El conocimiento es la razón esencial de la tristeza y la causa más habitual de la melancolía de los hombres. “Cuanto más entiendes ciertas cosas, más desearías no comprenderlas”, escribió Charles Bukowski, que identificaba la sabiduría vital con el escepticismo –en el mejor de los casos– y extendía este vínculo, en el peor de los supuestos, hasta el pozo de la depresión. Acaso en la historia de nuestras letras no haya ninguna figura que represente mejor esta relación siamesa –saber hace sufrir y la felicidad consiste en ignorarlo– que Agustí Calvet (Gaziel), el mejor periodista catalán de su época –al margen del mestre Josep Pla, que es un libro aparte– y uno de los personajes más incomprendidos tanto en su tiempo, que fue convulso, como durante la posteridad, que es el reino del olvido.
Las Disidencias en Letra Global.

