• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
carlosmarmol.es

carlosmarmol.es

Periodismo Indie

  • Inicio
  • Biografía
  • Periodismo
    • El Correo de Andalucía
    • Diario de Sevilla
    • El Mundo
    • Crónica Global
    • La Vanguardia
  • Literatura
    • Libros
    • Revistas
  • Filología
    • La retórica del prosaísmo
    • Academia
  • Dirección Editorial
    • Letra Global
    • Revista de Occidente
    • Orpheus
    • Geographica
  • Bitácoras
    • Disidencias
    • Cuadernos del Sur
    • Los Aguafuertes
    • Las Tribunas
    • Crónicas Indígenas
    • La Noria
    • Cuadernos Apátridas
  • Contacto
  • Show Search
Hide Search

carlosmarmol

La poesía de Rainer Maria Rilke y el canto redentor de Orfeo

carlosmarmol · 27 marzo, 2026 ·

La poesía de Rainer Maria Rilke (1875-1926) tiene algo que la asemeja a las adivinanzas y a los augurios del oráculo de Delfos. Es hermética. Misteriosa. Trascendente. E, igual que en los versículos de determinados profetas –y él lo fue, sobre todo para sí mismo, antes de encarnar esta condición de guía cósmico para los demás–, en sus palabras palpita un ansia de intemporalidad que, para ser cabalmente entendida, requiere desentrañar un contexto –lo que no está dicho, pero que también forma parte del poema– que el autor checo, que siempre escribió en alemán, conscientemente no termina de revelar por completo y que, igual que los silencios en una partitura musical, son otra clase de música. El lector debe pues poner de su parte para que toda su grandeza quede a la vista. Es mucha, por supuesto, siquiera por su condición de maravillosa anomalía. En un momento de la historia cultural en el que la modernidad había dejado al individuo sin asideros –lejos del antiguo mundo encantado de la religión, frustrado ante las falacias del empirismo científico– Rilke decide ejercer la tarea de los visionarios mientras otros escritores de su tiempo se refugian en la ironía, que es la retórica ancilar del prosaísmo.

Las Disidencias en Letra Global.

El ‘momentum’ andaluz

carlosmarmol · 27 marzo, 2026 ·

Andalucía decidirá el futuro político de España dentro de cincuenta días. A mediados de mayo –el mes de las flores, según la novela que Alfonso Grosso dedicase a la estirpe meridional de la familia Gentile– será cuando se desvele la incógnita mayor de la ecuación meridional: o una segunda mayoría absoluta consecutiva del PP o un regreso a 2018, cuando el presidente de la Junta necesitó del concurso de Vox –Moreno no tardaría ni tres años en fagocitar a Cs– para ser investido por primera vez, poniendo así término a casi cuatro décadas de hegemonía socialista. Al margen de las extrapolaciones estatales, inevitables y que ahora tienen quizás mucho más sentido que nunca, el 17-M, que es el segundo adelanto electoral en menos de siete años –los comicios tocaban en junio y la única razón para adelantarlos un mes es el interés personal de Moreno–, va a tener una significación histórica. En Sevilla y en Madrid.

Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.

Las velas de La Habana

carlosmarmol · 26 marzo, 2026 ·

La célebre afirmación de Wilde (Óscar) de que la realidad es la que imita al arte, en lugar de suceder lo contrario, suele entenderse de forma mayestática, al modo de la épica primitiva, pero rara vez se tiene en cuenta que esta misma ley de hierro también –y sobre todo– rige en el orden irónico, que es el verdadero signo cultural de nuestro tiempo. En The Decline of Lies (1989), el escritor irlandés lo expone de la siguiente manera: “Las cosas son porque las vemos, y lo que vemos y cómo lo vemos depende de la influencia del arte. Mirar una cosa es distinto a verla (…) La mentira, contar cosas bellas y falsas, es su objetivo”. Hemos recordado estos días este pasaje ante el espectáculo (nada glorioso) de la excursión propagandística a Cuba de algunos mesías de la izquierda española, cuya característica esencial es negar la existencia de España, lo que no deja de tener su mérito a pesar de que, como también dijera Wilde, las paradojas siempre sean peligrosas.

Los Aguafuertes en Crónica Global.

Semprún y los espectros de la resistencia europea

carlosmarmol · 21 marzo, 2026 ·

Cuando don Francisco de Quevedo y Villegas, desde el ostracismo de la Torre (de Juan Abad, su modesto señorío agrario), escribió aquello tan célebre de que en mitad de los desiertos manchegos estar rodeado de pocos pero doctos libros le ayudaba a vivir “en conversación con los difuntos” y a escuchar con sus “ojos a los muertos” no estaba construyendo sólo dos versos prodigiosos y rindiendo honores a la capacidad redentora de la lectura ante las constantes calamidades del mundo. Defendía también la importancia de la tradición –en este caso, la de los clásicos– y advertía, para quien supiera descifrar los matices de su escritura, que a veces quienes arrojan más luz sobre el presente no son nuestros estrictos contemporáneos, sino muchos autores que ya no están entre nosotros. Es una reflexión bella y exacta. Y puede extenderse a otros campos del conocimiento. Un ejemplo lo tenemos en la figura histórica de Jorge Semprún (1923-2011), que fue comunista (en la clandestinidad) antes que ministro (socialista) y escritor antes y después de su paso por el campo de concentración de Buchenwald (Weimar). En la obra de Semprún, marcada por su obstinación política y la mirada singular que le otorgó el hecho de nacer en España, educarse en Francia –y en francés, su primer idioma– y conocer en primera persona los dos grandes totalitarismos de la pasada centuria (el nazismo y el comunismo), palpita una constante cultural.  Es un viejo sueño y un anhelo nuevo: Europa.

Las Disidencias en The Objective.

Beckett: las elipsis y los destellos de los últimos días

carlosmarmol · 20 marzo, 2026 ·

“Sólo los tontos tienen muchas amistades. Tener gran número de amigos marca el grado máximo en el dinamómetro de la estupidez”, escribió, fiel a su encantadora misantropía, el gran Baroja, el hombre malo de Itzea. Las verdades indiscutibles de la vida, como ésta, suelen ser desagradables y acostumbran a tener mala prensa. Sobre todo en estos tiempos en los que la bondad se tiene por una obligación marcial y el odio –ese sentimiento tan humano y universal– ha pasado a considerarse un delito gravísimo. Ahora hay que ser bueno por decreto, del mismo modo que uno no puede limitarse a (sobre)vivir, sino que debe disfrutar de la vida. Entre los dogmas de la ola de buenismo que nos rodea figura la sacralización de la (falsa) amistad, que antaño era un ritual celebratorio, jocundo y venerable que solía festejarse con alcohol, tabaco y, a menudo, soltando la lengua.  A nadie ahora se le ocurriría tener un amigo y quedar con él para no hablar. Y, sin embargo, el indicio más sólido de la verdadera fraternidad consiste en estar con otra persona y no necesitar decirle nada. 

Las Disidencias en Letra Global.

  • « Ir a la página anterior
  • Ir a la página 1
  • Ir a la página 2
  • Ir a la página 3
  • Ir a la página 4
  • Ir a la página 5
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Ir a la página 513
  • Ir a la página siguiente »

carlosmarmol.es

Copyright © 2026

Linkedin | Medium | Academia | Twitter

Soundcloud | Pinterest | Youtube

Ilustraciones: Daniel Rosell