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Literatura

El arte de conmover

carlosmarmol · 12 febrero, 2022 · Deja un comentario

La cultura, tal y como nos la legaron nuestros mayores, que no es que fueran más sabios que nosotros, sino que sencillamente se enfrentaron antes a las mismas preguntas, comenzó a derrumbarse el día en que dejó de estudiarse retórica en las escuelas. La crisis de las Humanidades, un fenómeno inducido, porque el estudio de las pasiones terrestres no cesará hasta que el hombre se extinga, tiene que ver con el desprecio por el lenguaje y la ignorancia comunal que goza de tantísima fortuna en las sociedades posmodernas. No hay, sin embargo,  nada como retornar a los clásicos para desmentir este dogma. Los filósofos antiguos que han resistido el paso del tiempo perduran gracias a su utilidad, por mucho que haya quienes crean que la literatura, la historia o el pensamiento son saberes perfectamente inútiles y, lo que es peor, domesticables. Lo nuevo –conviene recordarlo– es un concepto viejísimo. Ancestral, incluso. Quien cree lo contrario ignora toda la sabiduría que ha ido creando, por destilación, el conocimiento crítico de la tradición que nos antecede. Sócrates, condenado por su coherencia ante los mediocres, era un sabio porque proclamaba irónicamente no saber nada en absoluto, estando predispuesto a desmentirse a sí mismo.

Las Disidencias en Letra Global.

Reyes & mendigos

carlosmarmol · 7 febrero, 2022 · Deja un comentario

En su traducción (libérrima) de King Lear, la última de las grandes tragedias de Shakespeare, el poeta chileno Nicanor Parra, el mayor energúmeno que han visto los siglos recientes y, sin duda, verán los venideros, sobre todo ahora que muchos conciben la cultura como un misal woke en vez de como la fuente más fecunda que existe sobre la verdadera naturaleza humana, el viejo monarca que atraviesa el páramo que separa la luz de las sombras comienza hablando en plural mayestático –una prerrogativa de reyes y también de bufones– y termina transformado en un pordiosero. La fábula, que se inicia al modo de un cuento de hadas, condensa a partir de dos arquetipos –la encarnación del poder terrenal y el retrato de su decadencia– una metáfora biológica: a cada día que el sol emerge desde el horizonte le corresponde, sin excepción, su crepúsculo. Es una ley natural.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Carl Schmitt, pensar desde el cadalso

carlosmarmol · 6 febrero, 2022 · Deja un comentario

“Soy un fantasma y grito sin que se me oiga (…) Yo, el despreciable, me reafirmo como tal, pero irónicamente”. Anotación registrada el 7 de octubre de 1947. Cuaderno de cartoné negro. Tinta azul oscuro. Caligrafía diminuta pero con una expresión directa, aunque saturada de sobreentendidos y frases eruditas –en latín, francés e inglés– que dificultan la comprensión. Enunciación in fieri. Es el espectáculo de una mente (para algunos diabólica) trabajando, discurriendo, anotando cosas, vengándose a su manera de un destino que, después de haberle permitido vislumbrar el camino hacia el Leviatán de Hobbes –el libro con el que comenzó todo: el mito del Estado moderno como heredero de la Iglesia, el negocio de los juristas, la política como teología–, lo desplazó a una esquina secundaria del cuadro, recluyéndolo en un cuarto de una única estancia, sin calefacción, prácticamente condenado a la indigencia. 

Las Disidencias en Letra Global.

Miniaturas británicas

carlosmarmol · 29 enero, 2022 · Deja un comentario

No hay nada más poético para una sensibilidad lánguidamente romántica que los restos de una decadencia civilizada. Esa atmósfera de final de juego. La llegada a la estación término. El aire (perfumado) de la felicidad (perdida) que, gracias al ejercicio sostenido de la idealización, termina confundiendo las vivencias privadas con los tesoros patrimoniales. Es lógico: cada uno de nosotros, tenderos o reyes, sólo contamos con ese trecho escaso de experiencia que llamamos la vida. Siendo pasajera, aunque la diosa Fortuna y la madrastra Contención la prolonguen –si hay suerte, durante décadas–, resulta natural, y hasta pertinente, que los instantes netos de felicidad se amplifiquen. Es una forma de compartir sin esfuerzo, aunque no se libre –según sea el auditorio– de cierta dosis de envidia, ese hispánico pecado. De los británicos suele contarse que su mayor calamidad es el orgullo, aunque siempre habrá quien considere esto una virtud. Claro es que, si entramos en comparaciones –y en literatura si uno no compara no se entera de nada–, de la vanidad comunal, se profese hombre a hombre o en masa, eso da lo mismo, casi nadie se libra.

Las Disidencias en Letra Global.

El ‘método Echevarría’

carlosmarmol · 22 enero, 2022 · Deja un comentario

La crítica literaria, que es una forma de impertinencia intelectual como cualquier otra, se parece mucho a la experiencia de viajar: uno elige, muchas veces al azar, un destino; dibuja un itinerario; fabula con la deliciosa eufonía de un nombre o un lugar; organiza a su manera determinadas expectativas ficticias –¿qué otra cosa, si no, es la selección de un título o un autor?– y se predispone para la singladura con esa sensación contradictoria que oscila entre la prevención (necesaria) y el entusiasmo (contenido). No se tarda demasiado tiempo en descubrirlo: la mejor experiencia de cualquier desplazamiento –físico o mental– no reside en el arranque del camino (que sin duda tiene su encanto) ni tampoco en la estación término. El viaje es, sobre todo, el intermezzo. Un interludio secundario e inesperado, como suspendido, situado entre orillas distantes. Escribir sobre literatura, de igual manera, es una ocupación fugaz que nunca se despoja de la aspiración de permanencia que, al arribar a un sitio desconocido, sienten los viajeros devocionales.

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell