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El Mundo

Queipo de Llano en la Macarena

carlosmarmol · 28 octubre, 2022 · Deja un comentario

El teatro social perdura hasta el instante (definitivo) de la muerte. Cualquier cementerio es una constelación de vanidades yermas, una escenografía con un sinfín de pompas inútiles. Unos difuntos reposan en grandes mausoleos familiares, bautizados con el apellido de la estirpe; otros, en cambio, yacen en nichos humildes o en repositorios de cenizas olvidadas. Todas las religiones antiguas comienzan con el culto (sagrado) a los propios muertos, aquellos que un día nos precedieron sobre la tierra, pero en una sociedad donde las jerarquías no dependen del talento individual, sino de la riqueza legada, los camposantos aún reproducen inútilmente la escala social de los vivos y los deudos. A los muertos estos gestos no les afectan en su silencio infinito: un cadáver es igual a otro. Los restos de ausencias eternas. Apenas unos escasos metros de diferencia separan la tumba de Queipo de Llano, el asesino golpista que tomó el Sur de España para la causa fascista, del lugar donde se fusilaba a sus víctimas, asaeteadas sin juicio contra la muralla de la Macarena. Ese trecho, donde todos los años una inmensa multitud lanza piropos a una Virgen milagrosa, está colmado de oprobio.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Malaka y los eunucos

carlosmarmol · 26 octubre, 2022 · Deja un comentario

No existe nada más indígena que un consejero de Turismo, o un alcalde, pavoneándose por Times Square, supuesto centro neurálgico del mundo (publicitario), para celebrar que su aldea cuenta con una conexión aérea directa con Nueva York. Imagínense la escena: el prócer silvestre intenta parecer cosmopolita, celebra las bondades de la globalización, se felicita por un mundo sin fronteras, apela al orgullo (ridículo) de haber nacido donde no ha elegido hacerlo y festeja, igual que los indepes de Berga, aquello de el mon ens mira. Puede ser pronto una estampa inequívocamente malagueña, porque en los últimos tiempos, sin que nadie tenga el monopolio de esta patología, ya la hemos visto interpretada por hijos de la antigua Malaka, que a efectos simbólicos es como la Sevilla Eterna de los costumbristas hispalenses, que llevan decenios dando la brasa con las maravillas (perdidas) de su infancia.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El fin de la ‘finezza’

carlosmarmol · 21 octubre, 2022 · Deja un comentario

Las mayorías parlamentarias absolutas, tan ambicionadas por los políticos, tan útiles para la gobernabilidad (totalitaria) y tan calamitosas, a veces, para el interés general (que no siempre casa con el mayoritario) traen consigo un proceso de metamorfosis (política) merced al cual, a telón abierto, los actores del gran teatro público un buen día se dejan de matices, ponen término a la sitcom y se disponen, sin afeites ni máscaras, a ejercer plenamente el poder otorgado. Se gobierna igual que se es. Y no de ninguna otra manera. De ahí que los primeros meses de la Era Absolutísima y del Gran Laurel (del 19J) estén dando inequívocas señales de que en el Quirinale ha decidido hacer un ejercicio de sinceridad, que no es necesariamente coincidente la honestidad. Más bien, todo lo contrario. El cambio (sin cambio) no sólo ha durado tres años y medio –los de la primera legislatura conservadora en la historia de la Marisma– sino que va a extenderse a perpetuidad. Por los siglos de los siglos. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

‘Canis mortuus, non mordet’

carlosmarmol · 18 octubre, 2022 · Deja un comentario

Desde que Cervantes les escribiera un coloquio filosófico y Buñuel y Daaaaalí rodaran El perro andaluz, joya del primer surrealismo con imágenes animadas, supuestamente para burlarse de Lorca, las equivalencias metafóricas entre el hombre y el perro se interpretan como insultos basados en el mecanismo degradante de la animalización, en vez de como elogios. Un sinsentido: los canes, en casi todas sus variantes, son almas nobles. Los mejores amigos del ser humano. Sus más leales y esforzados servidores. Quien no tiene amigos puede comprar un perro para consolarse y ahorrarse todo el absurdo pastoreo social. Quien aspira en a que alguien le mueva alegremente la cola cuando llega a casa tiene en los perros unos extraordinarios y devotos actores. Los sabuesos hacen compañía, obedecen sin discutir –que no hablen es otra ventaja– y nunca desfallecen en el servicio a sus respectivos amos. Muchos no se acordarán porque la memoria, además de selectiva, a ciertas edades es débil, pero hace cuatro años el Reverendísimo y el Adelantado Marín, envidia de las academias, prodigio de los ateneos, se enfrentaron en un breve duelo a florete porque Il Presidentino, en el fragor de la campaña electoral de la Grande Carambola, llegó a comparar al candidato del  liberalismo meridional (que en paz descanse) con un perro.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

El centralismo a distancia

carlosmarmol · 14 octubre, 2022 · Deja un comentario

Al Reverendísimo, que últimamente va a Bruselas como si fuera Adenauer, conviene que alguien le alerte de los infaustos peligros de la excesiva querencia al terruño. No es tarea fácil, desde luego: el Gran Laurel ha nombrado a un círculo de confianza, que no es precisamente virtuoso, cuya principal condición es ser, proceder o tener relación con Málaga, su provincia natal. No es que queramos que las Ronettes de Alhaurín El Grande –esas señoras que en la pasada campaña electoral estrujaron a besos a Il Presidentino y le regalaron una cesta de bollos de aceite porque lo veían muy delgado– dejen de quererlo, pero acaso nuestro insigne prócer no haya reparado que por cada decisión que adopta sin recato a favor de sus paisanos locales despierta el espíritu de la afrenta entre el resto de provincias de la Marisma. En todas.

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

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Ilustraciones: Daniel Rosell