La verdad, como escribió don Nicanor (Parra), no puede quedar sin ser dicha. Las elecciones andaluzas han dejado al PSOE andaluz, otrora la federación más robusta del poderoso socialismo español, cuna de la histórica generación de Suresnes y placenta de los sucesivos patriarcas y barones que reinaron durante la etapa dorada de la socialdemocracia española, hundido en la lona. El 17M supone, hasta el momento, el punto más profundo de su particular foso. Al tiempo que reduce el margen de resistencia de Sánchez en la Moncloa, debido a que la movilización electoral no ha sido en beneficio del PSOE, sino de una minoría soberanista como Adelante Andalucía, de filiación troskista verde carruaje, la derrota abre en el socialismo meridional una espiral destructiva que, a un año de las elecciones municipales –que perfectamente pueden coincidir con unos comicios generales adelantados en el tiempo– no hará sino aumentar.
Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.
