Uno de los rasgos del español meridional, que es la suma de las variantes del castellano que se hablan en el Sur de España, es su tendencia (irónica) a la exageración y el uso recurrente (además de creativo) del doble sentido. Cada uno es un mundo y generalizar en estas cosas no significa acertar, pero cuando un sevillano o un gaditano arquetípico –por poner un par de ejemplos– dicen algo de alguien con un tono y un énfasis determinados, en general mayestáticos, lo que se busca es negar aquello que se enuncia. En casi todas partes el apelativo ‘maestro’ se entiende como un término positivo: designa a una persona merecedora de general admiración por su conocimiento de una determinada materia. En Jerez de la Frontera, en cambio, la palabra tiene –además– otra acepción malévola: “cornudo”. La razón es histórica.
Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.
