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Letra Global

Jean-François Revel o los augurios de la inteligencia

carlosmarmol · 21 noviembre, 2025 ·

Jean-François Revel (1924-2006) no se apellidaba Revel, sino Ricard. Y, más que un periodista y escritor valiente, que sin duda lo fue, podríamos definirlo como un destructor del salón de los espejos. No tanto por la vocación rebelde que le acompañase en los años de su juventud –después de militar en la resistencia al nazismo, en contra de la voluntad de un progenitor alineado con el gobierno filofascista de Vichy– como por su costumbre de evitar las calamidades de los espejismos políticos de su tiempo y de su generación, capaz de despreciar la vida ajena por una utopía comunal que termina prohibiendo la libertad individual. Dentro de cinco meses, a finales del próximo mes de abril, se cumplirá el vigésimo aniversario de su muerte, que llega sin que muchos de sus mejores libros en español, y en especial sus ensayos, estén disponibles, salvo contadas excepciones, más que en las librerías de lance, que es el purgatorio de todos los escritores que no alcanzaron el Parnaso. 

Las Disidencias en Letra Global.

Julio Llamazares: un viaje (sin vuelo) a la memoria geográfica de los muertos

carlosmarmol · 14 noviembre, 2025 ·

Si la vida es como un viaje, el arte de la memoria, que es el que todos, en mayor o menor grado, practicamos a medida que vamos cumpliendo años, gastando los días e incendiando las madrugadas, consiste en recordar nuestro trayecto una vez que éste ya ha sucedido y dejando de lado los desvíos del camino principal. La existencia carece de exordio pero se asemeja bastante a una divagación, aunque el tiempo, antes de aniquilarnos, nos permita el privilegio de escribir nuestra propia novela, que es la que –sin duda– nos sobrevivirá porque quienes saben nuestras digresiones y particulares traiciones también serán presos del olvido.  Para algunos –los individuos notables– el resumen de una vida se comprime en las escuetas frases de su biografía. Estirpe, hazañas, hijos, hechos. Otros, con menos fortuna, como les sucede a los poetas menores, se convierten en una simple nota al pie en una bibliografía. Aún más son los que ni siquiera disfrutan de estos minúsculos honores, quienes pasan por este mundo sin dejar excesivo recuerdo, salvo entre los cercanos. 

Las Disidencias en Letra Global.

Benítez Reyes y el reino de las fantasmagorías

carlosmarmol · 7 noviembre, 2025 ·

“Hace poco más de un mes murió mi madre. El cálculo del dolor nunca es exacto: lo imaginé menor. Nos toca desmontar su casa. ¿Hay algo más incomprensible que una casa ajena? Durante años fue también mi casa, la casa familiar, cuando éramos otros, los despreocupados con respecto a tantas cosas, incluido el futuro, pero hoy es un cúmulo de enseres que apenas mantienen relación entre sí (…) ¿Qué se hace con todo eso?”. Felipe Benítez Reyes (1960) sitúa este monólogo –atribuido a un personaje, Miguel Rancés Olivares, del que hablan sus familiares y conocidos, narradores fragmentarios de su estela después de muerto– en su última invención, La gente (Fundación Lara), con la que regresa al territorio de la novela un lustro después de La conspiración de los conspiranoicos (Renacimiento) y nueve años más tarde de El azar o viceversa (Destino)– pero no a la ficción, ya que en este tiempo reunió sus relatos íntegros en Los abracadabras (Renacimiento), incluyendo la última entrega –Por regiones fingidas– y reeditó La propiedad del paraíso (El Paseo), su cuarta obra narrativa. El autor gaditano no deja de escribir desde su feliz retiro (ma non troppo) en su pueblo, Rota, pero lo hace a su ritmo, con el buen gusto de siempre y con esa cadencia serena de quienes todavía conciben la literatura como un oficio de (señores) artesanos. 

Las Disidencias en Letra Global.

Enrique Murillo y las bambalinas del teatro editorial

carlosmarmol · 31 octubre, 2025 ·

Rubén Darío escribió hace algo más de un siglo, en un poema de Cantos de vida y esperanza (1905), que en literatura ser sincero equivale a ser potente. Existen sin embargo tantas formas posibles de sinceridad como variantes de la literatura. Se puede ser sincero inventando –en eso consiste el arte de la ficción–, dejando caer una media verdad –inexacta y terrible– o mediante una inteligente sucesión (encadenada) de sugerencias. También simulando una elocuente y falsa objetividad o alterando –en función de las simpatías y las antipatías personales– el contexto exacto de las cosas. Enrique Murillo (1944), periodista y editor barcelonés, ha elegido hacerlo en sus sabrosas memorias –Personaje secundario (Trama Editorial)– de forma rotunda y diríamos que inteligentemente menesterosa. Explícita y, al mismo tiempo, humilde. Por eso su estupendo libro –538 páginas llenas de vivencias, secretos, hazañas y fracasos– va a quedar como uno de los más valientes que se han publicado en los últimos años, además de perdurar en el tiempo como un útil vademécum para distinguir –por decirlo al modo de Machado (Antonio)– las voces de los ecos de la industria del libro, que todavía, incluso inmersos por completo en el desconcertante presente digital,  es la gran clave de bóveda de la cultura en español. 

Las Disidencias en Letra Global.

Baudelaire y sus consejos (diabólicos) para diletantes

carlosmarmol · 24 octubre, 2025 ·

Lo recogió Marino Gómez-Santos, uno de los más esforzados biógrafos de la literatura española, en su famoso libro de aventuras sobre César González-Ruano –Ruano en blanco y negro –Clipper, 1958; Renacimiento, 2020– y lo repite Javier Varela en su biografía: La vida deprisa (Fundación Lara). El articulista madrileño, siendo aún un perfecto desconocido, un día irrumpió en el Ateneo de la capital con el pelo teñido de colores y, en un acto literario, proclamó a gritos ante la audiencia allí congregada que el Quijote –el mejor libro que vieron los tiempos pasados y verán los venideros– es una bobada y Cervantes un perfecto impostor. El escándalo fue de tal magnitud que, al día siguiente, el episodio apareció en los periódicos. Titular: “A González no le gusta Cervantes”. El que años después sería el gran articulista de su época deja automáticamente dejó ser un desconocido y, sin haber escrito todavía nada memorable, pasó a ser el enfant terrible del momento. El gesto precede al artista, que simula serlo merced al teatro, más que a la escritura. Ruano, cuya prosa tiene el atractivo de la levedad extrema, deslumbró a sus iguales e inspiró a imitadores –el más célebre, sin duda, fue Umbral–, pero fue incapaz en toda su vida, no exenta de canalladas, de hacer un libro como Dios manda, a excepción de su ensayo impresionista sobre Baudelaire. 

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell