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Letra Global

Julian Barnes, telón y adiós

carlosmarmol · 27 febrero, 2026 ·

Existen tantas formas de morirse como clases posibles de difuntos. Cada nacimiento es un hecho único y, al mismo tiempo, similar. Ninguno de los que aún estamos vivos, y mucho menos los muertos, alcanza a recordarlo. Las despedidas, en cambio, son inequívocamente dispares. Las hay de toda clase y condición: súbitas, inmediatas, agonizantes, correosas, crueles y hasta premeditadas. Morirse puede ser un calvario o un descanso, pero el recuerdo de ese instante categórico nunca pertenece al protagonista. Es el patrimonio tormentoso de aquellos que le sobreviven. Lo mejor que puede decirse de la muerte es que no deja ningún recuerdo en el cerebro de quien la espera o la sufre, aunque sus vísperas sean obsesivas, insomnes y tormentosas, incluso para los sabios estoicos, resignados a la irrupción de lo inevitable. El novelista británico Julian Barnes (1946) todavía está –por fortuna– entre nosotros, pero ya se prepara, como hacían los héroes antiguos, para la batalla final que consiste en cruzar al otro lado de la Estigia. Fiel a su educación –la tradición british, siempre discreta– ha decidido decir adiós a sus lectores con un libro –Despedidas (Anagrama)– que es una suerte de memorias conscientes del “principio del fin”, atravesada por una narración (simbólica), y con la voluntad de incurrir en un tercer género: el ensayo.

Las Disidencias en Letra Global.

Álvaro Pombo, la inequívoca certeza de la luz crepuscular

carlosmarmol · 20 febrero, 2026 ·

Contemplar cómo el sol se pone sobre el mar a la hora del crepúsculo es una experiencia fascinante, en buena medida debido a su efímera belleza, pero no siempre se repara por completo en que este colosal espectáculo de la naturaleza, igual que las obras de teatro, las novelas o los poemas, como cualquier viaje verdadero, tiene un final definitivo. Nada es más difícil para un ser humano, acaso por aquello que dijera Spinoza sobre la perseverancia y la obstinación del hombre en garantizarse su supervivencia, que soportar el tiempo de espera que nos aproxima, sin quererlo, cada día a la muerte. Muchas veces este tránsito está lleno de dolor. Otras aparece cargado de una irremediable melancolía: el tiempo vivido, las horas desperdiciadas, la imposibilidad (deseante) de dar marcha atrás al reloj de arena, antes de que la simetría cósmica –todo empieza y todo acaba– desmienta cada uno de nuestros anhelos. Más raro todavía es pasar el otoño de nuestra vida consciente con sentido del humor, haciendo burla y hasta escarnio de nosotros mismos.

Las Disidencias en Letra Global.

Erich Auerbach: la literatura como metafísica

carlosmarmol · 13 febrero, 2026 ·

De entre las innumerables calamidades causadas por los nacionalismos, además de las guerras y las discordias que provocan en las sociedades donde operan, una de las más inquietantes –por ser el origen del resto, algo así como el huevo de la serpiente– es la concepción de la cultura en función de las ideas de tribu e identidad. Un ejercicio de falsificación histórica que busca y, en buena medida logra, etiquetar lo universal –las herramientas culturales, útiles con todos con independencia de dónde, cuándo y cómo nazcan– con los marbetes de lo propio y lo diferencial. Esta nefasta influencia se percibe en la estéril división de la literatura – que los antiguos conocían bajo el nombre de poesía (cuya etimología designa el acto de creación, no la escritura artística)– en literaturas. Cuiden ustedes primero la ropa, y después la cartera, cuando algún profeta les hable de pluralidad: ahí es donde habita el demonio de las utopías arcaicas. El término literatura es moderno y la interpretación en clave nacionalista de sus obras, con independencia del idioma en el que hayan sido escritas, obedece a una convención relativamente reciente. Contra esta lógica reduccionista nació –también en el XIX– un antídoto: la Literatura General y Comparada, que concibe los estudios literarios –su crítica, su teoría y también su historia– sin que las fronteras, incluidas las idiomáticas, importen más allá de como sucesos de orden secundario.  

Las Disidencias en Letra Global.

Breve manual de negativas editoriales o la literatura como convención social

carlosmarmol · 6 febrero, 2026 ·

En el fondo, nadie sabe exactamente qué es la literatura, un arte que se asemeja a la paradójica idea del tiempo de Agustín de Hipona: “Si nadie me pregunta qué es, lo sé; si tengo explicarlo, no lo sé”. Lo mismo sucede en el arte de las buenas letras, cuyos intentos de delimitación o la eterna búsqueda de un rasgo intrínsecamente diferencial de lo literario se estrella sin remedio contra la evidencia. Parece absurdo –dado todo lo que se ha escrito a lo largo de la Historia– pero tiene lógica: aquello que nos emociona carece de definición. Simplemente sucede. Acontece. Existe. De aquí se infiere que el anhelo de los formalistas –con Jakobson a la cabeza– se describir la literatura mediante un uso particular del lenguaje, que dejaría de ser un instrumento ordinario para mudar en extraordinario, equivale a entender la creación como una transubstanciación similar a una eucaristía. Hay quien lo piensa así, aunque tal profesión de fe cae dentro del territorio de la voluntad. Esto es: no sirve para todo el mundo.

Las Disidencias en Letra Global.

Diego de Torres Villarroel: astrologías, asombros y maravillas de la ‘vida muelle’

carlosmarmol · 30 enero, 2026 ·

España, mal que les pese a muchos, es un país indestructible. Basta con reparar en cómo sus mejores escritores –que son legión– se han enfrentado a la máquina del mundo, ese artefacto que nos hace seguir adelante a pesar de la sucesión de olvidos, calamidades y privaciones que es la vida. En nuestro país no existe el idealismo salvo como género irónico. No somos la Alemania de Goethe. La única invariante de nuestra literatura, que es igual que decir el signo de nuestra cultura, es el realismo. Crudo, sin afeites, sincerísimo. Y, a menudo, también brutal. Desde el Poema de Mío Cid, obra capital de la épica medieval, hasta el presente, pasando por el Siglo de Oro y la Edad de Plata, el verdadero mapa de la literatura española no ha necesitado nunca expandir sus fronteras –no le hace ninguna falta– más allá de las tierras del prosaísmo, que es una manera de ver y sentir el mundo con matices, enmiendas y variaciones, pero que obedece a un único mandato: decir la verdad incluso cuando se miente (artísticamente). 

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell