• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo Indie

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • El Correo de Andalucía
    • Diario de Sevilla
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • La Vanguardia
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Letra Global
    • Revista de Occidente
    • Orpheus
    • Geographica
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Los Aguafuertes
    • Las Tribunas
    • Crónicas Indígenas
    • La Noria
    • Cuadernos Apátridas
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

Disidencias

Álvaro Pombo y la teología de las grandes pequeñas cosas

carlosmarmol · 11 octubre, 2024 ·

La novela moderna, como sabemos todos, es mucho más que un mero ejercicio de narración. Se trata de una síntesis de materiales dispares, muchos de ellos de acarreo, especulativos, compositivos, psicológicos, verbales o conceptuales, disimulados mediante un relato general (o aparente) donde la trama no es necesariamente lo más importante –sin que ésta sea un asunto insignificante) y con esa fascinante capacidad, igual que un diamante, de reverberar de forma distinta según sea el ángulo desde el que lo contemplemos y la luz que lo ilumine. Unas veces deslumbra; otras, sencillamente, se limita a brillar en mitad de la oscuridad. En la carrera de Álvaro Pombo (1939) hay libros de estas dos categorías: indudables obras maestras, como Santander 1936, El héroe de las mansardas de Mansard o El metro de platino iridiado, y otras narraciones que, siendo muy sólidas e inequívocamente superiores a otras obras coetáneas, no terminan de fascinar con tan rotunda intensidad. Desde que el escritor santanderino, cumplidos ya los ochenta y cinco años, regresase a Anagrama, el sello donde comenzó a publicar y que atesora los derechos de la mayor parte de sus libros, tras dejar Destino, donde editó ese magnífico capriccio que es Retrato del vizconde en invierno, uno de sus mejores libros sobre la senectud y la vejez, parece librar una ardua batalla contra el tiempo que, aunque por desgracia no podrá saldarse con la victoria, muestra un superlativo talento y un sentido de la dignidad encomiable.

Las Disidencias en Letra Global.

Guerra seculares, discordias presentes

carlosmarmol · 5 octubre, 2024 ·

No deja de ser un hecho irónico, al tiempo que una seria advertencia, que el tormentoso tránsito entre la república y el principado romano, que conservó el alto teatrum del Senado a cambio de concentrar todo el poder imperial en la dinastía sucesiva de Césares de la primitiva gens Iulia, pusiera punto y final categórico a las interminables guerras civiles que durante catorce largos años precedieron a la entronización definitiva del Pontifex Maximus. El mensaje, sin duda alguna, es inquietante: una asamblea colectiva, aunque de raíz patricia y elitista, que comenzó teniendo treinta miembros, más tarde creció hasta alcanzar los trescientos sillones y acabaría con novecientos, no fue capaz de evitar las sangrientas discordias entre los propios romanos, al contrario que el absolutismo, que trajo una aparente paz (institucional) aunque no pusiera fin a la violencia política, entreverada desde entonces con sórdidas disputas familiares. Los ilustres julios continuaron matándose entre sí durante mucho tiempo –ya fuera con un golpe de daga o mediante el sutil arte de los venenos–, pero las dimensiones políticas de estos conflictos, sin dejar de ser trascendentes en términos históricos, jamás volvieron a provocar la intensa desestabilización de los tiempos previos.

Las Disidencias en The Objective.

La inteligencia contra el algoritmo: un elogio en favor de los partisanos del libro

carlosmarmol · 4 octubre, 2024 ·

El imparable avance de las nuevas tecnologías asombra al mundo, altera los hábitos sociales y, al menos para las generaciones nacidas durante los últimos treinta años, ha cambiado por completo la vida cotidiana. Sin embargo, inmersos en tan colosal fascinación, nadie parece haberse hecho la pregunta capital de la filosofía política: ¿las máquinas (que ya nos gobiernan) son amigas o enemigas? La célebre distinción de Carl Schmitt, que sitúa el antagonismo en el centro de las relaciones sociales, ha sido desactivada por arte de magia, al tiempo que se extiende la sensación de que la nueva era digital –un universo que surgió como supuesta alternativa al capitalismo y ha terminado convirtiéndose en la última de sus grandes metamorfosis– sólo es el preludio de la creación de lo post-humano.
La historia del siglo XX, que para los nativos digitales equivale a una prehistoria sin internet, móviles y redes sociales, demuestra que bajo las falsas utopías de liberación, sean patrióticas o internacionalistas, nacionalistas o proletarias, a menudo se esconde la faz (oscura) de depuradísimas formas de esclavitud, dogmatismo y muerte. Esta analogía puede provocar desconcierto: comparar la entronización del algoritmo, criatura sin encarnación, matemática abstracta, con los horrores del nazismo o del comunismo tiende a juzgarse exageración o dislate. Pero todos estos fenómenos comparten el mismo principio, una idéntica actitud: desligar al hombre de su condición humana, arrojándolo hacia otro lugar.

Las Disidencias en Letra Global.

El Surrealismo: sueños y pesadillas que cambiaron el arte

carlosmarmol · 28 septiembre, 2024 ·

La paternidad todavía está en discusión, como ocurre –con frecuencia– en tantísimas familias con abundante prole, pero los innumerables vástagos del surrealismo, con seguridad la corriente más influyente de las efímeras vanguardias de principios del pasado siglo, se han multiplicado y, respondiendo a la secular profecía del libro bíblico del Génesis, han acabado colonizando la Tierra y también su único satélite: la luna. Dentro de veinte días se cumplirán exactamente cien años del Primer Manifiesto del Surrealismo, publicado (sin encomendarse a nadie) por André Breton, asesino profesional de todas las convenciones y de quien el mexicano Octavio Paz, que lo conoció en París a mediados de los años cuarenta, decía que era como Jano, el dios romano que abre y cierra todas las puertas, señor de los comienzos y patriarca de los finales. Representado por una figura (de perfil) con dos caras, Breton podía ser una persona encantadora y un ayatolá negro, decidido a castigar cualquier revisionismo. No existen las iglesias sin dogmas. Y Breton fundó, adelantándose a otros coetáneos suyos, una nueva religión: el catecismo que, de forma voluntaria, aparta la creación de la razón y la entrega a los caprichos (muchos de ellos soberbios) del subconsciente.

Las Disidencias en The Objective.

Gay Talese: los grandes éxitos del (viejo) nuevo periodismo

carlosmarmol · 27 septiembre, 2024 ·

El periodismo es, sobre todo, una cuestión de método. Una artesanía exigente. Y entre las herramientas para ejercerlo, además de la curiosidad, el dominio de la escritura, los contactos y la capacidad de análisis, que es lo que menos abunda en estos últimos tiempos (tan digitales) del oficio, figura un rasgo personal: la humildad. No es que creamos que todos los grandes periodistas tienen que ser humildes –hay ejemplos que desmienten esta máxima–, pero sí pensamos que sin una cierta actitud terrestre, atenta a las pasiones humanas, que es lo que de verdad hace girar el mundo, es difícil cumplir la misión de contarle a la gente lo que sucede a la gente, como decía Scalfari, el director de La Repubblica, o descubrirle a los lectores que desconocían que Lord Jones estaba vivo –como escribiera G.K. Chesterton– que Lord Jones ha muerto. La consagración de un periodista, que es tarea azarosa y requiere mucho tiempo, se consume, igual que una cerilla, en unos segundos, pero cuando la llama arde –aunque dure sólo un instante– tiene la misma potencia que el sagrado fuego olímpico. Gay Talese (1932) ha visto arder esta lumbre en el pebetero del periodismo muchas veces.

Las Disidencias en Letra Global.

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 19
  • Ir a la página 20
  • Ir a la página 21
  • Ir a la página 22
  • Ir a la página 23
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 135
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell