Si en la vida real no puedes explicar algo de forma convincente lo más probable es que acabes teniendo un problema. Si te sucede lo mismo en política, además de la incomprensión general, tendrás un conflicto y, según sea la coyuntura, una vía de agua capaz de hundir tu propia embarcación. La propuesta gubernamental, pactada con ERC, para cambiar el sistema de financiación autonómica, caducado hace doce años, sitúa a los socialistas, y por extensión a toda la izquierda, aunque los socios de gobierno en cada territorio tengan nombres distintos, en esta inquietante situación. La verdad es que muy poca gente entiende por completo de qué estamos hablando exactamente y, por tanto, cada actor político –sea el gobierno, la oposición o las autonomías– puede camuflar, manipular o presentar el nuevo reparto de fondos en función de sus intereses. No siempre inocentes.
Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.
