La Sevilla victoriana

La vida pública es como una moneda. Dos caras y un canto. Por un lado está la máscara social, concebida para la convivencia en comunidad; por otro, el inevitable rostro de la verdad. Algunos se pasan la existencia haciendo girar la moneda de su identidad desde el anverso al reverso, según conveniencia; intentando que ambas imágenes no coincidan jamás a la vista de los otros, para los que reservan el mejor de sus perfiles.  La Noria de los sábados en El Mundo.

La soledad del levantador de pesas

El calor de los últimos días, comienzo de un estío odiado, nos ha traído a un filósofo muerto: E.M. Cioran, el escritor del pesimismo, el escéptico más despeinado de cuantos quedaban por los diáfanos y esperanzadores bulevares de París, ciudad de vinos y naranjas, de esparto y romanticismo, condenada a ir vaciándose poco a poco, descargándose casi, de todos aquellos malditos que un día la eligieron para vivir. Y para morir. París se vacía de sus personajes y sus mitos como las mujeres acuden a la ducha: con indudable estilo. Bañarse es saludable, pero también supone desprenderse de una parte de lo que somos. La modernidad mal entendida no gusta de los genios despeinados y, menos, de los escritores fracasados. […]

El grito en el cielo

No corren buenos tiempos para casi nadie. Sobre todo, para quienes deben hasta la camisa. Somos todos. Aunque ni lo sospechemos, hay quienes se han endeudado en nuestro nombre; oficialmente por nuestro bien; en realidad, contra un porvenir que ya no existe sino bajo la forma de un pagaré infinito. Nuestros políticos rescatan a la banca con dinero público, blindan sus privilegios y nos endosan la correspondiente dolorosa bajo la forma de despidos, salarios imposibles y recortes de servicios públicos. No es magia. Son los efectos de la mala política, a la que durante décadas hemos dejado todo el terreno libre.  Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Ferraz, segundo asalto

Hoy se reúne en Sevilla el Consejo Federal del PSOE, que es el sanedrín de los socialistas para las cuestiones territoriales. El órgano lo preside Ella. Ya se pueden hacer una idea de cuál va a ser el resultado del cónclave: la celebración de sí misma y, por extensión, del peronismo rociero, que cree ser la solución para los problemas de Andalucía y un modelo exportable más allá de las fronteras, mentales y culturales, de Despeñaperros. Las Crónicas Indígenas del lunes en El Mundo.

Infierno

Dostoievski veía el infierno en la incapacidad que tienen determinadas personas para amar. Podemos afirmar entonces que nuestra singular resistencia a adorar a la patria, esa estafa cotidiana, constituye un ejercicio de ciudadanía. Nos atreveríamos a defender incluso que se trata de un derecho tan vecinal y democrático como el padrón municipal, que -como el día del juicio final- a todos nos iguala. Es lo que sentimos en Sevilla, una ciudad que se imagina cumbre de sí misma, como señaló con acierto Chaves Nogales. La Noria del sábado en El Mundo.