres anónimos.

Las Disidencias en The Objective.

Mónica García: todas las formas amables de la izquierda sectaria

carlosmarmol · 23 agosto, 2026 ·

Uno de los indicios (infalibles) para detectar si un político pertenece a la vanidosa izquierda posmoderna –aquella que se sitúa siempre en el lado correcto de la Historia, por lo general sin moverse del mismo palmo de tierra e ignorando que ni el pasado ni el presente son estampas cerradas, sino lienzos abiertos– es que, con o sin motivo, acostumbran a contarte sus experiencias subjetivas –“lo personal también es político”, decían las feministas en los años sesenta– y convierten de forma mecánica sus frustraciones y anhelos personales en indiscutibles categorías universales. La izquierda populista es una izquierda yo-yo. Siempre acaba contándote su vida como si fuera la biografía de Napoleón. Y, antes de transitar desde el el victimismo al supremacismo, que son las dos caras de una misma moneda, te exige que le prestes toda tu atención, sin reparar en aquello que le escribiera José Agustín Goytisolo a su hija Julia: “Un hombre solo, una mujer / así tomados, de uno en uno / son como polvo, no son nada”.

El Bestiarium en The Objective.

  • Ir a la página 1
  • Ir a la página 2
  • Ir a la página 3
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 23
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell