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Literatura

Breve manual de negativas editoriales o la literatura como convención social

carlosmarmol · 6 febrero, 2026 ·

En el fondo, nadie sabe exactamente qué es la literatura, un arte que se asemeja a la paradójica idea del tiempo de Agustín de Hipona: “Si nadie me pregunta qué es, lo sé; si tengo explicarlo, no lo sé”. Lo mismo sucede en el arte de las buenas letras, cuyos intentos de delimitación o la eterna búsqueda de un rasgo intrínsecamente diferencial de lo literario se estrella sin remedio contra la evidencia. Parece absurdo –dado todo lo que se ha escrito a lo largo de la Historia– pero tiene lógica: aquello que nos emociona carece de definición. Simplemente sucede. Acontece. Existe. De aquí se infiere que el anhelo de los formalistas –con Jakobson a la cabeza– se describir la literatura mediante un uso particular del lenguaje, que dejaría de ser un instrumento ordinario para mudar en extraordinario, equivale a entender la creación como una transubstanciación similar a una eucaristía. Hay quien lo piensa así, aunque tal profesión de fe cae dentro del territorio de la voluntad. Esto es: no sirve para todo el mundo.

Las Disidencias en Letra Global.

Claudio Magris viaja por las utopías del Gran Sur

carlosmarmol · 31 enero, 2026 ·

“Se canta lo que se pierde”, escribió Machado (Antonio) en una de sus canciones a Guiomar, la secreta Dulcinea del poeta sevillano. Mujer con nombre ficticio bajo el que se ocultaba la identidad de Pilar de Valderrama Alday, poeta y dramaturga. Una utopía crepuscular que, como todos los sueños, dicen más de quienes lo soñaron que de aquellos que un día los encarnaron. Somos lo que anhelamos. Es un vicio recurrente en la larga y tormentosa historia de la Humanidad predicar las bondades de la desaparición súbita. Una de sus variantes es el suicidio. La otra, menos trágica pero no por eso más incierta, consiste en el autoexilio, en romper amarras con todo, en quemar de una vez las naves, como Hernán Cortés, en huir de todo aquello que otros nos han dicho que nos configura. Claudio Magris (Trieste, 1939), germanista italiano, autor de El Danubio, uno de los libros de viajes que lograron hacer época al contar otra idea de Europa, ha dedicado su último volumen de narraciones –Cruz del Sur (Anagrama)– a evocar, a través de la historia de tres personajes reales, ese sueño fundacional que acompaña a muchos individuos, e incluso a determinadas sociedades, de hacer borrón y cuenta nueva con el pretérito y empezar desde cero, lejos –far away, far away, como escribió Poe–en unas lejanías geográficas que son también sentimentales.

Las Disidencias en The Objective.

Diego de Torres Villarroel: astrologías, asombros y maravillas de la ‘vida muelle’

carlosmarmol · 30 enero, 2026 ·

España, mal que les pese a muchos, es un país indestructible. Basta con reparar en cómo sus mejores escritores –que son legión– se han enfrentado a la máquina del mundo, ese artefacto que nos hace seguir adelante a pesar de la sucesión de olvidos, calamidades y privaciones que es la vida. En nuestro país no existe el idealismo salvo como género irónico. No somos la Alemania de Goethe. La única invariante de nuestra literatura, que es igual que decir el signo de nuestra cultura, es el realismo. Crudo, sin afeites, sincerísimo. Y, a menudo, también brutal. Desde el Poema de Mío Cid, obra capital de la épica medieval, hasta el presente, pasando por el Siglo de Oro y la Edad de Plata, el verdadero mapa de la literatura española no ha necesitado nunca expandir sus fronteras –no le hace ninguna falta– más allá de las tierras del prosaísmo, que es una manera de ver y sentir el mundo con matices, enmiendas y variaciones, pero que obedece a un único mandato: decir la verdad incluso cuando se miente (artísticamente). 

Las Disidencias en Letra Global.

Sabiduría de salón ilustrado y moral de circunstancias

carlosmarmol · 24 enero, 2026 ·

Los escritores profesionales, y especialmente los periodistas, lo sabemos: es más complejo escribir en un formato de extensión breve que hacerlo sin brida en una página carente de límites. También lo pensaban los antiguos poetas medievales españoles que en el Libro de Alexandre (siglo XIII), gloria del arte de la clerecía, mester sin pecado, elogiaban la asombrosa maestría que suponía tener que escribir “en sílabas contadas”, de acuerdo con la preceptiva métrica de la cuaderna vía, el famoso tetrástrofo monorrimo que fue la estrofa y el cauce natural del Quadrivium. Decir no es lo mismo que hablar. Esto segundo lo hace, generalmente en exceso y sin pagar tasa, todo aquel que no esté mudo. Lo primero, en cambio, exige pensar y tener algo que comunicar. No vale cualquier cosa. Una ocurrencia no equivale a una idea ni es un pensamiento, del mismo modo que una cosa es vivir y otra –distinta– tener vida interior. 

Las Disidencias en The Objective.

Mil y una formas de ser (o no ser) nacionalista con criterio

carlosmarmol · 23 enero, 2026 ·

El nacionalismo, ese monstruo con infinitas cabezas, es un hijo indeseado de la secularización de Occidente. O mejor dicho: su principal sustituto en términos políticos. El proceso de alejamiento del dogma religioso, soberano omnipotente durante la larga Edad Media europea, que comenzó en los años del Renacimiento, donde se sitúa el origen más temprano de la modernidad, se acelera a finales del siglo XVII y durante todo el XVIII, gracias a la obra de la Ilustración, y llega a su punto más intenso con el Romanticismo, cuando el culto al individuo reemplaza al antiguo Dios versicular, el arte se constituye en religión y la definición de la identidad colectiva se configura –en paralelo a la consolidación de los Estados modernos– como el criterio de descripción cultural supremo. Estamos, en realidad, dentro de una gran contradicción, como tantas veces sucede en términos históricos.

Las Disidencias en Letra Global.

Josep Pla, un peregrino (más) en la Nueva Jerusalén de 1957

carlosmarmol · 17 enero, 2026 ·

Los historiadores, como escribió Walter Benjamin, se dedican a descifrar los hechos del pretérito a partir de sus cenizas. Los periodistas –al menos aquellos dignos de semejante nombre–, en cambio, trabajan dentro de la hoguera. Casi siempre inmersos en el fuego mismo. Rodeados de llamas. Su función consiste en perseguir la verdad antes de que ésta se torne polvo y sea esparcida por el viento, sin dejar ni rastros ni memoria. Se comprende así la dificultad de este oficio que dibuja los paisajes de la Historia antes de que su perfil se asiente. Los escritores de periódicos trabajamos con material de acarreo: mentiras, medias verdades, confidentes interesados, testimonios, datos contradictorios y, sobre todo, con lo que nuestros ojos ven. Con esto esbozamos el primer relato de las cosas. Si nuestra narrativa sine nobilitate es capaz de resistir el paso del tiempo, cosa que no siempre sucede, bien puede considerarse un milagro. 

Las Disidencias en The Objective.

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Ilustraciones: Daniel Rosell