Se recuerda estos días al poeta Martí (José), el lírico cubano en el que unos han visto durante quizás demasiado tiempo tan sólo a una figura política y, por tanto, utilizable en el juego de devaneos en el que se ha convertido el arte de lo posible, que no es sino la lucha por el poder. Nadie se acuerda demasiado de su inmenso perfil como escritor. Un perfil que, como escribió Cernuda, sólo está apoyado en el aire. El motivo de estas conmemoraciones institucionales es el correspondiente aniversario de su muerte: tremendista, triste, descorazonadora para casi todo un continente. En realidad, carece de sentido recordarla: como todos los decesos, no tiene remedio. Cuestión diferente es convertirla en una oportunidad para reivindicar su literatura, desgraciadamente casi secreta.
El espaldarazo
La hipocresía, escribió Quevedo, es la calle con la que comienza el mundo y también con la que termina. Todos, decía el escritor castellano, tienen casa, aposento o un cuarto en ella, pues es el único sendero seguro de la existencia, aunque algunos sean vecinos de derecho y otros paseantes circunstanciales.
La Noria del sábado en El Mundo.
Desprendimiento
La puesta en abismo, el recurso literario que consiste en situar una narración dentro de otra, ha comenzado. Empieza el relato de la investidura. Ya veremos si termina con éxito o lleno de frustración. Las dos historias que se entremezclan en esta novela son la caída de Chaves y Griñán y la segunda coronación de Díaz.
Las Crónicas Indígenas del lunes en El Mundo.
En tierra de nadie
Los periodistas con formación y vocación literaria –que no son todos– siempre sueñan con esa quimera que se llama novela. Ambicionan dar el salto desde la división alimenticia (cada vez menos) del periodismo cotidiano al supuesto rango de oro de la literatura comercial, la gran narrativa con mayúsculas, que sigue teniendo la forma suprema del libro en papel. Esta maldición, que es como otra cualquiera, tiene una larga tradición al menos desde el siglo XIX. A Dickens y a otros muchos escritores realistas europeos y americanos las novelas que publicaron, enteras o por entregas, les permitieron mejorar, reformar y sublimar muchos de sus caprichos o incursiones periodísticas. [Leer más…] acerca de En tierra de nadie
La ciudad bajo las lonas
Suele decirse que cada uno cuenta la feria en función de cómo le va, lo que presupone que sin resultado cierto no hay feria buena, lo mismo que no existe negocio sin beneficio. Tal certeza destroza el lugar común, que afirma que para divertirse lo importante son las ganas, no la cartera. Depende del vicio. La etimología, desde luego, es clara: una cosa es el ocio, otra el negocio.
La Noria del sábado en El Mundo.
