• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo Indie

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • El Correo de Andalucía
    • Diario de Sevilla
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • La Vanguardia
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Letra Global
    • Revista de Occidente
    • Orpheus
    • Geographica
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Los Aguafuertes
    • Las Tribunas
    • Crónicas Indígenas
    • La Noria
    • Cuadernos Apátridas
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

carlosmarmol

El ‘bicentralismo’ cultural

carlosmarmol · 14 febrero, 2020 · Deja un comentario

Lo hemos escrito en alguna ocasión: las palabras cuentan. En España, ese perfecto galimatías, sin embargo, su significado tiende a mudar en función de cuáles sean los intereses en liza, lo que evidencia las trampas –y egoísmos– que condicionan la discusión pública, donde a cosas que desde antiguo cuentan con su propio nombre se las denomina por conveniencia de manera distinta. Detrás de un eufemismo habita algo aún peor que una mentira: una media verdad. Tenemos un ejemplo en el debate sobre la capitalidad culturalcompartida entre Madrid y Barcelona, una idea resucitada tras el acuerdo suscrito por Pedro Sánchez y Ada Colau esta semana, después de la entrevista entre el presidente del Gobierno y el Ciudadano Torra, jefe virtual de la Generalitat, inhabilitado por la Justicia para el cargo que todavía ocupa. La propuesta, apoyada por amplios sectores sociales de Barcelona, consiste básicamente en que la Capital Condal reciba anualmente del Estado –que administra los impuestos de todos– una aportación económica para equipamientos culturales de naturaleza extraordinaria, al margen de la cantidad que ya percibe, del orden de 25 millones de euros. Hay quien piensa, entre ellos el ilustre Manuel Valls, que se trata de una fórmula inteligente para combatir al independentismo, que aspira a controlar las instituciones locales de Barcelona para ponerlas al servicio de su causa tribal. La prueba –dicen– es que la iniciativa ha contado ya con la significativa displicencia de Torra que, fiel a la tradición nacionalista, juzga la fortaleza cultural de la capital de Cataluña como un obstáculo para el éxito de su distopía regresiva.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Boecio y la Rueda de la Fortuna

carlosmarmol · 8 febrero, 2020 · Deja un comentario

Las guerras más devastadoras que existen son aquellas en las que los dos adversarios en liza coinciden en una única persona: uno mismo. Si la leyenda cuenta que Cervantes concibió El Quijote –ese “hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos nunca imaginados de otro alguno”- en la cárcel de la Sevilla del Siglo de Oro, “donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación”, el tratado filosófico más influyente del extraño quicio histórico que separa la Edad Media del Renacimiento se concibió en una celda del Ager Calventienus de la ciudad italiana Pavía, a la espera de un juicio que terminó con una decapitación sangrienta, confirmando así la máxima de que cuando los seres humanos somos felices, vivimos; y cuando nos sentimos desgraciados, filosofamos. El fruto de aquel sufrimiento, olvidado en las densas arenas del tiempo –hablamos del año 523 después de Cristo–, es una obra absolutamente maravillosa compuesta por un cónsul romano caído en desgracia –Boecio– que trata sobre la naturaleza y los caprichos de la diosa Fortuna, esa mujer caprichosa. La editorial Acantilado, en uno de esos gestos que ennoblecen a quien se dedica al maravilloso arte de hacer libros, la recupera ahora íntegra con traducción del latín al cuidado de Eduardo Gil Bera en su colección Cuadernos. No es ni mucho menos un libro desconocido para quienes se hayan preocupado de cultivarse a sí mismos mediante el arte de la lectura, pero si supondrá (para otros) un gozoso descubrimiento. Básicamente porque las preguntas que se hace Boecio son las nuestras: ¿Por qué diablos la felicidad es pasajera? ¿Cómo se explica que medren los mediocres? ¿Cuál es la razón de la existencia? ¿Existe Dios? ¿Somos libres o estamos atados, como los esclavos, al yugo de un arado? ¿Cuál es el origen del mal?

Las Disidencias en #LetraGlobal.

El ‘mamelismo’ autonómico

carlosmarmol · 8 febrero, 2020 · Deja un comentario

Roberto Arlt, maestro de la columna impertinente, decía que una de las mayores creaciones de su tiempo –hablamos del Buenos Aires de los años veinte del pasado siglo– es el arquetipo del hombre que se tira a muerto. Dícese del individuo, sin duda merecedor de una apología, que domina el sublime arte de hacer como que trabaja sin llegar, por supuesto, a hacerlo. Trabajar, como sabemos, es un castigo divino que debemos sufrir por los pecados de nuestros ancestros. Pues bien, el hombre que se tira a muerto se opone a esta ley evangélica. Él va todos los días a una oficina, o a una empresa pública, y hace teatro. Un teatro sublime. Lo que no hace, en sentido estricto, es trabajar porque –como explica Arlt– cuenta con la connivencia de unas estructuras (políticas) que le permiten fingir, en lugar de obligarle a cumplir con su deber.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

La balsa de las derechas en Andalucía

carlosmarmol · 8 febrero, 2020 · Deja un comentario

Una megalografía es una inmensa pintura, generalmente mural, que adornaba las villas y los salones de la aristocracia de Roma con escenas históricas y mitológicas. Su función consistía en representar las aspiraciones de grandeur de la dinastía correspondiente. Sólo los patricios elegidos podían permitirse habitar entre estas insignes estampas artísticas, haciendo creer a sus invitados, y probablemente también a sí mismos, que su fortuna no era un suceso pasajero, sino algo perdurable. Eterno. Si tuviéramos que representar la situación política de Andalucía un año después de la victoria (parlamentaria) de las tres derechas, el símil pictórico más exacto sería una de ellas: La rendición de Breda, de Velázquez, donde la victoria de la monarquía de los Austrias frente a la casa de Orange se inmortaliza por vez primera prescindiendo de la humillación de los derrotados, tan propia de los litigios de armas.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

La guerra de Canal Sur

carlosmarmol · 8 febrero, 2020 · Deja un comentario

Todos los cambios (especialmente aquellos que no son tales) necesitan metáforas, símbolos y decorados que los doten de verosimilitud. Las mentiras, para funcionar, requieren parecer ciertas. En la República Indígena esta función, amén del obligado teatrillo institucional, acostumbrado a repetirse sin excesivas variaciones, se concreta casi siempre en Canal Sur, la radiotelevisión de la Marisma, una empresa pública lastrada tras décadas de politización y un nepotismo que ha impedido a muchos de sus profesionales -que no son exactamente todos los que están, pero muchos sí figuran entre sus empleados- trabajar con libertad y sin interferencias políticas. Es el mal habitual de la cadenas de comunicación públicas: se financian con el dinero de todos -Canal Sur no puede sostenerse a sí misma con recursos propios, algo que no parece preocupar a sus sindicatos- pero sirven, según sea la dirección en la que sople el viento, al señor (o a la señora) feudal de turno, que construye en sus predios una corte paralela mediante favores, ascensos y descensos que tienden a perpetuarse.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 282
  • Ir a la página 283
  • Ir a la página 284
  • Ir a la página 285
  • Ir a la página 286
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 515
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell