Uno de los síntomas más evidentes de que ya estamos en la precampaña electoral de las municipales, que siempre comienza un año antes de las elecciones, es que nuestros munícipes, esos genios del conocimiento, vuelven a hablar de la famosa ‘movida’, que en Sevilla es un problema más antiguo que la momia de San Fernando. Decimos hablar por decir algo, porque de este simpático asunto se viene discutiendo desde hace más de treinta años sin que ningún alcalde, ni los sucesivos candidatos, hayan hecho nada más que eso: hablar mucho para después, llegados al poder o instalados a la oposición, olvidarse rápidamente del asunto.
El Mundo
Vasallaje en las Cinco Llagas
SE suponía que iba a ser un pleno general, pero a los dos minutos ya se había convertido en un general pleno. No sobre Andalucía, sino acerca de Ella. Ya saben: en la República Indígena todos los astros (subvencionados) giran en órbita alrededor de la Querida Presidenta, que sigue refiriéndose a sí misma en tercera persona, igual que el Papa. La Iglesia del Susanato en Sus Últimos Días había organizado una homilía para su lucimiento. Minutos antes de empezar colgaban en twitter una foto en la que salía repasando el discursito. Bonilla (Moreno) colgó otra imagen similar, pero con un retrato de Kennedy como atrezzo. La solemnidad de los dos próceres daba un poco de risa porque debate, en realidad, no hubo. Tampoco fue un coloquio. El último pleno general de esta legislatura bostezante consistió en un teatrillo donde la Reina administraba la democracia y se permitía el lujo de regañar a la oposición.
Las Crónicas Indígenas del sábado en El Mundo.
La ‘matraka Murillo’
El gran Pepe Guzmán, involuntario maestro y fecunda influencia para todos los periodistas que pasamos, hace ya quizás demasiado tiempo, por las sucesivas redacciones de El Correo de Andalucía, esa ilustre institución del periodismoindígena, solía bromear con una frase que en su tiempo se convirtió en toda una leyenda. La resumimos en lenguaje analógico, que es el que corresponde. Interior tarde. Un domingo acaso sin fútbol (antes los había). Apertura de la sección de deportes. Página impar con cintillo a cinco columnas: «Boxeo». Siguiente página par, también con un cintillo digamos que generoso: «Más Boxeo». Impar inmediata, antetítulo expandido: «(Hoy nos ha dado por el) boxeo». Posmodernidad e ingenio.
Las apariencias engañan
Las apariencias engañan. Siempre. Probablemente ustedes, queridos indígenas, habrán visto esta semana a Su Peronísima posando en el photocall de San Telmo (Palacio). Es la última ocurrencia de su mando mayor para intentar mejorar una imagen política -la suya- que comienza a mostrar claros síntomas de agotamiento. La Reina de la Marisma necesita captar urgentemente más protagonismo en una sociedad hastiada de este teatrillo absurdo de la autonomía. Y la fórmula que ha encontrado su sanedrín particular para intentarlo es una suerte de remake: otra ronda de visitas imperiales de los empresarios y los banqueros del Ibex 35 a la corte del absolutismo meridional.
El alcalde ‘executive’
Sosteníamos ayer, a la manera de Fray Luis, que el concertado alcalde de Sevilla, Juan Espadas, alias el quietista, se había entregado con el entusiasmo de un converso en manos de la derecha sociológica de la Sevilla Eterna. Siete días después, y algunos quebrantos más, nos encontramos en los amarillentos papeles con un soliloquio del regidor de extremo centro que sospechamos que no es casual ni espontáneo, sino inducido. En dicho monólogo (sin manos) Espadas no sólo confirma nuestras apreciaciones -sabemos que nos lee con la misma devoción que un adorable interino- sino que además nos da la chapa, cual alto ejecutivo de empresa, sobre las extraordinarias bondades de su modelo turístico. Ya saben: esa industria de la estampa (costumbrista) donde unos se forran y otros, especialmente otras, se dejan la espalda haciendo camas para alimentar a sus familias.
La Noria del miércoles en elmundo.es
