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La autocracia y sus teólogos

carlosmarmol · 12 septiembre, 2024 ·

No deja de ser un suceso irónico que Pedro I, El Insomne, tras el último comité federal del PSOE, convertido ya en una extensión del sanedrín del PSC después de la rendición de los socialistas del Sur al absolutismo que rige en todas las izquierdas (sin excepción), haya hecho desde China una matización tardía a su inquietante afirmación de que su voluntad es gobernar “con o sin el concurso del Poder Legislativo”. Si semejante declaración la hubiera hecho, incluso con toda la anestesia del mundo, cualquier jefe de las escuadras de la derecha ya estarían ardiendo los jardines de la Moncloa. Pero como su autor –“the one and only”– es quien controla la cúspide del PSOE, los teólogos del equipo de opinión (sincronizada) guardan una inquietante discreción no exenta de estupor: “¿De verdad dijo el presidente lo que oímos todos o se trata de una súbita ensoñación?”. Lo dijo, sin duda. Cuestión distinta es cómo interpretar tal enunciado.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

George Orwell y la profecía de la ‘posverdad’

carlosmarmol · 10 septiembre, 2024 ·

“Era un frío y luminoso día de abril y los relojes marcaban las trece. Winston Smith, con la barbilla en el pecho, se esforzaba en burlar el molestísimo viento. Se deslizó con rapidez entre las puertas de cristal de las Casas de la Victoria (…) El vestíbulo olía a legumbres cocidas y a esteras viejas. Al fondo, un cartel de colores, demasiado grande para hallarse en un interior, pegado a la pared. Un enorme rostro de más de un metro de anchura: la cara de un hombre de cuarenta y cinco años con un bigote negro y facciones hermosas y endurecidas”. Los lectores que pasaron, siquiera de manera fugaz, por las librerías londinenses el 8 de junio de 1949, hace 75 años, se encontraron con esta descripción ambiental, precisa y construida a partir de una poderosa imagen, al abrir la primera página de una novela, publicada por el sello Secker y Warburg, en cuya cubierta se leía –escrita con letras, en lugar de con números– una fecha de cuatro dígitos: 1984. Su autor moriría (prematuramente) unos meses tarde, tras rendirse ante una tuberculosis contraída por haber vivido como un vagabundo callejero y anónimo para experimentar en primera persona el azote de la pobreza y poder escribir sobre ella. Era, claro está, un periodista. Esto es: un escritor realista. Y, sin embargo, se despediría de esta vida –recién salido de sus segundas nupcias– con una fábula sobre un mundo imaginario en el que el fanatismo rige la vida de unas personas que casi han dejado de serlo.

Las Disidencias en The Objective.

La civilización del séptimo mandamiento o el suicidio (triunfal) del capitalismo

carlosmarmol · 8 septiembre, 2024 ·

“Al contemplar la paz, veo las mercancías que circulan, los bailes, las casas que se levantan, los viñedos y las tierras que se cultivan, las siembras, los baños, las cabalgatas, las doncellas que celebran nupcias, los rebaños de ovejas…Y veo a hombres ahorcados para mantener la Santa Justicia”. Bernardino de Siena, fraile franciscano y maestro del sermón medieval, describía así la imagen (ideal) de la Europa de 1425, donde la religión cristiana convivía con los inicios de la era comercial. La historia de la humanidad, igual que la vida de cualquiera de nosotros, se desarrolla en ciclos. Lo que sucedió entonces todavía persiste; lo que pasa ahora ya ocurrió (de otra forma) mucho antes. El devenir no es un hecho lineal, sino una recurrencia circular, igual que las esferas de los planetas en el universo. Si no somos capaces de reconocer por completo el cuadro –igual que los navegantes antiguos ignoraban qué había más allá del horizonte, dado que a sus ojos la Tierra era plana– se debe a que la progresión del tiempo histórico sobrepasa los estrictos límites de cualquier vida. Vemos el acto, pero desconocemos los significados y los quiebros de la obra. De ahí que no vayamos a entender nunca el presente sin mirar –a fondo– al pretérito, lo mismo que somos incapaces de descifrar una frase si no vislumbramos su extensión: la suma del sujeto, el verbo y los predicados.

Las Disidencias en Letra Global.

Willy Loman: 75 años de un viajante (in)mortal

carlosmarmol · 7 septiembre, 2024 ·

Un drama familiar con un aire inequívocamente burgués sobre el calamitoso derrumbe de las grandes esperanzas, atravesado por el pecado bíblico del adulterio. La primera impresión que debió dejar Muerte de un viajante, la obra maestra de Arthur Miller (1915-2005), a los espectadores que acudieron a ver su estreno en el Teatro Morosco de Broadway (Nueva York) la tarde del 10 de febrero de 1940, dirigido por Elia Kazan, hace tres cuartos de siglo, fue la contemplar una cruel parodia sobre la vida sobre un hombre vulgar, incapaz de enfrentarse con la realidad. La pieza fue contratada durante ochocientas funciones y estuvo dos años ininterrumpidos en cartel. Un éxito colosal para tratarse de una historia muy simple sobre un individuo al que el destino hace picadillo. Nada que no suceda en todos sitios todos los días. La obra, que se había testado días antes en Filadelfia, causó asombro y provocó una hondísima impresión.

Las Disidencias en The Objective.

El Vesubio del PSOE en Andalucía

carlosmarmol · 6 septiembre, 2024 ·

Se atribuye al glorioso Mies Van der Rohe, uno de los mejores arquitectos del pasado siglo, tenaz fumador de habanos y el hombre de genio que definió, mejor que Le Corbusier, Walter Gropius o Frank Lloyd Wright, el estilo internacional de la arquitectura moderna –esa síntesis de solidez y fortaleza que tienen todos los grandes rascacielos, hechos de acero, vidrio y con inmensos espacios interiores diáfanos–, la frase que identifica al minimalismo: menos es más. En ella está resumida toda la poesía y la profundidad de la extrema simplicidad. Antes de Mies ya existían otros constructores de rascacielos –la paternidad del invento se la disputan Willian Le Baron Jenney, autor del desaparecido Home Insurance Building de Chicago, y Louis Henry Sullivan, el mesías del verticalismo–; después del arquitecto alemán, sin embargo, nadie pudo liberarse nunca más de su sombra. La perfección, como demuestra la sobria gramática compositiva de Van der Rohe, no reside ni en el ornamento ni tampoco en la decoración. Nace gracias a la destilación inteligente de las estructuras funcionales. Esta paradoja, que vincula el grado máximo de exactitud con la sencillez, explica también la encrucijada política a la que se enfrenta el PSOE en Andalucía tras el acuerdo entre el PSC y ERC para sacar a Cataluña del régimen tributario común.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

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Ilustraciones: Daniel Rosell