Juan Goytisolo, difunto reciente en Larache, vivió en mitad de ninguna parte, que es la patria de los auténticos apátridas. De su recorrido por este mundo ancho y ajeno, al decir de Ciro Alegría, uno de los padres de la literatura indigenista peruana, dejó muestras de las dos únicas formas posibles: narrando algunos acontecimientos personales y evocando, con el lirismo que sólo es posible conseguir a través del prosaísmo literario, vivencias íntimas; desnudándose, en definitiva. Cualquiera que quiera descubrir el itinerario vital de Goytisolo y de paso aprender un poco de la vida debería leer Coto vedado y En los reinos de taifa.
La ‘Santa Financiación’, dos pasos
Por la presente se convoca a todos los ‘susánidas’ a la reunión de trabajo (es un decir) que celebrará la comisión de organización del solemne ‘guateque patriótico’ que tendrá lugar en primera convocatoria el 4-D y, en segunda, el 28-F, siempre la voluntad de ‘Ella’ mediante. La contraseña que les pedirán para acceder al Parlamento es: “Nadie llevará a Andalucía a la preautonomía”. Se les recuerda que deben acudir a la convocatoria con su papeleta de sitio en curso so riesgo de ser expulsados de la Marisma. El orden del día tiene un punto único: toma de conocimiento sobre los pormenores de la procesión en honor del quinario, antes triduo, reivindicativo de la ‘Santa Financiación’. Tiembla, Rajoy.
Las Crónicas Indígenas del sábado en El Mundo.
‘Bullshit’
Walter Popp (Nueva York, 1929; Paramus, 2002) fue un artista humilde. Vivía del mercado editorial. Durante décadas se dedicó a dibujar, como ilustrador autónomo, cubiertas de libros, carteles para las galerías de arte y las portadas de las publicaciones conocidas como ‘pulp’. La pasta de papel barato con la que se elaboraba su encuadernación en rústica terminó dándole nombre a su contenido y, en una sinécdoque perfecta, identifica un siglo después un universo artístico fascinante cuya estética, idealizada y al mismo tiempo vulgar, refleja con exactitud los sueños (más tarde tornados pesadillas) de una Norteamérica que pasó de la cima a la ruina.
La Noria del miércoles en elmundo.es
La Cataluña de Caín
A estas alturas les supongo informados con todo lujo de detalles, aunque no sea para bien, de quién es Josep Abad, el autor del informe encargado por el Ayuntamiento de Sabadell para medir –científicamente– el porcentaje exacto de españolismo que todavía pervive en el nomenclátor de la antigua capital industrial del Vallés. Un trabajo de riesgo, sin duda. En una guerra de identidades culturales, cualquier prevención es poca. Abad, miembro de la ANC y dirigente de la Plataforma per la Llengua, ha tenido los bemoles (nacionalistas) de escribir a cambio de un óbolo de 600 euros un diktat donde afirma –categórico– que Antonio Machado, junto a Goya, Góngora, Quevedo, Larra y Lope de Vega deben ser depurados del callejero municipal por encarnar a personajes del modelo «pseudo-cultural franquista».
Los Aguafuertes del lunes en Crónica Global.
Elogio de las bibliotecas
Ahora que se ha muerto Ray Bradbuy, entre los obituarios de ocasión (casi el último género literario que subsiste en los periódicos: la muerte es la única cosa imperecedera) leo uno, excelente, de Pablo Scarpelli que además de glosar la figura del escritor fantástico, marciano como sólo puede serlo un tipo de Los Ángeles (California), resalta entre los factores que contribuyeron a la forja del finado. Esto es: no relata el ejercicio de iniciación a la vida por el que pasamos, aunque sea de forma distinta, todos. En su caso los ingredientes esenciales fueron su amor por las biblotecas públicas y, en concreto, su devoción confesa por el coliseo de libros (una monumentalidad espiritual) del centro público de lectura de Los Ángeles, California. “No creo en los colegios ni en las universidades. Creo en las bibliotecas, porque la mayoría de los estudiantes no tienen dinero”, dijo en alguna ocasión.
