El tiempo es inmisericorde y la política un permanente ajuste de cuentas. De modo y manera que Sor Yolanda del Ferrol ha decidido –porque no le quedaba otro remedio– oficializar, por supuesto a través de una carta cuqui y un video bianco, donde nos cuenta su infancia familiar y nos habla también del mimo y de los cuidados, su renuncia a volver ser candidata de Lo Que Queda de Sumar en las próximas elecciones generales, que nadie sabe –quizás ni siquiera el Insomne– cuándo diablos serán. La renuncia, claro está, no es tal. Ni se debe a lo que dice –su voluntad– ni tampoco responde a lo que declara: “impulsar el espacio progresista”. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, que por supuesto, no contempla cesar en paralelo de sus cargos gubernamentales, certifica así su incapacidad política para dirigir un artificio –la plataforma unipersonal bautizada como Sumar– concebido para enterrar a Podemos, cuyo líder fue quien la ungió en su día como ministra y, más tarde, como su sucesora.
Los Aguafuertes en Crónica Global.
