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Espías, petróleo y negocios de sangre durante la Guerra Civil

carlosmarmol · 12 diciembre, 2025 ·

Ninguna de las condenas morales que los hombres más sabios del mundo –y también los más ignorantes– han hecho a lo largo de la Historia sobre las guerras han conseguido impedir o detener ninguna de ellas. Tampoco han evitado su impacto destructivo sobre la vida, la geografía, la economía y las sociedades que las han padecido, cuando no provocado. Convendría preguntarse por los motivos de este fracaso: nadie –en su sano juicio– elogia las bondades de las matanzas colectivas, pero dicha consideración maligna no ha paralizado nunca la maquinaria de las armas. Entre las razones que dan para justificar esta contradicción figura la maldición genética que atormenta al ser humano desde el origen mismo de los tiempos: la discordia bíblica entre los dos hijos de Adán y Eva y el consiguiente primer asesinato –la muerte de Abel a manos de Caín– de la Historia Universal. Otros, como Hobbes en su Leviatán, ofrecen una explicación filosófica: Homo homini lupus (El hombre es un lobo para el hombre). 

Las Disidencias en Letra Global.

Los últimos días del ‘Comando Salazar’

carlosmarmol · 12 diciembre, 2025 ·

La ambición humana, según Edmund Burke, es versátil. Puede volar igual que un águila imperial o arrastrarse por el suelo como un reptil. En política sucede algo similar con las presuntas amistades. Son susceptibles de mudar en discordias enquistadas con un simple roce –no tiene que ser excesivo; un mal gesto basta para contrariar al signore– o en función de las circunstancias y el interés. Hoy te abrazan y eres abrazado; mañana te repudian y te retiran el saludo y la mirada. Nadie conoce a nadie. La frialdad en el trato se considera un indicio de maquiavelismo por esa creencia de que, para conquistar y conservar el poder, vale mucho más ser cauto y no mostrar excesiva ciencia que presumir de cercanía y sabiduría, no vaya a ser que tus discípulos, como San Pedro, digan no conocerte.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

España y la inquietante brecha generacional

carlosmarmol · 11 diciembre, 2025 ·

“La ideología, el gusto y la moral no son más que consecuencias de la sensación radical ante la vida, de cómo se sienta la existencia en su integridad indiferenciada. Esta sensibilidad vital es el fenómeno primario en Historia y lo primero que habríamos de definir para comprender una época”. Así describe Ortega y Gasset en El tema de nuestro tiempo (1923) la reacción primaria que todos los individuos experimentamos al tener que lidiar con la realidad concreta de cada instante histórico, que no es sino la forma indirecta de esa otra clase de guerra (perpetua) que todos libramos contra nosotros mismos. En la España del presente este ejercicio, propio de la edad madura, tiene un rostro que se considera no sólo mayoritario, sino universal: muchos jóvenes (condición ambigua, al establecerse en relación con las otras edades del hombre) se sienten atrapados dentro de una jaula de precariedad. Hablamos de impresión frente a certeza dado que, como es natural, cada uno cuenta la fiesta según le va en ella. Si bien se tiene por certera la máxima de Pirandello –“Así es [la cosa] si así os parece”– una generalización, y mucho más en el ámbito sociológico, plural por naturaleza, no equivale a la totalidad, del mismo modo que la verdad no depende del criterio de una mayoría. Una cosa es verdad o no lo es. Da igual cuántos voten lo contrario.

Las Tribunas en El Mundo.

Fernando Pessoa o la invención de la multitud

carlosmarmol · 6 diciembre, 2025 ·

“Si, después de morir, quieren escribir mi biografía, / no hay nada más sencillo. / Sólo tiene dos fechas: la de mi nacimiento y la de mi muerte. / Entre una cosa y la otra, todos los días son míos”. Alberto Caeiro prevenía así, en uno de sus Poemas inconjuntos, a los desconocidos que acaso aspirasen a contar sus días y sus noches sobre la Tierra sobre la esterilidad de semejante intento, condenado de antemano al fracaso. Más allá de lo evidente, que son las fechas de llegada y de partida, las mismas que tradicionalmente han registrado los párrocos en las iglesias, nadie sabe nada de nadie. Sólo quien vive en primera persona conoce la verdad de su viaje. El resto son aproximaciones, meras navegaciones de cabotaje.  Esta rotunda defensa de la intimidad existencial oculta, sin embargo, un gesto irónico. El único que sí escribió una biografía (inventada) de Alberto Caeiro fue Fernando Pessoa (1888-1935), su creador, que no sólo le concibió como uno más de sus sosias, sino que le dotaría de una línea biográfica sobre el vacío del tiempo. 

Las Disidencias en The Objective.

Ray Bradbury: prosas y cuentos sobre el presente

carlosmarmol · 5 diciembre, 2025 ·

Si hubiera que definir de alguna manera la figura de Raymond Douglas Bradbury (1920-2012) cabría acogerse a esa eficaz ley de la paradoja que comparten todas las galerías de retratos invertidos, donde los protagonistas de los lienzos son inmortalizados desde un ángulo imprevisto e inesperado. Bastaría, en su caso, decir que fue un prodigioso constructor de mitologías, algo así como un equivalente al poeta británico Robert Graves, con la única diferencia de que en sus libros los dioses son fantasmas, marcianos y criaturas nacidas de una extraordinaria capacidad de invención que, en lugar de sacarnos de este mundo, nos devuelven a él transformados, tras un rodeo que puede llevarnos al espacio exterior o hacernos subir de nuevo la escalera de la casa en la que crecimos, donde el interruptor de la luz está a mitad de camino y, al fondo, tras el último escalón, nos espera la sombra de uno de esos monstruos que atormentaban nuestra infancia.  Bradbury no es un autor. Es una constelación de estrellas. Una galaxia entera. 

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell