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Un mundo (in)feliz

carlosmarmol · 2 diciembre, 2022 · Deja un comentario

“Sucede que me canso de ser hombre / Sucede que entro en las sastrerías y en los cines / marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro / navegando en un agua de origen y ceniza. // Sucede que me canso de mis pies y mis uñas / y mi pelo y mi sombra”. Acaso no haya forma más exacta de definir nuestro tiempo, marcado por el incremento exponencial de la insatisfacción espiritual, ese antiguo privilegio de las clases medias y, mucho antes, de artistas colosales que, como Baudelaire, padecieron aquella patología elegante que se llamaba spleen, que estos versos de Pablo Neruda escritos en el poema ‘Walking Around’. El poeta chileno, tras un consulado tormentoso en Rangún (Birmania), donde conoció –en toda la extensión de la palabra– a la maligna Josie Bliss, vertía en su poemario Residencia en la Tierra el desengaño telúrico de un hastío descubierto en el tránsito entre la postrera juventud y la primera madurez.

Las Disidencias en Letra Global.

Banderitas y lacrimosa

carlosmarmol · 2 diciembre, 2022 · Deja un comentario

El escabechismo y sus circunstancias, que son mayormente electorales, porque hasta las mayorías absolutísimas no dejan de ser milagros pasajeros aunque duren mucho tiempo, ha decidido acelerar en su conversión y evidenciar en público, con generosa trompetería y verbenas, la honda devoción que nunca tuvieron, pero que conviene amplificar al Signore del Quirinale. Hablamos, por supuesto, del castigo con ritornello de los actos en homenaje al 4D en la Marisma, forzados por el ansia del Reverendísimo de inventarse un nuevo andalucismo que no es ni nuevo ni tampoco andalucismo, sino mero tacticismo con vistas al 28M. En consecuencia, este fin de semana, además de un acto institucional en San Telmo por el Día de la Bandera, que ya es fiesta oficial por decreto (esto es: sin discusión), veremos el habitual programa (algo sádico, la verdad) en colegios, institutos, peñas y estadios para “divulgar entre la población” la ficción favorita de nuestros políticos. Los de antes y los de ahora. La cosa es como para salir corriendo hasta llegar a Sinaloa, dados los efluvios patrióticos de la derecha indígena y la competencia (lacrimosa) del pretérito socialismo meridional, que en su pax parlamentaria descanse. 

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Borbolla, el último patriarca

carlosmarmol · 2 diciembre, 2022 · Deja un comentario

Interior día. Una mañana difusa de finales de los años setenta. José Rodríguez de la Borbolla Camoyán (Sevilla, 1947), bisnieto de Pedro Rodríguez de la Borbolla Amoscótegui de Saavedra, diputado en las Cortes de Madrid por el Partido Liberal desde finales del XIX, dos veces ministro y alcalde de la ciudad en 1918, acude a la Capitanía Militar de Sevilla para presentarse –como primer secretario de la federación andaluza del PSOE– ante Pedro Merry Gordon, bigote fino estilo imperial, cabello hacia atrás con fijador, esforzado combatiente en el bando nacional y miliciano condecorado de la División Azul. El militar, máxima autoridad castrense la noche del 23F, no le invita a entrar en su despacho. Lo recibe en la antesala. 

–Usted se apellida Rodríguez de la Borbolla. ¿Tiene usted alguna relación con la avenida de ahí enfrente? [La Capitanía de Sevilla está situada al comienzo de la Avenida de la Borbolla].

–Pues sí, mi general. Esa avenida se nombró así en homenaje a mi bisabuelo. 

–Y cómo es que usted, viniendo de una familia conocida, se convirtió en un…

–¿En un rojo?

–Bueno, sí. ¿Cómo se hizo socialista?

–Pues leyendo y estudiando. No es necesario ser pobre para ser socialista.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Monólogo del ‘Gran Simpaticón’

carlosmarmol · 29 noviembre, 2022 · Deja un comentario

En las conmemoraciones comunales, que son rituales propios de sociedades cerradas que se celebran a sí mismas en vez de rendir homenaje a las estaciones (cambiantes) de la verdadera existencia, que es la vida real, casi siempre se reserva un instante pretendidamente solemne entre los himnos, las altas apelaciones al orgullo por ese mérito (imposible) que es el lugar de nacimiento y el sentimentalismo tribal para reivindicar “el prestigio y la moral” de “los representantes del pueblo”. Lo hizo, hace ahora cuarenta años, el primer presidente del Parlamento indígena, Ojeda (Antonius), y lo recordó ayer, en el acto institucional que conmemoraba ese mismo día, el mestre Aguirre, el Gran Simpaticón del Escabechismo. La analogía oratoria –mismas palabras, distintos actores– tiene un peligro indudable: ¿todos los políticos que presumen de moral son honorables?

Las Crónicas Indígenas en El Mundo.

Por favor, no me cuente su vida

carlosmarmol · 28 noviembre, 2022 · Deja un comentario

La industria digital, según un estudio hecho por Microsoft, tiene establecido que cada uno de nosotros cuenta con ocho segundos para captar la atención ajena. Ni uno más. Parece escaso tiempo, pero, igual que en el relato de Borges –El milagro secreto–, este breve instante puede vivirse como una eternidad. El personaje del cuento –Jaromir Hladík, escritor coetáneo de Kafka–, antes de ser ajusticiado por los nazis, pide a la providencia el deseo de escribir una última obra y ésta le concede un año de vida (mental), durante el cual concibe un drama imaginario. El cuerpo de fusileros de Hitler tarda segundos en matarlo, pero esos minúsculos fragmentos de tiempo, desde el punto de vista de su conciencia, se sienten como doce meses. Todos contamos las horas sin darnos cuenta de que su fugacidad no es objetiva, sino subjetiva. La atención se ha convertido en la mercancía más preciada en este paradigma cultural donde millones de operadores digitales compiten para que los demás se fijen en ellos y, acaso algunos pocos, accedan a algún tipo de transacción mercantil. Así funciona el capitalismo digital. Lo asombroso es que, siendo todos anónimas gotas de agua en el océano de la red, la tecnología haya traído también la amplificación de vicios como el egocentrismo, la vanidad, el adanismo, la autorreferencialidad y la pandemia de la autoficción. Todo el mundo habla de sí mismo sin tasa ni freno, confundiendo lo particular con lo universal. 

Los Aguafuertes en Crónica Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell