La vida está llena de nombres olvidados que una vez significaron algo, cadáveres perdidos, sueños rotos y ternura rancia. Por eso siempre es un placer dejarse de tonterías y regresar a casa, como dejó dicho Novalis y replica La jungla de asfalto, la novela de W. R. Burnett que John Huston adaptase al cine noir. Éste es el perfume exacto que desprenden los libros de Raúl Núñez (Buenos Aires, 1946), un escritor, hijo de la diáspora argentina, expatriado entre Barcelona y Valencia, y uno de los autores malditos –avant la lettre– de la literatura en español de los años setenta y ochenta, cuando España dejó detrás el quicio del tiempo sordo y abrazó, con una sed bíblica, la libertad del alcohol, el sexo y la impertinencia. En ese país que todavía no conocía la corrección política, y que era lo que era –un planeta en tránsito entre un pasado sonámbulo y un porvenir que no estaba nada claro– habitó Raúl Núñez hasta su temprana muerte.
Las Disidencias en Letra Global.

