• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo Indie

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • El Correo de Andalucía
    • Diario de Sevilla
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • La Vanguardia
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Letra Global
    • Revista de Occidente
    • Orpheus
    • Geographica
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Los Aguafuertes
    • Las Tribunas
    • Crónicas Indígenas
    • La Noria
    • Cuadernos Apátridas
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

carlosmarmol

Andalucía y los fantasmas de la frontera Sur

carlosmarmol · 11 octubre, 2024 ·

El litoral de Andalucía tiene casi mil kilómetros repartidos entre la costa mediterránea y su frente atlántico. Es algo menos de la distancia que separa a España de Luxemburgo. Una extensión equivalente a toda la costa de Portugal. La geografía mide las distancias físicas, pero un mismo patrón, proyectado sobre un mapa, no representa lo mismo en un lugar y en otro. Las costas del Sur de España son la frontera de Europa con el Norte de África, donde la presión migratoria, el contrabando, el tráfico de drogas y personas y las transiciones –moralmente difusas– entre países de distintos mundos mantienen hábitos antiguos al margen de la legislación actual. El frente marítimo de Andalucía Occidental –el Bajo Guadalquivir– es una línea de costa con playas finas arenosas y marismas. La zona Oriental, más abrupta, es rocosa debido a la escasa separación entre el mar y la montaña. Estos factores orográficos explican la milenaria historia de Andalucía –por mar llegaron los primeros colonizadores, a través del océano comenzó la gran aventura americana– y también son causa de sus calamidades.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

La vivienda y sus pragmáticas

carlosmarmol · 10 octubre, 2024 ·

“No hagas muchas pragmáticas; y si las hicieres, procura que sean buenas y, sobre todo, que se guarden y se cumplan”. El excelente consejo que don Quijote, ese demente maravilloso, da por escrito a Sancho Panza, su escudero, cuando adquiere la condición –tan anhelada– de gobernador de la Ínsula Barataria (Capítulo 51 de la Segunda Parte), no lo ha seguido casi nadie en España. Muestra de lo lejos que estamos del sentido común y prueba (irrefutable) de cómo la obstinación por convertir este viejo país en una ensaladilla de nacionalidades acaba lesionando los derechos fundamentales de la gente, en bastantes ocasiones con su aplauso decidido y, lo que es todavía más llamativo, incluso con su propio voto. Es una paradoja ibérica. Porque no deja de ser una ironía del destino que aquellos que postulan la ficción de la España Plurinacional lamenten a continuación, sin rubor, las graves dificultades que abundantes capas de la población –sobre todo los más jóvenes y muchos que han dejado de serlo– tienen para comprar una vivienda o alquilar un piso. Tener un techo se ha convertido en una misión imposible en esta España cuyo gobierno no puede gobernar –porque no ganó las elecciones y sólo ha sido capaz de articular una mayoría parlamentaria para la investidura– y, según auguran algunas crónicas, puede terminar derrumbando al Ejecutivo en cuanto se vuelvan a abrir las urnas.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Guerra seculares, discordias presentes

carlosmarmol · 5 octubre, 2024 ·

No deja de ser un hecho irónico, al tiempo que una seria advertencia, que el tormentoso tránsito entre la república y el principado romano, que conservó el alto teatrum del Senado a cambio de concentrar todo el poder imperial en la dinastía sucesiva de Césares de la primitiva gens Iulia, pusiera punto y final categórico a las interminables guerras civiles que durante catorce largos años precedieron a la entronización definitiva del Pontifex Maximus. El mensaje, sin duda alguna, es inquietante: una asamblea colectiva, aunque de raíz patricia y elitista, que comenzó teniendo treinta miembros, más tarde creció hasta alcanzar los trescientos sillones y acabaría con novecientos, no fue capaz de evitar las sangrientas discordias entre los propios romanos, al contrario que el absolutismo, que trajo una aparente paz (institucional) aunque no pusiera fin a la violencia política, entreverada desde entonces con sórdidas disputas familiares. Los ilustres julios continuaron matándose entre sí durante mucho tiempo –ya fuera con un golpe de daga o mediante el sutil arte de los venenos–, pero las dimensiones políticas de estos conflictos, sin dejar de ser trascendentes en términos históricos, jamás volvieron a provocar la intensa desestabilización de los tiempos previos.

Las Disidencias en The Objective.

La inteligencia contra el algoritmo: un elogio en favor de los partisanos del libro

carlosmarmol · 4 octubre, 2024 ·

El imparable avance de las nuevas tecnologías asombra al mundo, altera los hábitos sociales y, al menos para las generaciones nacidas durante los últimos treinta años, ha cambiado por completo la vida cotidiana. Sin embargo, inmersos en tan colosal fascinación, nadie parece haberse hecho la pregunta capital de la filosofía política: ¿las máquinas (que ya nos gobiernan) son amigas o enemigas? La célebre distinción de Carl Schmitt, que sitúa el antagonismo en el centro de las relaciones sociales, ha sido desactivada por arte de magia, al tiempo que se extiende la sensación de que la nueva era digital –un universo que surgió como supuesta alternativa al capitalismo y ha terminado convirtiéndose en la última de sus grandes metamorfosis– sólo es el preludio de la creación de lo post-humano.
La historia del siglo XX, que para los nativos digitales equivale a una prehistoria sin internet, móviles y redes sociales, demuestra que bajo las falsas utopías de liberación, sean patrióticas o internacionalistas, nacionalistas o proletarias, a menudo se esconde la faz (oscura) de depuradísimas formas de esclavitud, dogmatismo y muerte. Esta analogía puede provocar desconcierto: comparar la entronización del algoritmo, criatura sin encarnación, matemática abstracta, con los horrores del nazismo o del comunismo tiende a juzgarse exageración o dislate. Pero todos estos fenómenos comparten el mismo principio, una idéntica actitud: desligar al hombre de su condición humana, arrojándolo hacia otro lugar.

Las Disidencias en Letra Global.

Moncloa y San Telmo: Historia de un bucle melancólico

carlosmarmol · 4 octubre, 2024 ·

El otoño, que en Andalucía siempre es una estación relativa y últimamente se ha convertido casi en un fenómeno virtual (sólo existe ya en el calendario), no ha comenzado demasiado bien para el presidente de la Junta de Andalucía. El desempleo ha crecido en la región un 1,21% –7.720 personas más– durante el pasado mes de septiembre, tras el fin de la campaña turística estival, dejando la cifra oficial de paro en 647.054 personas. En términos anuales el saldo todavía es positivo –un 9% menos de trabajadores sin empleo– pero este dato estadístico muestra la obstinada resistencia de la economía meridional a dejar atrás la temporalidad, la precariedad y la dependencia crónica del sector servicios.
Moreno Bonilla también celebró en septiembre su tercera reunión desde que es presidente con Pedro Sánchez, pero salió de la Moncloa –como explicó– “con las manos vacías”. La ausencia de sintonía entre el presidente del Gobierno y el mandatario andaluz es manifiesta. En el ámbito político son rivales –y lo serán más en un futuro nada lejano– y en el plano personal, aunque ambos guardan las formas, se percibe una manifiesta ausencia de química.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 51
  • Ir a la página 52
  • Ir a la página 53
  • Ir a la página 54
  • Ir a la página 55
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 513
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell