La historia se repite, según Marx la primera vez como tragedia y la segunda como farsa, pero los actores de la obra teatral no siempre coinciden. Con frecuencia, sobre todo si la pieza es política, los cómicos intercambian sus papeles. Es justo lo que está sucediendo en la guerra de los virreinatos autonómicos por los dineros (insuficientes) del Reino. El punto de partida es conocido: el Gobierno socialista alega que no puede pagar a las autonomías los ingresos que les adeuda porque está en funciones. Catalunya ha anunciado una demanda ante los tribunales para reclamar estos fondos y las comunidades gobernadas por el PP –sobre todo Andalucía, Madrid y Galicia– han organizado un frente alternativo para pedir lo mismo pero con un método diferente: a través de la presión política en vísperas de unas nuevas elecciones.
Andalucía
El arte de marear
No hay como volver a casa. Incluso aunque no te hayas ido o ni te acuerdes de cuándo pudiste escapar. Septiembre, no se sabe bien la razón, aunque quizás se deba al inicio del curso escolar, es un mes de gloriosas promesas fallidas, reencuentros y anuncios supremos. Antes se hacían en persona. Ahora se divulgan por las redes sociales, infectadas estos días de los estrenos de rigor. Ya saben: hoy comienza todo and all these stuff. En realidad, nada empieza. Todo sigue igual en la Marisma: calor tropical, indolencia espiritual y el extraordinario circo político indígena. Como todo el mundo anuncia algo, el Reverendísimo Bonilla se fue a la obertura del gran Jesús Vigorra -experto consumado en las artes de Thalía, radiofonista culto y de culto- a anunciar (aquí deberían sonar trompetas, pero viajamos en el vagón de silencio) que su gobierno está sopesando (seriamente) crear una especie de Autoridad Única de Consumo tras el espectáculo (nada edificante) de la listerosis.
Las Crónicas Indígenas en El Mundo.
El Reverendísimo ‘avant-garde’
La ignorancia es una de las fuentes más fiables para alcanzar ese punto exacto de delirio que conduce al desastre. Si el Reverendísimo Bonilla hubiera pensado dos veces -o le hubieran hecho pensar, cosa aún más difícil- cómo afrontar el escándalo de la intoxicación por listeria quizás no hubiera recurrido a esa desgraciada comparación entre la Junta (que dirige) y las vanguardias para justificar la gestión de su gobierno en esta epidemia que ha alterado el plácido verano oficial y ha adelantado el inicio del curso político. Cualquiera medianamente formado hubiera desaconsejado tal símil, advirtiendo además del riesgo de caer en el ridículo. Pero nadie abrió la boca. Y el Reverendísimo se metió solito en un jardín (sin salida).
Las Crónicas Indígenas en El Mundo.
La guerra de los virreinatos
Se atribuye a Paul Valéry, poeta francés, la célebre frase de que “la sintaxis es una condición del alma”. Una sentencia construida con ingenio e indudable fortuna que se presta a múltiples variaciones. Por ejemplo: la financiación es la eterna queja de cualquier alma autonómica (sensible). Ley sin excepciones. Una de las guerras políticas de este otoño –que en el Sur seguirá siendo verano hasta finales de noviembre– va a ser la diatriba por el reparto de los dineros regionales, un conflicto cíclico que, igual la sequía, jamás recibe una solución estable, sino que (en el mejor de los casos) se dilata con un remedio temporal. O ni eso.
Los Cuadernos del Sur en La Vanguardia.
La mala suerte y la imprudencia
Baltasar Gracián escribe en El arte de la prudencia, uno de los grandes tratados políticos de la literatura española, que la reserva (personal) es «marca de la inteligencia». De ser cierto, y nosotros lo tenemos por indudable, los hechos indican que el consejero de Salud de la Marisma, Jesús Aguirre, es un tipo tan campechano -según sus devotos- como desahogado. Pura dinamita. Tras semanas de cobijar a Magrudis SL, la empresa que ha causado la intoxicación por listeriosis que se ha cobrado ya tres vidas, y animar (a la manera de Fraga) el consumo de productos contaminados -cuando aún no se conocía el alcance del brote-, el singular escudero del Reverendísimo Bonilla sostiene -contra las evidencias- que su gestión es «impecable». Le ha faltado añadir que también es modélica y ejemplar. Primero porque confirma un modelo: la forma en la que actúa (o más bien deja de hacerlo) la administración de la República Indígena. Y segundo porque la listeriosis es otro ejemplo más de que el cambio (léase escabeche) no se ha producido ni en la forma ni en el fondo. Todo sigue igual.
Las Crónicas Indígenas en El Mundo.
