Nadie lo ha explicado de forma franca y desinhibida, pero la figura y la obra artística de Anne Carson (Toronto, 1950) responde a esa forma de ilustración gamberra que se construye desde abajo –muchas veces con prácticas de guerrilla– y, al mismo tiempo, se nutre de los sagrados dones de la alta cultura. La poeta, ensayista, traductora y filóloga comparatista canadiense, galardonada con el Nobel de Literatura 2026, representa una síntesis muy original del legado de las sucesivas edades de la literatura. En sus libros palpita la venerable tradición clásica, está presente la ironía moderna y se indaga con decisión en las formas contemporáneas de invención expresiva, haciendo cierta la tesis (paradójica) que el poeta mexicano Octavio Paz celebraba en Los hijos del limo, su ensayo acerca de la tradición de la ruptura en la poesía: nuevo y novedoso son adjetivos distintos, a pesar de su aparente similitud; el primero designa esa habilidad que consiste en conocer a fondo las distintas estirpes literarias y ser capaz de conjugarlas en tiempo presente; el segundo nombra una moda aparente que, por desmemoria o debido a la alteración del paradigma cultural a lo largo del tiempo, parece original (sin serlo del todo por completo).
Las Disidencias en The Objective.
