Fue el Reyno postrero de las Españas. Y es la última provincia de toda la Marisma que ha estrenado un tren de alta velocidad que, a juicio de algunos, no responde a su nombre porque su aceleración es más bien de camello. Los nazaríes, tras veinte largos años de espera, incluidos diez de obras y cuatro de desconexión ferroviaria, tienen ya el AVE más lento del orbe, una lanzadera entre Madrid y la Alhambra que ayer discurría por los túneles de Loja a menos de 40 kilómetros por hora, sin rebasar los 200 en los tramos ordinarios. Una maravilla que, sin embargo, festejan las portadas de los pesebristas y todos nuestros próceres. Por ejemplo: el exalcalde de Jun, ahora diputado en Cortes, ejercía sin freno su condición de dinamizador sanchista: «Granada se reconecta al siglo XXI. Nunca antes un presidente del Gobierno nos había visitado tantas veces. Gracias por luchar por nuestra tierra», decía.
Las Crónicas Indígenas en El Mundo.
