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Disidencias

Elogio y refutación de la cancelación

carlosmarmol · 22 octubre, 2022 · Deja un comentario

Vivimos en un tiempo histórico donde la antigua distinción entre víctimas y verdugos se ha desdibujado hasta casi diluirse. Parece que la humanidad entera –por supuesto, exageramos; existen excepciones individuales– siente diversos tipos y clases de padecimientos (sean reales o imaginarios) y, en correspondencia, no precisamente justa, se cree con el derecho inalienable de responder a este sentimiento (nada honroso, contra lo que acostumbra a pensarse) aplicando sobre los demás algún castigo, que a veces es material y otras puede adquirir la condición simbólica. Ambas categorías también se encuentran en proceso de desintegración: una muerte metafórica puede terminar perfectamente convirtiéndose en un deceso social. Sobre todo cuando una discusión legítima deriva en la imposición de un sambenito en lugar de formularse como un duelo entre inteligencias y argumentos. Una de las manifestaciones de este fenómeno de intolerancia tibia es la denominada cultura de la cancelación, nacida en Estados Unidos al calor de la sensibilidad identitaria de distintas minorías raciales y culturales y extendida, como una peste intelectual contemporánea, hacia las costas de Europa, donde determinados sectores han encontrado gracias a este peregrinaje un terreno propicio y fértil para institucionalizar la obstinación de singularizarse sin excesivos sacrificios. En este juego trastocado de jerarquías, donde la línea dominante se convierte en dominada y viceversa, muchos de estos aparentes outsiders hacen carrera de su indignación profesional (los riesgos son escasos; las ganancias, prometedoras) y las antiguas voces (de la tradición) por vez primera empiezan a reconocerse como periféricas.

Las Disidencias en Letra Global.

La lectura, arte y provocación

carlosmarmol · 15 octubre, 2022 · Deja un comentario

La literatura es el arcano de la cultura. El misterio absoluto. Una religión laica inventada por los hombres para dotarse de una vana esperanza y un efímero consuelo. Igual que la Santísima Trinidad en la confesión católica, se manifiesta como una única cosa y, al mismo tiempo, encierra dentro de sí tres caracteres dispares. Son los personajes de un poderoso enigma. Un sencillo ejercicio de analogía permite descifrar el misterio si vinculamos al Padre con el autor –pantocrátor absoluto de la creación–, al Hijo con el anónimo lector –su hermano gemelo– y a la crítica con el Espíritu Santo, el ethos alegórico que dota de trascendencia a la confesión. Las religiones, según los historiadores, nacieron en los tiempos más remotos de la humanidad como culto y homenaje colectivo a los muertos familiares. Los primitivos lares romanos. Idéntico fenómeno sucede en el linaje literario, cuya tradición mantiene simbólicamente con vida a los poetas del pasado, a los novelistas del pretérito, a los profundos dramaturgos de la tragedia o a los irónicos creadores de la comedia. Todos dan forma (asimétrica) al mapa de las letras, que se hace y se deshace en función del viento dominante de cada época.

Las Disidencias en Letra Global.

Julio Camba o el periodismo de Bizancio

carlosmarmol · 8 octubre, 2022 · Deja un comentario

Desde que Georges-Louis Leclerc, conde de Buffon, pronunciase su frase más celebrada –“El estilo es el hombre”–, e incluso desde mucho antes, se sabe que a la hora de contar las vivencias de cualquier escritor es requisito obligado detenerse, además de en sus peripecias vitales, que es la materia esencial de los biógrafos, en los secretos de su escritura. No se trata de un mero capricho: lo que hace único –para bien y para mal– a un autor es su estilo, su mirada, su exacta expresión. La regla cobra mayor trascendencia si se trata de un escritor de periódicos, ese género bastardo que atraviesa toda la modernidad, porque, y esto lo ignoran muchos historiadores y más periodistas, el mejor articulismo, que formalmente no cuenta con ningún rasgo discursivo que lo diferencie de otras prosas –a pesar de la insistencia de los tratadistas sobre la materia, que buscan un unicornio que no existe–, responde siempre a la configuración de un determinado ethos. Sin este carácter (entiéndase desde la perspectiva retórica) no existe el columnismo, ni la crónica, ni la autoría en términos artísticos.

Las Disidencias en Letra Global.

Camus, pensamiento contra hegemonía

carlosmarmol · 1 octubre, 2022 · Deja un comentario

“Pisarev, teórico del nihilismo ruso, observa que los mayores fanáticos son los niños y los jóvenes. Esto es también verdad referido a las naciones”. Albert Camus escribió estas palabras hace setenta años en uno de los capítulos de El hombre rebelde. A pesar de la evidente distancia y del paso del tiempo –el ensayo se publicó en 1951, en el parteaguas de la pasada centuria, provocando un terremoto intelectual inmediato– el fondo de su mensaje se sostiene incólume. La rebeldía, igual que la célebre diosa razón de la Ilustración, fabrica sus propios monstruos, los demonios libertarios. Es la falta de perspectiva, una más de las diversas formas de ignorancia social, la que nos impide a menudo reconocer que la historia de la humanidad mueve una y otra vez las mismas brasas y alimenta idénticos fuegos, aunque los mártires carbonizados en las eternas pilas de leña del auto de fe tengan nombres distintos.

Las Disidencias en Letra Global.

Madrid, 1945: recreo y sangre de España

carlosmarmol · 23 septiembre, 2022 · Deja un comentario

Una de las razones de la fortaleza de la literatura española, en un país donde se lee poco y mal, es su obstinada vinculación con la realidad. Los escritores españoles, desde el anónimo autor del Poema de Mío Cid a Javier Marías, muerto hace unos días, siempre hablan de cosas terrestres. Cuentan la vida. Por supuesto, eligen formas distintas y dispares para hacerlo, pero incluso cuando fabulan –véase el caso de Cunqueiro– rara vez renuncian a esa cordada que los sujeta al suelo, como si una fuerza de la gravedad operase, según el contexto de cada época, como antídoto contra los inevitables excesos retóricos y ficcionales. Puede decirse pues, sin temor a errar, que la constante realista ha convertido a los grandes autores hispánicos en escritores genéticamente modernos si dentro de este concepto incluimos al arte que, con independencia de su tiempo de cristalización histórica, concentra toda su atención en las dichas y las calamidades de los individuos concretos.

Las Disidencias en Letra Global.

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Ilustraciones: Daniel Rosell